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familia real belga

Estalla el escándalo: el amor prohibido entre Balduino de Bélgica y su madrastra

Los diarios del ex primer ministro Achille Van Acker desvelan nuevos detalles de este rumor que lleva corriendo décadas entre el pueblo belga

Foto: La princesa Lilian toma una foto al lado de Balduino en 1950. (Getty)
La princesa Lilian toma una foto al lado de Balduino en 1950. (Getty)

Los belgas están conmocionados después de las informaciones reveladas en los diarios personales del ex primer ministro, Achille Van Acker, quien estuvo en el cargo durante tres mandatos entre 1946 y 1958. Ahora esos diarios son de libre acceso en el archivo de Brujas, donde nació Van Acker, y en ellos aparecen referencias a una teoría que ha sido vox populi durante años en Bélgica pero que nunca se ha llegado a confirmar: que el rey Balduino mantenía una relación con su madrastra, la princesa Lilian.

Tal como se extrae de los diarios de Van Acker, que recoge 'Het Laatste Nieuws', los rumores sobre un posible romance entre Balduino y Lilian le llegan al primer ministro en 1952, después de ser informado de que “Lilian y Balduino viajaron al Tirol en un tren nocturno y compartieron el mismo compartimento para dormir". Van Acker estaba nervioso y así lo refleja en sus textos, asegurando que también sus ministros tenían miedo de que esta información se filtrase, pues causaría un auténtico escándalo entre los ciudadanos, que ya no veían con muy buenos ojos a la princesa.

Lilian y Balduino en el centro de la foto, a su izquierda Alberto, en el centro Cristina y en la derecha Leopoldo y Alexandre. (Cordon Press)
Lilian y Balduino en el centro de la foto, a su izquierda Alberto, en el centro Cristina y en la derecha Leopoldo y Alexandre. (Cordon Press)

El político también escribe que las llamadas telefónica entre Balduino y su madrastra fueron interceptadas durante una temporada. En una de ellas, se oía al heredero diciéndole a Lilian: "Soy tuyo". Asimismo, en una conversación el día de Navidad de 1954 el hijastro le prometía a su madrasta: "Nunca te dejaré". Incluso en 1958, cuando ya dejó de formar parte del gobierno, Van Acker seguía preocupado por la historia, como refleja su diario.

Lo que esperaba Van Acker es que la relación entre ellos se enfriase. Afortunadamente, Balduino empezó una relación con la española Fabiola de Mora y Aragón, con la que se casó en 1960. Esto terminó con los rumores que apuntaban a ese romance de la mujer de Leopoldo III con su primogénito. Sin embargo, la información que aporta el diario del primer ministro despierta de nuevo esta leyenda, además dándole detalles como el del tren o el de las grabaciones teléfonicas.

Esta relación un tanto extraña casa muy poco con la imagen de hombre de fe que tenemos de Balduino. Y es que cabe recordar que tanto él como Fabiola eran fervientes católicos. Tanto es así que en 1990 renunció al trono durante 36 horas aduciendo objeción de conciencia. El rey, contrario a la ley de despenalización del aborto, se negó a firmarla por considerar que iba contra las leyes religiosas.

Leopoldo y Lilian con los hijos de él. (Getty)
Leopoldo y Lilian con los hijos de él. (Getty)

Lilian, una princesa poco querida

La reina Astrid.
La reina Astrid.

Para entender mejor la historia tenemos que remontarnos a principios de los años veinte. El entonces príncipe heredero Leopoldo, después rey Leopoldo III, se casó en primeras nupcias con la princesa Astrid de Suecia en 1926. Con ella tuvo tres hijos: Josefina Carlota -madre del gran duque Enrique de Luxemburgo-, Balduino y Alberto -que reinó tras la muerte de su hermano y es padre del actual rey Felipe-. Astrid murió muy joven. En 1935, cuando tenía tan solo 29 años de edad, falleció en un accidente de coche a causa de un despiste de Leopoldo, quien conducía el automóvil.

En 1941, seis años después de la muerte de la reina Astrid, Leopoldo III volvía a pasar por el altar, esta vez en secreto y con Lilian Beals, hija del entonces gobernador de Flandes Occidental, Henri Baels. A Lilian se le puso la condición de no utilizar el título de reina, aunque posteriormente se le concedió el título de princesa de Réthy y se acordó que sus futuros hijos quedarían excluidos de la sucesión al trono. De esta unión Leopoldo tuvo otros tres hijos: el príncipe Alexandre -ya fallecido-, la princesa Esmeralda y la princesa Cristina.

El matrimonio de Leopoldo y Lilian disgustó al pueblo, sometido en ese momento al dominio nazi. Los comercios de Bruselas seguían manteniendo el retrato de Astrid en sus escaparates como un reproche al rey. Y es que la princesa nunca fue demasiado querida y la prensa la convirtió en el blanco preferido de sus ataques.

El periodista Jean Des Cars afirma que “el anuncio del casamiento cayó muy mal en todo el reino. Las mujeres, escandalizadas, recordaron a la amada reina Astrid, convertida en un mito desde su prematura desaparición, de la que consideraban responsable al rey. La belleza de Lilian de Réthy, que parecía una estrella de cine, no hizo más que agravar los problemas del rey”.

A pesar de todo lo que se dijo de ella, lo cierto es que Lilian crio a los tres hijos mayores de Leopoldo como a propios. Incluso de pequeños, Balduino, Josefina Carlota y Alberto la llamaban "mamá", algo que tampoco gustó nada al pueblo belga, pues pensaba que trataba de quitarle el papel a su amada Astrid. Ahora, con esta nueva información, la imagen de Lilian sufrirá de nuevo.

La princesa Lilian. (Cordon Press)
La princesa Lilian. (Cordon Press)

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