Mohamed VI y Lalla Salma, un divorcio anunciado (con campaña de desprestigio). Noticias de Casas Reales

Mohamed VI y Lalla Salma, un divorcio anunciado (con campaña de desprestigio)

La esposa del monarca esté siendo apartada de la vida pública y algún misterioso medio de comunicación marroquí arremete con virulencia contra ella

Foto: La princesa Lalla Salma en una imagen de archivo. (Gtres)
La princesa Lalla Salma en una imagen de archivo. (Gtres)

Desde hace semanas, las élites marroquíes especulaban con si habría divorcio o una mera separación con la consiguiente expulsión de la familia real. Este miércoles, la revista '¡Hola!' ha zanjado el debate anunciando que el rey Mohamed VI de Marruecos, de 54 años, y su esposa, la princesa Lalla Salma, de 39, ya se han divorciado.

La noticia ha corrido como la pólvora en la prensa europea del corazón, pero horas después de la publicación de la exclusiva ningún medio de comunicación marroquí osaba hacerse eco de ella. El palacio real permanecía mudo. Cuando contrajeron matrimonio, hace 16 años, sí lo anunció a bombo y platillo. La pareja real tuvo dos hijos: el príncipe heredero Moulay Hassan, de 14 años, y la princesa Lalla Khadija, que acaba de cumplir 11.

La información de '¡Hola!' es probablemente fiable por varias razones. La revista española ha tenido siempre una buena conexión con la familia real alauita. Prueba de ello es que, por ejemplo, acató en 2001 las sugerencias del consejero real André Azoulay de que retirase de su web unas fotos hechas en España de Lalla Hasna, una hermana del rey, con el torero Miguel Báez (el Litri), que disgustaban en palacio. Cuenta además con una edición en francés para Marruecos que ha sido la única publicación local autorizada a fotografiar al rey en la intimidad de su hogar.

Si los marroquíes especulaban sobre una crisis en el seno de la pareja real es porque dese hace cuatro semanas abundaban los indicios. Quizás el más llamativo fue la curiosa fotografía tomada el 26 de febrero en la que se ve, en una habitación de la clínica Ambroise Paré de París, al rey Mohamed VI, recién operado de una arritmia cardiaca, rodeado en la cama por sus dos hijos, sus tres hermanas y su hermano. En la instantánea falta Lalla Salma y su ausencia suscitó multitud de comentarios intrigados y guasones en las redes sociales. “No aparece porque fue ella quien hizo la foto”, bromeaban algunos internautas como si un guardaespaldas o una enfermera no hubiesen podido apretar el botón.

Mohamed VI en el hospital con sus hijos y sus hermanos.
Mohamed VI en el hospital con sus hijos y sus hermanos.

No aparece porque es “absolutamente indiferente a esta ósmosis familiar, negándose a soportar las inclemencias del invierno en la Ciudad de la Luz, y eligiendo, en cambio, viajar de vacaciones a Marrakech y pasearse por sus calles soleadas”. Esa fue la explicación de su 'deserción' que proporcionó, al día siguiente de la intervención quirúrgica, 'Le Crapouillot Marocai', un enigmático digital marroquí. Es tan misterioso que ni siquiera el nombre de su director ni de sus periodistas figuran en su web. Otras fuentes señalan, sin embargo, que si la princesa no viajó a París, fue porque desde palacio se le indicó que no sería bienvenida.

Tres días después, 'Le Crapouillot' volvió a la carga contra la princesa en términos aún más virulentos. Describió a Lalla Salma como una mujer “desdeñosa y despectiva” con un carácter “colérico y agresivo” empecinada en “pelearse con sus cuñadas”, las hermanas del monarca. Al hacerlo, y eso es lo más grave, desoye los “recurrentes llamamientos al orden de su esposo”.

Si en un país donde criticar a los miembros de la familia real está vetado a la prensa –algún periodista acabó en la cárcel por describir una mera enfermedad del monarca–, 'Le Crapouillot' ha podido arremeter contra la princesa porque, muy probablemente, disponía de la luz verde de palacio si es que no ha sido alentado desde allí. Esas andanas contra Lalla Salma se asemejan a un ajuste de cuentas en el seno de la familia real.

A la primera dama de Marruecos llevan además meses esfumándola de la vida pública. Preside una fundación de lucha contra el cáncer, pero la última ceremonia a la que asistió fue el 23 de noviembre en Marrakech. No se la vio en posteriores actividades de la Fondation Lalla Salma aunque sí apareció brevemente, a principios de diciembre, en un homenaje al pintor Amine Demnati en el Museo Mohamed VI de Arte Moderno de Rabat. Esa fue la última vez que se la vio en público.

La propia revista '¡Hola!' ha sido testigo privilegiado de la desaparición de la princesa. En el primer número de marzo de su edición marroquí, publicado la víspera del Día de la Mujer, dedicó nada mejor que doce páginas a un reportaje fotográfico titulado 'Su Majestad Mohamed VI: todo un reinado consagrado a la causa de las mujeres'. En él aparecían algunas de las mujeres que rodean al rey en su familia o en su trabajo, pero no su propia esposa.

Mohamed VI en la portada de 'Hola' Marruecos.
Mohamed VI en la portada de 'Hola' Marruecos.

El divorcio, si se confirma, o incluso una mera separación, conlleva para Lalla Salma la pérdida de ese estatus de primera dama del que gozaba desde su boda. No era reina pero sí era princesa y como tal no solo presidía una fundación, sino que desarrollaba otras actividades sociales o culturales. En algunas raras ocasiones se la veía al lado de Mohamed VI de vacaciones o recibiendo a huéspedes extranjeros como los Reyes de España, en enero de 2005.

En las largas estancias del soberano en el extranjero, sobre todo en Francia, ella no le acompañaba. Permanecía con los hijos en Rabat. Desde el 11 de diciembre, Mohamed VI solo ha pasado en Marruecos unas horas, el 28 de ese mes, y la última semana de enero. Desde que se recuperó de la operación a la que fue sometido a finales de febrero se le ha visto pasear por las calles de París y hacerse selfies con transeúntes, generalmente marroquíes.

Visto desde Europa, donde hay reinas desde hace siglos, ser solo princesa puede parecer un poco cicatero. En Marruecos supuso, en 2002, un toque de modernidad para una monarquía que tiene rasgos medievales. Lalla Latifa Amahzoune, de 72 años, la madre de Mohamed VI, es descrita oficialmente como “la madre de los príncipes”. Nunca, excepto en una ocasión con motivo de la boda de una de sus hijas, apareció en público. Está además prohibido publicar fotografías suyas.

Tras la muerte de su esposo, Hassan II, en 1999, Lalla Latifa contrajo matrimonio con el que había sido el jefe de los guardaespaldas del difunto rey, Mohamed Mediouri, que ahora tiene 80 años. La pareja reside en París.

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