El espectacular broche de cascada, propiedad de la reina Fabiola, que Matilde de Bélgica ha lucido en la misa por los difuntos
La familia real belga ha celebrado una misa en recuerdo a sus difuntos en la iglesia de Notre Dame de Laeken. Matilde ha lucido un broche que perteneció a la reina Fabiola
Felipe y Matilde de los belgas en la misa por los difuntos. (Gtres)
Cada año por estas fechas, la familia real de Bélgica se reúne para recordar a sus difuntos. Lo hacen con una misa en la iglesia de Notre Dame de Laeken, a la que este martes se han desplazado los reyes Felipe y Matilde para presidir dicha ceremonia. Han asistido también el príncipe Laurent y su esposa, la princesa Claire, y la princesa Delphine junto a su marido, una prueba de que es, desde hace tiempo, una más en el clan Saxe Coburgo.
Aunque ha habido notables ausencias, como la de los reyes Alberto y Paola y la de la princesa Astrid y su marido, la ceremonia se ha llevado a cabo con una gran solemnidad y la mayoría de las mujeres ha optado por colores oscuros, a excepción de Delphine que ha preferido el marrón. Matilde, además, ha querido recordar en especial a la reina Fabiola, tía paterna de su marido.
La reina Matilde con el broche de Fabiola. (Gtres)
Y lo ha hecho luciendo uno de los broches que la española le legó a su muerte en diciembre de 2014. Se trata de una espectacular pieza de diamantes que el rey Balduino le regaló a su esposa, Fabiola, en 1983. El propio monarca lo adquirió en una subasta en Ginebra, y la reina lo lució por primera vez en un evento en 1986. Lo llevaría en pocas ocasiones, ya que tras la muerte repentina de Balduino en 1993, con tan solo 62 años, Fabiola nunca volvió a decantarse por grandes joyas.
Por este motivo decidió cedérselo en vida a Matilde, por aquel entonces duquesa de Brabante, que lo llevó por primera vez en la cena previa a la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton, en abril de 2011, prendido del pelo. Desde entonces se convirtió en unaa de sus joyas predilectas para grandes eventos como las nupcias de los ahora grandes duques de Luxemburgo, en 2012.
Cuando Fabiola murió, dejó escrito en su testamento que aquel broche sería para Matilde, y esta lo ha seguido luciendo en distintos actos ofifciales, el último este mismo martes, la misa en recuerdo a los fallecidos. Todo un homenaje a la reina belga de origen español
Tanto Balduino como Fabiola fueron como unos padres para los hijos de Alberto y Paola: Felipe, Astrid y Laurent. Debido a sus problemas matrimoniales, la pareja no se hizo especial cargo de los pequeños y Balduino y Fabiola, quienes no pudieron tener descendencia, miraron por ellos. De hecho, el actual monarca ha dicho en numerosas ocasiones que sus tíos fueron cruciales en su crecimiento y formación como futuro rey.
La reina Matilde con el broche en 2015. (Gtres)
Ese amor que Fabiola sentía por Felipe se trasladó también a Matilde, a la que recibió con los brazos abiertos y ayudó a integrarse en la familia. Por lo que no es de extrañar que le dejara algunas de sus joyas, y que la ahora reina, en una muestra de agradecimiento y respeto, las siga luciendo.
Cada año por estas fechas, la familia real de Bélgica se reúne para recordar a sus difuntos. Lo hacen con una misa en la iglesia de Notre Dame de Laeken, a la que este martes se han desplazado los reyes Felipe y Matilde para presidir dicha ceremonia. Han asistido también el príncipe Laurent y su esposa, la princesa Claire, y la princesa Delphine junto a su marido, una prueba de que es, desde hace tiempo, una más en el clan Saxe Coburgo.