Logo El Confidencial
PRIMER VIAJE DE ESTADO

Del tierno momento con un gato al regalo de Fidel Castro: el viaje de la reina Sofía a Cuba

Hace exactamente 20 años, los Reyes eméritos fueron recibidos en el país en la Cumbre Iberoamericana. No fue un viaje de Estado como el que realizan estos días Felipe y Letizia

Foto: La reina Sofía, durante su paseo por La Habana Vieja. (EFE)
La reina Sofía, durante su paseo por La Habana Vieja. (EFE)
Autor
Tiempo de lectura4 min

Este lunes, Felipe y Letizia comienzan un viaje de Estado a Cuba, el primero de un monarca español al país caribeño. Fue justo hace 20 años cuando los reyes Juan Carlos y Sofía lo pisaban por primera vez, aunque con una diferencia importante. Aquella visita se enmarcó dentro de la Cumbre Iberoamericana celebrada en La Habana, por lo que estuvieron acompañados del entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, y su mujer, Ana Botella. Y no estuvo exenta de polémica, ya que unas declaraciones de Aznar poco antes de su llegada dieron muestra de lo difíciles que eran entonces las relaciones diplomáticas de los dos países. Un marco de tensión del que se escapaban los Reyes eméritos, ya que Fidel Castro quiso citarse con ellos de forma privada e independiente al programa de la cumbre.

Fue sobre todo la reina Sofía quien más disfrutó de la visita, sintiendo el calor del pueblo. Su agenda no estaba tan programada como la del rey Juan Carlos, ni era tan intensa, ya que no tenía que asistir a todos los actos previstos. Por eso, nada más llegar a La Habana se 'alió' con Ana Botella para vivir el viaje de otra manera mucho menos protocolaria. Así, mientras don Juan Carlos cenaba con Aznar y el entonces presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, en la residencia del embajador español, donde se alojaban los Reyes, las dos 'consortes' se escaparon a cenar en un paladar, locales regentados por familias y normalmente ubicado en casas privadas, ajenos al control del régimen.

Los Reyes eméritos con Aznar y Botella, paseando por La Habana. (Reuters)
Los Reyes eméritos con Aznar y Botella, paseando por La Habana. (Reuters)

El paladar en cuestión era La Guarida, uno de los más conocidos de la ciudad, lugar de paso de artistas internacionales y escenario de la película 'Fresa y chocolate'. Allí probó algunos de los platos más típicos, como frituritas de malanga, chicharritas de plátano y yuca o pescado a la plancha. Pero lo mejor estuvo a la salida, ya que algunas vecinas del barrio -uno de los más pobres de la capital cubana- quisieron acercarse a saludarla y besarle la mano, según escribió en sus páginas el diario 'El País'.

Las malas relaciones entre los dos gobiernos se dejaron notar de nuevo al día siguiente, durante un paseo que dieron los dos matrimonios españoles por La Habana Vieja. No solo porque no estuvieron acompañados por Fidel Castro, sino por la ausencia de gente en las calles, que se interpretó como una respuesta diplomática a las declaraciones antes mencionadas de José María Aznar. Muchos periodistas estaban seguros de que la situación hubiera sido completamente opuesta de no haber estado en ese paseo el expresidente. Aun así, la reina Sofía mostró de nuevo su cercanía y dio lugar a las imágenes más espontáneas de su estancia en Cuba, cuando comenzó a jugar y acariciar a un gato callejero.

Lógicamente, no todo fueron salidas de protocolo y actividades paralelas a la Cumbre Iberoamericana. Juan Carlos y Sofía también participaron en una recepción a la colectividad española residente en Cuba, uno de los actos que suelen celebrarse siempre en todos los viajes de Estado y que muy probablemente repetirán los reyes Felipe y Letizia estos días. Y, junto al resto de primeras damas y esposas de los mandatarios asistentes a la cumbre, visitó la iglesia Santa María del Rosario o la Escuela de Solidaridad con Panamá, un centro para personas con discapacidad.

Otro de los grandes momentos que vivieron los Reyes eméritos fue durante la cena de gala que Fidel Castro organizó para los jefes de Estado en el Palacio de la Revolución. A su derecha, la reina Sofía; a continuación, el rey Juan Carlos. El mandatario cubano les entregó entonces unos retratos de don Juan de Borbón y María de las Mercedes, realizados hacía cinco décadas, cuando visitaron la ciudad. Un regalo especial de Castro, dejando claro que las diferencias con nuestro país radicaban en su difícil relación con José María Aznar y no con ellos.

Don Juan Carlos y doña Sofía, con Fidel Castro en La Habana. (Reuters)
Don Juan Carlos y doña Sofía, con Fidel Castro en La Habana. (Reuters)

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios