Logo El Confidencial
en la visita de estado de HALIMAH YACOB

Máxima de Holanda, con el pavo real subido (a la cabeza) en su cena de gala con Singapur

Si hay una royal a la que le apasiona llevar tiaras y grandes joyas, esa es la reina Máxima de Holanda. Y nosotros, que sentimos esa misma pasión, no podemos menos que adorarla

Foto: La reina Máxima de Holanda durante la cena. (Getty)
La reina Máxima de Holanda durante la cena. (Getty)

Si hay una royal a la que le apasiona llevar tiaras y grandes joyas, esa es la reina Máxima de Holanda. Y nosotros, que sentimos esa misma pasión, no podemos menos que adorarla. La argentina no tiene ningún problema en echar mano del espectacular joyero de los Orange y sacar las piezas más importantes, combinándolas siempre con un gusto exquisito, como hizo en su reciente viaje de Estado a Reino Unido, donde la vimos por primera vez lucir el diamante Stuart, el más valioso de la familia real.

[LEER MÁS: La reina Máxima estrena el diamante más importante de los Orange en Buckingham]

La noche de este miércoles ha vuelto a protagonizar un derroche de quilates y glamour, aunque con un perfil más bajo que en Buckingham. La presidenta de Singapur, Halimah Yacob, se encuentra realizando una visita de Estado a los Países Bajos acompañada por su marido, Mohammed Abdullah Alhabshee, y como en cada visita de Estado que se precie, no ha faltado una cena de gala.

Los reyes con la presidenta de Singapur y su marido. (Getty)
Los reyes con la presidenta de Singapur y su marido. (Getty)

Guillermo Alejandro y Máxima han organizado una gran velada para sus invitados en el Palacio Real de Ámsterdam, donde antes de cenar han posado para los medios de comunicación. Ha sido allí cuando hemos podido disfrutar del estilismo elegido por la reina, un vestido rojo pasión de escote asimétrico con la manga izquierda de la que sobresalía una tela que llegaba hasta el suelo. Además, el diseño, creación del danés afincado en Holanda Claes Iversen, llevaba un maxicinturón incorporado para remarcar silueta.

Máxima, la salvadora de las joyas Orange

Pero vayamos ya a las joyas... Máxima ha elegido la tiara del pavo real (de ahí nuestro titular). Se trata de una diadema que data de 1897 y que fue creada por la casa Johann Eduard Schürmann & Co para la reina Guillermina, bisabuela del actual rey, con rubíes que pertenecieron a la reina Sofía -née Würtemburg-, la primera mujer de su padre, el rey Guillermo III. El resultado fue esta pieza cuya parte superior recuerda a la cola de un pavo real, por eso recibe este nombre.

La reina Guillermina dejó la diadema a su hija Juliana -madre de Beatriz-, quien la llevó como gargantilla en su investidura y esta posteriormente se la cedió a su segunda hija, la princesa Irene, por aquel entonces casada con Carlos Hugo Borbón-Parma, pretendiente carlista al trono español. Irene la lució hasta su divorcio, en 1981, y a partir de ahí se le perdió la pista a la tiara durante casi tres décadas, creciendo los rumores de que la había vendido.

La reina con la tiara del pavo real. (Getty)
La reina con la tiara del pavo real. (Getty)

Pero Máxima, como ya hizo con el diamante Stuart, que estuvo desaparecido por más de 40 años, nos dio la gran sorpresa al llevarla en 2009 en la visita de Estado de Suecia. Y es que para muchos es la gran salvadora de las joyas Orange. Desde entonces, incluso la ha llevado la otrora reina Beatriz, que no la había lucido jamás durante su reinado.

La diadema forma parte de una parure formada por una gran gargantilla con la misma forma que la diadema, un gran broche, varios brazaletes y unos pendientes. En esta ocasión, la reina lucía el broche, los pendientes y una de las pulseras.

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
10 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios