Así, Jordi Hurtado ha logrado mantener su vida privada lejos de los focos, apostando por la discreción como su sello familiar. Aunque sí conocemos ciertos detalles, como su sólido matrimonio con Rosa Palau, con quien es padre de dos hijas, Mireia y Laia. Además, también está muy unido a su sobrino Jordi, con quien trabaja en televisión.
Jordi Hurtado, acompañado por su esposa Rosa Carmen Palau, con su premio Iris. (EFE/Sergio Pérez)
Una familia con la que puede disfrutar de grandes momentos en su casa en Molins de Rei, junto a la montaña de Collserola. Una localidad a la que se mudó hace varias décadas, adquiriendo su actual casa en 2003, el mismo año en que se construyó. Se trata de un gran chalet en una finca de 621 m², con 472 m² construidos. Dividido en dos plantas, de 122 m² y 137 m² cada una.
De color blanco ibicenco y líneas rectas, la casa tiene un fantástico porche con vistas a la montaña y la piscina, como ya desvelamos en Vanitatis. Aunque solo existe una imagen del interior del hogar de Jordi Hurtado, gracias a una grabación que realizó el presentador para RTVE durante el confinamiento, demostrando esa apuesta por la privacidad.
La casa de Jordi Hurtado
Aunque ese vídeo nos permitió ver ciertos detalles de su decoración con diferentes láminas y cuadros, además de un mueble lacado en negro y una lámpara auxiliar con plisados. Entonces, reveló que disfrutaba de sus días en casa preparando los nuevos programas con el teletrabajo, pero también leyendo, viendo series y haciendo ejercicio.
El resto es un misterio, ya que el presentador mantiene su faceta más hogareña blindada, frente a otros famosos que sí muestran su hogar en las redes sociales. Un chalet que no está ubicada en el centro del pueblo, sino en las afueras del municipio. Molins de Rei es una localidad a menos de 20 kilómetros de Barcelona, con buenas conexiones con la ciudad condal, en coche o en transporte público, en la comarca del Bajo Llobregat.
Jordi Hurtado en la única imagen que hay de su casa. (RTVE)
Su origen se remonta al siglo XII, cuando el rey Alfonso II mandó construir molinos en las orillas del Llobregat, dando nombre al pueblo ("los molinos del rey"). Un entorno donde actualmente el precio medio de una vivienda, de las características de la de Jordi Hurtado, oscila entre el millón de euros y 1.400.000 euros; según diferentes portales inmobiliarios.
Una residencia muy cercana a su ciudad natal, Sant Feliu de Llobregat, que apenas está a 15 minutos en coche de Molins de Rei. Una localidad del extrarradio de Barcelona donde nació el presentador, reciente ganador del Premio Nacional de Televisión 2025, en 1957. Allí se habían asentado sus padres en la década de los 50, inmigrantes andaluces y extremeños que habían llegado a Cataluña por trabajo.