Como cada año, la familia real danesa asiste al servicio de Nochebuena en la Catedral de Nuestra Señora de Copenhague. Una ceremonia muy especial en la que Federico X y Mary acuden junto a sus hijos: el príncipe heredero Christian, la princesa Isabel, el príncipe Vincent y la princesa Josephine. Un plan que repiten cada año, pero que pone de manifiesto la unión familiar en estas importantes fechas debido a la vuelta de sus primogénitos a casa.
El príncipe Christian continúa su curso de formación de Tenientes en el regimiento de Húsares de la Guardia, en Slagelse, después de haber completado en el mismo destino el servicio militar obligatorio. Por su parte, Isabella afronta su último año en el instituto Øregård, donde está previsto que finalice sus estudios en 2026 con su graduación.
La reina Mary recuperó su abrigo naranja. (CordonPress)
Los más pequeños de la familia, Vincent y Josephine, siguen con normalidad su etapa escolar. Él continúa en la escuela Tranegårdsskolen, manteniendo su rutina habitual, mientras que ella ha regresado al hogar familiar tras su paso por el internado Spir Efterskole, situado en Juelsminde, a más de 280 kilómetros de Copenhague, al que se trasladó a comienzos de este curso.
El regreso de Josephine a casa ha llenado de alegría a sus padres, felices de volver a tener a toda la familia reunida. La ocasión también ha marcado el estilo de Mary, que ha apostado por un abrigo llamativo de cachemira con cinturón de la marca Max Mara, repitiendo así el elegante look que ya lució el año pasado.
Las princesas Isabella y Estelle. (CordonPress)
Por su parte, sus hijas, Josephine e Isabella, optaron por estilismos más sobrios y elegantes. Isabella eligió un abrigo azul de lana de Hugo Boss, que combinó con un clutch a juego de lana de llama de la marca Aiayu. Mientras tanto, Josephine lució unos pantalones negros de corte ancho, acompañados de una blusa marrón oscuro con estampado de lunares y botas negras de tacón grueso, logrando un look clásico pero moderno.
Tras la misa de Nochebuena, la familia real regresó al Palacio de Amalienborg, donde el espíritu navideño se hizo más evidente que nunca. Allí se unió la reina Margarita, quien había asistido previamente a la ceremonia en la iglesia del castillo de Fredensborg. La jornada se convirtió en una auténtica celebración familiar, llena de buena comida, regalos y un ambiente cálido que reflejaba la unión de la familia durante estas fiestas.
Como cada año, la familia real danesa asiste al servicio de Nochebuena en la Catedral de Nuestra Señora de Copenhague. Una ceremonia muy especial en la que Federico X y Mary acuden junto a sus hijos: el príncipe heredero Christian, la princesa Isabel, el príncipe Vincent y la princesa Josephine. Un plan que repiten cada año, pero que pone de manifiesto la unión familiar en estas importantes fechas debido a la vuelta de sus primogénitos a casa.