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De las raíces catalanas de María Teresa a la aristocrática familia de Stèphanie: el linaje de las dos grandes duquesas de Luxemburgo
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ABDICACIÓN EN LUXEMBURGO

De las raíces catalanas de María Teresa a la aristocrática familia de Stèphanie: el linaje de las dos grandes duquesas de Luxemburgo

María Teresa y Estefanía de Luxemburgo, unidas por la Corona pero con orígenes muy distintos, representan dos generaciones de la monarquía del Gran Ducado, entre raíces cubanas y catalanas por un lado y aristocracia belga por otro

Foto: María Teresa y Stèphanie de Luxemburgo. (Getty)
María Teresa y Stèphanie de Luxemburgo. (Getty)

Este 3 de octubre se produce la sucesión en el trono del gran ducado de Luxemburgo, por abdicación del gran duque Enrique, en su hijo Guillermo. La casa de Nassau-Weilburg gobierna el Estado desde 1890 y ha tenido seis soberanos pertenecientes a esta antigua estirpe: Adolfo, Guillermo, María Adelaida, Carlota, Jean y Enrique. Desde el gran duque Jean, el apellido de la familia es también Borbón-Parma, por el padre de este gran duque. Es tradición en el Gran Ducado la abdicación de sus soberanos, lo han hecho los cuatro últimos, incluido Enrique.

¿Quiénes fueron sus consortes? Adolfo, viudo de la gran duquesa Isabel Mijailovna de Rusia, se casó con la princesa Adelaida de Anhalt-Dessau; su hijo con la infanta María Ana de Portugal; María Adelaida permaneció soltera mientras Carlota se casó con el príncipe Félix de Borbón-Parma; su hijo, Jean, contrajo matrimonio con la princesa Josefina Carlota de Bélgica, hermana de los reyes Balduino y Alberto.

El actual gran duque contrajo en 1981 el primer matrimonio de un soberano luxemburgués, con una persona no perteneciente a una casa real o principesca: María Teresa Mestre. Su hijo y sucesor se casó en 2012 con la condesa Estefanía de Lannoy. María Teresa y su sucesora tienen orígenes muy diferentes; sin embargo, comparten una educación y unos valores semejantes, fundamentados en la tradición católica, el respeto a la familia, el compromiso con el servicio a los demás y una destacada formación académica.

María Teresa, que nació en La Habana en 1956, proviene de dos de las familias más prominentes y acaudaladas de Cuba; es hija de José Antonio Mestre y María Teresa Batista, ambos también originarios de la capital de Cuba.

Por parte materna, sus abuelos fueron Agustín Batista y González de Mendoza, hacendado de Puerto Príncipe y presidente del Consejo de Administración de la Trust Company of Cuba, y María Teresa Falla Bonet, heredera de Laureano Falla y Gutiérrez. Este último, nacido en Hoz de Anero (Cantabria) en 1859 y casado con la cubana de origen catalán (de Sant Feliu de Guíxols) María Dolores Bonet Mora, fue uno de los hombres más ricos de Cuba. Dueño o accionista principal de numerosas empresas azucareras, también participó en empresas clave como la Compañía Cubana de Electricidad y la Papelera Nacional de Marianao. Su influencia era tal que en Cuba se decía: “Si Laureano falla, todo falla”.

La labor filantrópica de Laureano Falla dejó también huella en la vida cubana. Costeó la construcción del Sanatorio de la Colonia Española de Cienfuegos Purísima Concepción y su esposa presidía la Liga contra el Cáncer. La Corona española intentó otorgarle el marquesado de Falla, pero él lo rechazó, afirmando que el mejor título era el de benefactor de sus compatriotas. Su nieto Víctor Batista Falla, tío de María Teresa, fue un destacado mecenas y editor en el exilio cubano de Estados Unidos. La familia no tiene conexión con el último presidente de Cuba anterior al castrismo, Fulgencio Batista.

Por parte paterna, María Teresa desciende de José Antonio Mestre y Roig, nacido en Sitges (Cataluña) en 1787. Fue el fundador de la rama Mestre en Cuba. Tras emigrar a la isla en 1816 junto a sus hermanos, estableció negocios como La Sedería y Chocolatería en La Habana. Casado con la tinerfeña Josefa Dionisia Domínguez y Morales, con el tiempo, sus descendientes se integraron en la alta burguesía cubana, destacándose como médicos, arquitectos, abogados, ingenieros y comerciantes. El apellido Mestre, según diversos investigadores, se remonta a Arnau Mestre, originario de Landorthe, en Francia, quien se estableció en San Pere de Ribes en 1625.

La Revolución de 1959 marcó un punto de inflexión. Los bienes de la familia Falla-Batista fueron confiscados, y los Mestre se exiliaron en Nueva York. Allí, María Teresa fue inscrita en el Marymount School y, desde 1961, estudió en el Liceo Francés. En 1965, la familia se trasladó temporalmente a Santander, donde poseían propiedades, y donde trabaron amistad con la familia Botín, y luego se establecieron definitivamente en Ginebra, donde su padre se dedicó a actividades bancarias. En 1980 María Teresa se licenció en Ciencias Políticas en la Universidad de Ginebra, donde conoció al por entones gran duque heredero de Luxemburgo. También cursó estudios en el Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales. Tras superar grandes dificultades familiares, la pareja se casó el día de San Valentín de 1981.

Por su parte, la nueva gran duquesa Stèphanie, es la octava y última hija del conde Philippe II de Lannoy y de la condesa Alix della Faille de Leverghem. Nació en 1984 y pasó su infancia en la propiedad familiar de Anvaing, el castillo de Hun del siglo XVI, en la provincia de Hainaut, en Bélgica.

La casa de Lannoy tiene raíces feudales que se remontan al siglo XIII, con registros que datan de 1290. Su nombre proviene de la localidad de Lannoy, en la Flandes francesa. A lo largo de los siglos, la familia produjo guerreros, eclesiásticos, diplomáticos y trece caballeros de la Orden del Toisón de Oro, al servicio primero de los duques de Borgoña y luego de sus sucesores, los reyes de España, señores de los Países Bajos. Entre sus miembros más destacados figuran Charles de Lannoy, príncipe de Sulmona, virrey de Nápoles y generalísimo de los ejércitos de Carlos V, y Jean II de Lannoy, que murió en la batalla de Azincourt en 1415.

En 1531, Françoise, señora de Lannoy, contrajo matrimonio con el conde Maximilien de Egmont. Su hija, Anne de Egmont-Buren, heredó la señoría y se casó en 1551 con el príncipe Guillermo I de Orange-Nassau, conocido como Guillermo el Taciturno, gran enemigo de Felipe II. Así, la tierra de Lannoy pasó a formar parte del patrimonio de la casa de Nassau, familia con la que ha casado Estefanía. La familia de Lannoy fue elevada al rango de condes del Imperio, bajo el reinado de María Teresa de Austria en el siglo XVIII.

El conde Philippe de Lannoy, padre de Estefanía, fue propietario del castillo de Anvaing y del palacio de los Lannoy en Bruselas, situado cerca del Palacio Real, y jefe de la familia hasta su fallecimiento en enero de 2019. Su padre Paul de Lannoy se casó con la princesa Beatrix de Ligne. Entre los sobrinos de esta, figuraban Yolanda de Ligne que se casó con el archiduque Carlos Luis de Austria, hijo del último emperador y suegro de la princesa María Astrid de Luxemburgo, hermana del gran duque Enrique, y Antoine de Ligne, casado con la princesa Alix de Luxemburgo, hermana del gran duque Juan.

Su abuelo, Philippe de Lannoy, fue jefe de la Casa de la reina Elisabeth, abuela de los reyes Balduino y Alberto y de la gran duquesa Josefina Carlota de Luxemburgo. Durante su educación primaria, Stèphanie estudió en neerlandés en la escuela Sancta Maria de Renaix. Posteriormente, cursó dos años en el Colegio Sainte-Odile, en el norte de Francia, y finalizó sus estudios secundarios en el Instituto de la Vierge Fidèle de Bruselas.

A los 18 años se trasladó a Moscú durante un año para estudiar lengua y literatura rusa, además de perfeccionar su dominio del violín. La condesa continuó su formación en la Universidad Católica de Lovaina, donde estudió filología germánica. Finalizó sus estudios en Berlín, presentando un trabajo de fin de carrera sobre la influencia del romanticismo alemán en el romanticismo ruso.

placeholder Los padres de Stèphanie, sentados abajo a la derecha. (Gtres)
Los padres de Stèphanie, sentados abajo a la derecha. (Gtres)

La nueva gran duquesa tiene siete hermanos. Jean, Nathalie, Amaury, Olivier, Isabelle, Gaelle que es religiosa, y Christian diplomático, casado con la madrileña Luísa Moreno de Porras-Isla-Fernández, hija del 13° Marqués del Arco, 10° Conde de Isla Fernández y Marqués de la Corona. Un hermano de esta, Leopoldo, está casado con la marquesa de Laula, Carla de Arteaga y del Alcázar, hermana de Almudena de Arteaga, la escritora y 20ª duquesa del Infantado.

Por último, mencionaremos que Stèphanie de Luxemburgo tiene dos primas, la condesa Christine de Lannoy y la condesa Katia della Faille de Leverghem, casadas con los hermanos condes Thierry y Louis de Limburg-Stirum, hijos de la princesa Elena de Francia, hermana de la duquesa viuda de Calabria y prima del rey Juan Carlos. Y que la reina regente Doña María Cristina, madre de Alfonso XIII, era nieta de una princesa de Nassau-Weilburg.

Este 3 de octubre se produce la sucesión en el trono del gran ducado de Luxemburgo, por abdicación del gran duque Enrique, en su hijo Guillermo. La casa de Nassau-Weilburg gobierna el Estado desde 1890 y ha tenido seis soberanos pertenecientes a esta antigua estirpe: Adolfo, Guillermo, María Adelaida, Carlota, Jean y Enrique. Desde el gran duque Jean, el apellido de la familia es también Borbón-Parma, por el padre de este gran duque. Es tradición en el Gran Ducado la abdicación de sus soberanos, lo han hecho los cuatro últimos, incluido Enrique.

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