El malentendido de Mary de Dinamarca con su hija Isabella y la sorprendente contestación de esta
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FAMILIA REAL DANESA

El malentendido de Mary de Dinamarca con su hija Isabella y la sorprendente contestación de esta

Madre e hija protagonizaron un mal entendido en la confirmación del príncipe Christian de Dinamarca

placeholder Foto: Los herederos daneses, con sus hijos. (CP)
Los herederos daneses, con sus hijos. (CP)

Hay pequeños detalles entre los miembros de la realeza que nos hacen ver que no son tan diferentes a nosotros, y que en cuestiones familiares tienen sus malos entendidos y sus pequeños roces. Algo así sucedió el pasado sábado 15 de mayo, día en el que el príncipe Christian de Dinamarca, quien está llamado a ser el futuro rey de los daneses, celebró su confirmación en el palacio de Fredensborg.

Federico, Mary y sus cuatro hijos, quienes han dejado temporalmente el palacio de Amalienborg, en Copenhague, para instalarse en la Cancillería de Fredensborg, que no es otra cosa que un edificio anexo al castillo del mismo nombre, y donde ya vivieron durante unos años después de casarse, llegaron andando a las puertas de palacio, donde les esperaba una orgullosa Margarita II. Y fue allí precisamente donde se vivió un tenso momento entre madre e hija.

La reina recibió con las brazos abiertos a su hijo Federico, a su nuera Mary, al protagonista de la jornada, Christian, quien cumplirá 16 años el próximo mes de octubre, y los hermanos de este, Isabella, de 14 años, y los mellizos Vincent y Josephine, de 10. Los siete posaron felices para los fotógrafos allí reunidos, y en un momento dado, se vio cómo la princesa heredera le comentaba algo en el oído a su suegra, que automáticamente subía las escaleras de Fredensborg para dejar posar a la familia en solitario. Era en esos momentos cuando se producía el malentendido.

placeholder La familia, a su llegada a Fredensborg. (CP)
La familia, a su llegada a Fredensborg. (CP)

Isabella y Josephine siguieron a su abuela, dejando a sus padres con Christian, mientras Vincent, el pequeño, no sabía muy bien qué hacer, si quedarse en la foto o seguir a sus hermanas. Las dos princesitas estaban subiendo los escalones cuando Mary las llamó para que bajaran a tomarse una foto familiar. Fue entonces cuando Isabella le espetó a su madre mientras regresaba al lugar inicial: “¿No acabas de decir que tenía que irme con la abuela? ¿Te has vuelto loca?". Mary la miró en señal de reprobación, pero no dijo nada, limitándose a posar para la foto con una sonrisa.

Tras unos segundos frente a las cámaras, la escena se repitió e Isabella, Vincent y Josephine sí abandonaron por fin el lugar, entrando a palacio, donde les esperaba su abuela paterna, para dejar a Christian solo con sus padres. El joven contestó entonces a algunas de las preguntas de los reporteros allí congregados. Aseguró no haber abierto ninguno de los regalos que había recibido, que sentía mucho que su abuelo materno, John Donaldson, no pudiera estar presente en la ceremonia, y reconoció estar algo nervioso antes de la ceremonia.

Tras la pequeña rueda de prensa improvisada, los tres entraron en Fredensborg y se dirigieron hasta la capilla, donde se celebró la confirmación. El malentendido quedó en una anécdota entre madre e hija que demuestra que los royals no son tan diferentes al resto de los mortales y que Isabella se encuentra ya en plena adolescencia, con todo lo que eso conlleva.

Mary de Dinamarca
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