La versión más esotérica de la reina Sofía: su amuleto contra el mal de ojo y la mala suerte
La reina emérita mantiene una intensa agenda semanal, siendo una de las integrantes más activas de la Casa Real española. En cada una de sus apariciones, siempre porta un objeto que le brinda protección
Una de las diferencias más notables entre la reina Letizia y la reina Sofía reside en su manera de lucir las joyas. La esposa de Felipe VI se inclina por la sobriedad, utilizando generalmente pendientes discretos y algún anillo, mientras que su suegra se muestra mucho más atrevida, apostando por la fórmula del “más es más”. Entre sus piezas favoritas, siempre hay una joya que nunca abandona, un accesorio cargado de significado que acompaña a la emérita en su día a día y en actos oficiales.
Se trata de los ojos turcos o conocidos como nazar que la reina Sofía combina a diario en pulseras y collares cargados de significado, convirtiendo cada joya en un reflejo de su personalidad y sus creencias. Este amuleto, también llamado nazar, es originario de Turquía y otros países del Mediterráneo, y se caracteriza por un círculo azul con un punto blanco o más claro en el centro, creencia que lo atribuye como protector contra la mala suerte y el mal de ojo. En algunas versiones, la emérita incorpora otras piedras con propiedades protectoras, como el ojo de tigre, aumentando su simbolismo.
En concreto, posee una pulsera de abalorios con ojos turcos en distintos colores, que prácticamente no se quita y que lució incluso en los premios Princesa de Asturias en 2022. Además, combina la pulsera con un collar a juego, que llevó por ejemplo en 2023 durante el funeral del Papa Benedicto XVI, demostrando cómo estos amuletos acompañan tanto su estilo como sus momentos más solemnes.
Entre sus piezas favoritas, la reina Sofía también luce cruces de distintos tamaños y diseños al mismo tiempo, reflejando su conexión con la tradición y la espiritualidad. Algunas son doradas, otras de plata, y no faltan piezas singulares como la cruz mallorquina con fondo azul. Lejos de la sobriedad, la emérita demuestra su estilo único al combinarlas todas simultáneamente, convirtiendo cada joya en un detalle cargado de significado que acompaña su presencia en actos oficiales y su vida cotidiana.
Aunque las cruces predominan en su joyero, la reina Sofía luce con especial devoción una gargantilla dedicada a La Santina, la Virgen de Covadonga. Esta pieza está elaborada en plata de ley bañada en oro de 18 quilates, con detalles de nácar, circonitas y cristales Swarovski, y cuenta con una cadena de 45 cm a la que se suma una extensión para regular su largo.
Cada joya que la reina Sofía lleva no solo adorna, sino que también narra su historia, sus creencias y su conexión con la tradición, convirtiéndose en un sello personal inconfundible. Así, su colección de amuletos y piezas religiosas refleja un estilo único que combina espiritualidad, simbolismo y elegancia en cada aparición pública y acto cotidiano.
Una de las diferencias más notables entre la reina Letizia y la reina Sofía reside en su manera de lucir las joyas. La esposa de Felipe VI se inclina por la sobriedad, utilizando generalmente pendientes discretos y algún anillo, mientras que su suegra se muestra mucho más atrevida, apostando por la fórmula del “más es más”. Entre sus piezas favoritas, siempre hay una joya que nunca abandona, un accesorio cargado de significado que acompaña a la emérita en su día a día y en actos oficiales.