Sonia de Noruega estrena fotos oficiales: la historia de la tiara de esmeraldas de la esposa de Napoleón
La Casa Real de Noruega ha presentado nuevos retratos oficiales de los Reyes Harald y Sonia, donde ambos aparecen radiantes en trajes de gala, mostrando elegancia, complicidad y la majestuosidad de la monarquía noruega
Harald y Sonia de Noruega en su nuevo retrato oficial. (Det Norske Kongehus)
La Casa Real de Noruega ha renovado su página web con una serie de retratos oficiales de Harald y Sonia, capturando a la pareja en todo su esplendor. En las imágenes, que incluyen un retrato conjunto y dos tomas individuales, los reyes aparecen ataviados con trajes de gala, irradiando elegancia y la serena autoridad que les caracteriza. Estas fotografías reflejan tanto la complicidad de la pareja como la majestuosidad de la monarquía noruega en la actualidad.
La tiara que luce la reina Sonia es una pieza histórica con siglos de legado. Fue creada a comienzos del siglo XIX por el joyero francés Bapst para la emperatriz Josefina, esposa de Napoleón Bonaparte. La joya combina diamantes y esmeraldas en un delicado diseño de motivos vegetales y arabescos, reflejando la elegancia imperial de la época.
El nuevo retrato oficial de la reina Sonia. (Kongehuset)
Tras pasar por distintas generaciones de la nobleza europea, la tiara llegó a Eugenio de Beauharnais, hijo de Josefina, y de ahí a su hija Amelia, casada con Pedro I de Brasil. A su muerte, Amelia dejó sus joyas a su hermana Josefina, quien se casó Oscar I de Suecia, y todas las alhajas pasaron a pertenecer a la familia real sueca. Durante años, la tiara la llevó la siguiente reina, Sofía de Nassau, quien la legó a su hijo Carlos, casado con la princesa Ingeborg de Dinamarca.
Ingeborg hizo algunas modificaciones al conjunto: transformó las esmeraldas laterales en pendientes y redistribuyó los colgantes de la gargantilla entre sus hijos, creando así una espectacular parure que heredó una de las hijas de Carlos e Ingeborg, Marta, que se casó con el futuro rey Olav V.
Marta conservó la tiara incluso durante su exilio, primero en Suecia y después en Estados Unidos durante la II Guerra Mundial. En el momento de su partida de Estocolmo, su madre, Ingeborg, le entregó el aderezo de esmeraldas envuelto en un pañuelo, las esmeraldas eran su seguro de vida, podía ir vendiendolas poco a poco si su situación se volvía desesperada. Afortunadamente la princesa pudo volver a Noruega en 1945.
La tiara de esmeraldas de la reina Sonia. (Kongehuset)
Al fallecer Marta prematuramente, a los 53 años, su hija Astri lució la tiara en alguna ocasión, pues ejerció como primera dama hasta que Harald se casó con Sonia. En la actualidad, forma parte del joyero real y está reservada a la reina Sonia, que la ha convertido en su favorita, siendo actualmente en un símbolo de tradición y elegancia en la monarquía noruega.
La Casa Real de Noruega ha renovado su página web con una serie de retratos oficiales de Harald y Sonia, capturando a la pareja en todo su esplendor. En las imágenes, que incluyen un retrato conjunto y dos tomas individuales, los reyes aparecen ataviados con trajes de gala, irradiando elegancia y la serena autoridad que les caracteriza. Estas fotografías reflejan tanto la complicidad de la pareja como la majestuosidad de la monarquía noruega en la actualidad.