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FAMILIA REAL ESPAÑOLA

Letizia, tras los pasos de Sofía: una 'eternidad' después la Corona regresa a la isla

En el barrio habanero de San Leopoldo, prácticamente todo el mundo asegura recordar aquella noche, incluso los chiquillos que para entonces no habían nacido

Foto: Don Juan Carlos y doña Sofía con Fidel Castro en La Habana. (EFE)
Don Juan Carlos y doña Sofía con Fidel Castro en La Habana. (EFE)

En el barrio habanero de San Leopoldo, prácticamente todo el mundo asegura recordar aquella noche; incluso los chiquillos que para entonces no habían nacido. Cayendo la tarde del 16 de noviembre de 1999, la reina Sofía llegó hasta el restaurante La Guarida para cenar y hablar de poesía, dicen, y al marcharse se detuvo a conversar con varias vecinas que la aguardaban junto a la escalera del desvencijado palacete en el que siete años antes había sido rodada la película 'Fresa y chocolate'.

“La calle se llenó de gente que quería conocerla. Había hasta mujeres en bata de casa, porque la noticia se supo de pronto y cada cual vino como pudo. Pero la Reina no se fijó en esas cosas y nos saludó con mucha delicadeza, como la dama que era”, recuerda Andrés, conserje en un edificio de la cercana avenida de Belascoaín.

Al marcharse de La Habana, la Reina emérita dejó tras de sí una colección de historias como esa. Una treintena de kilómetros al sur, en la antigua villa de Santa María del Rosario, adonde acudió para apreciar una singular iglesia barroca, cuentan que llegó a probar ‘café de la bodega’ (el que se vende mediante la cartilla de racionamiento, elaborado a partir de una ríspida mezcla de café y guisantes tostados). Y que a su paso por La Habana Vieja elogió la dedicación con que los lugareños intentaban recuperar su patrimonio colonial, pese a la dura situación económica que afrontaba la isla.

Los Reyes, en una imagen de archivo. (EFE)
Los Reyes, en una imagen de archivo. (EFE)
“Se la veía como una mujer normal, casi como una cubana. Si alguien se la hubiera topado en la calle, habría creído que se trataba de una señora camino a misa o a casa de sus nietos”, piensa Milagros de la Caridad Terry, una habanera que en noviembre de 1999 vivía a pocos pasos de la plaza de la Catedral.

Viaje a un país distinto

Esta semana, los reyes Felipe y Letizia realizarán la primera visita oficial de unos Reyes españoles a Cuba (la de don Juan Carlos y doña Sofía no tuvo esa jerarquía debido la oposición vehemente del presidente del Gobierno de la época, José María Aznar). Entre martes y jueves, la pareja real recorrerá las dos ciudades más importantes de un país que poco se parece al de veinte años atrás.

La Guarida, por ejemplo, no es ya el minúsculo ‘paladar’ para doce comensales que conoció la Reina emérita. Con la derogación de las normas que coartaban la iniciativa privada y la expansión del turismo, el restaurante creció hasta convertirse en un exitoso emprendimiento que se precia de haber servido a innumerables personalidades de todo el mundo.

Viejos edificios en ruina han cedido su espacio a hoteles de lujo, en muchos casos regentados por firmas españolas. La sobria majestad de doña Sofía, que tan orgánicamente se insertara en la modesta Habana de los noventa, tal vez hoy no hubiera corrido con igual suerte. Las tiendas de diseñador y los salones de belleza con aires neoyorquinos, que florecen en las barriadas de moda de la ciudad, parecen más a tono con el cuidado glamour de Letizia.

La reina Sofía, durante su paseo por La Habana Vieja. (EFE)
La reina Sofía, durante su paseo por La Habana Vieja. (EFE)

Ni siquiera el protocolo revolucionario es el mismo. Durante la novena Cumbre Iberoamericana, siempre que Fidel Castro dialogaba con el rey Juan Carlos, doña Sofía debía apelar a la esposa de Aznar (Ana Botella) en busca de compañía. La isla no contaba con una primera dama para cumplir esa responsabilidad; el Comandante se negó siempre a que su cónyuge fuera considerada como tal. De acuerdo con el discurso oficial, dignidades como la de primera dama nada tenían que ver con el proyecto socialista.

Sin oponerse abiertamente a esa línea de pensamiento, el actual presidente, Miguel Díaz-Canel, ha apostado por brindarle mayor protagonismo mediático a su mujer, mostrándola en giras por el extranjero y apariciones públicas dentro de las fronteras. Teniendo en cuenta tales antecedentes, no resulta descabellado anticipar que Lis Cuesta, la esposa del mandatario anfitrión, pudiera ser la responsable de cumplimentar a la Reina.

Hoy como ayer

Pese a la condición republicana de su Estado, en Cuba don Felipe y doña Letizia son ampliamente conocidos. Por eso, su viaje ha motivado una singular expectativa en La Habana y Santiago. En la capital de la isla, muchos ven la ocasión como un regalo especial por el medio milenio, que se celebrará –precisamente– el 16 de noviembre próximo.

“Al menos encontrarán una ciudad mucho más bonita y hasta cierto punto más próspera”, reflexiona Andrés, antes de marcharse a conectar la turbina con la que surte de agua el edificio en el que trabaja. Por más de veinte años esa ha sido una de sus principales responsabilidades como conserje. Como en tiempos de la visita de doña Sofía, el barrio recibe el servicio de acueducto una o dos veces por semana.

La Habana. (EFE)
La Habana. (EFE)

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