La tiara de zafiros escondida durante 60 años que ha resucitado gracias a una boda real
Tras su boda tirolesa hace un mes, este fin de semana ha tenido lugar la boda religiosa de Lukas von Lattorff, el hijo de Tatiana de Liechtenstein, con Marie von Wilczek, quien no ha dudado en rescatar una tiara que no veíamos desde hace seis décadas
Lukas von Lattorff, hijo de Tatiana de Liechtenstein, y Marie von Wilczek, con la tiara de zafiros, recién casados. (Gobierno de Liechtenstein)
Pensábamos que la de Peter Phillips había sido el único enlace royal del fin de semana, pero no. Porque en el pequeño principado de Liechtenstein también han estado de celebración, gracias a la boda real de Lukas von Lattorff, hijo de Tatiana de Liechtenstein, y Marie von Wilczek, a la que no faltó la tradicional tiara. En este caso, una de zafiros y diamantes convertible que llevaba escondida 60 años y que ha resucitado para coronar este look nupcial.
Los novios ya eran marido y mujer antes de pasar por el altar, puesto que habían celebrado su enlace civil hace un mes. Fue una sencilla ceremonia, sin grandes protocolos y sin esas joyas familiares que siempre acompañan a las novias reales. El escenario, los prados verdes de Estiria (Austria) y los grandes protagonistas, los looks nupciales, al escoger Marie el tradicional dirndl, el traje típico austriaco, en tonos rosas.
Todo un contraste con lo que hemos visto este fin de semana en esa ceremonia religiosa celebrada en la iglesia parroquial de Stockerau, en Baja Austria. La novia ha cambiado ese traje tirolés por el blanco impoluto, añadiéndole además los elementos más tradicionales de una novia real, como es el velo y esa tiara, sacada directamente del joyero familiar.
Lukas von Lattorf y Marie von Wilczek, recién casados. (Gobierno de Liechtenstein)
Es una pieza que tiene una bonita historia detrás, ya que pertenecía a la princesa Marie, la esposa del actual soberano y, por tanto, abuela del novio. Fallecida en 2021, era una mujer conocida por su austeridad y no lucía grandes joyas, pero sí tenía algunas piezas interesantes para elegir, tanto en propiedad como aquellas que pertenecen a la familia.
Y esta tiara en cuestión pertenece al primer grupo. Marie Kinsky von Wchinitz und Tettau, su nombre de soltera antes de ser princesa, se dio a conocer como futura esposa del príncipe heredero Hans Adam de Liechtenstein en 1967 y el gobierno del pequeño país, que iba a ser su nuevo hogar, quiso obsequiarla con esta tiara convertible de zafiros y diamantes como regalo de bodas.
Como tantas otras piezas de la realeza, se puede utilizar también como collar, pero ella prefirió estrenarla como tiara durante la gala que se celebró la noche anterior a su boda, luciéndola poco después en Nueva York de la misma forma. Quedó después guardada en el joyero sin que se volviera a ver en público, ni en la boda de sus hijos ni en la de ninguno de sus nietos.
Marie y Hans Adam de Liechtenstein, abuelos del novio. (Getty)
Así, han tenido que pasar casi 60 años para que esta tiara de zafiros vuelva a ver la luz, a pesar de que la boda real de Lukas von Lattorff ha sido de perfil bajo y con muy poco que ver con la de su prima Maria Carolina, el pasado agosto en la catedral de Vaduz. Han seguido así esa línea de discreción por la que siempre optó la princesa Tatiana de Liechtenstein, a la que nunca le gustó ocupar titulares ni estar en el foco mediático.
Y esa misma filosofía, de la que se reafirmó cuando ocupó numerosos titulares en nuestro país al ser considerada la candidata perfecta para el entonces príncipe Felipe, se la ha transmitido a sus siete hijos. Y el claro ejemplo es Lukas, su hijo mayor, que trabaja como analista estratégico. Junto a su ya esposa, que se dedica a la educación, representa esa generación de la realeza que tiene una vida normal y trabajos convencionales a pesar de haber nacido en el seno de una familia real.
Esta boda tiene también una curiosidad y es que los novios son primos en cuarto grado. Marie von Wilczek pertenece a la misma familia que la recordada princesa Gina, esposa de Francisco José II y madre del actual soberano Hans-Adam II. Georgina von Wilczek, bisabuela de Lukas, fue una de las figuras más queridas del principado, y con este matrimonio, el linaje Wilczek vuelve a entrelazarse con los descendientes directos del trono.
Pensábamos que la de Peter Phillips había sido el único enlace royal del fin de semana, pero no. Porque en el pequeño principado de Liechtenstein también han estado de celebración, gracias a la boda real de Lukas von Lattorff, hijo de Tatiana de Liechtenstein, y Marie von Wilczek, a la que no faltó la tradicional tiara. En este caso, una de zafiros y diamantes convertible que llevaba escondida 60 años y que ha resucitado para coronar este look nupcial.