La fabulosa herencia del marqués de Bath y el vacío legal sobre la gestación subrogada
El aristócrata y su esposa temen que las leyes de sucesión, ancladas en el siglo pasado, dejen sin su herencia de 188 millones de euros al menor de sus hijos, lord Henry, de nueve años. Han acudido a los tribunales
La crónica social británica abre sus páginas esta semana a un sonoro debate que trasciende lo meramente nobiliario. El marqués de Bath, Ceawlin Thynn, y su esposa, la Marquesa Emma Thynn, han emprendido una batalla legal en el Alto Tribunal de Bristol para garantizar que su hijo menor, lord Henry Richard Isaac Thynn, de nueve años, pueda acceder a una parte del patrimonio familiar, valorado en 157 millones de libras (más de 188 millones de euros). El origen del conflicto no es otro que el nacimiento del pequeño, considerado el primer aristócrata británico en llegar al mundo mediante gestación subrogada, en 2016. La exclusiva la ha publicado la prestigiosa revista 'Tatler'.
El matrimonio tomó esta decisión tras un dramático primer embarazo. Durante la gestación de su primogénito, John, ahora vizconde de Weymouth, la marquesa sufrió hipofisitis, una rara enfermedad inflamatoria de la glándula pituitaria. Los especialistas fueron tajantes: un segundo embarazo podría costarle la vida. "No soy el tipo de persona que habría hecho esto por algo menos que una razón de mucho peso", confesó entonces Emma al 'Daily Mail'. "Solo quiero vivir para ver crecer a mis hijos". Fue así como lord Henry nació en Estados Unidos, de madre americana, un detalle geográfico que añade ahora complejidad al laberinto jurídico y fiscal.
El meollo de la cuestión reside en unos fideicomisos redactados con una terminología que el tiempo ha dejado obsoleta. Tal y como explicó el juez Matthews durante la vista, estos instrumentos legales mantienen "los significados de derecho consuetudinario anteriores a 1970 para describir las relaciones familiares". Esta rigidez semántica genera una "incertidumbre" sobre si Henry está reconocido como beneficiario, al no encajar en una definición de filiación que no contempla la gestación subrogada. Los propios marqueses manifestaron al tribunal que "considerarían injusto y desafortunado" que su segundo hijo y su futura descendencia quedaran excluidos del testamento.
Aunque el marqués busca obtener la facultad para añadir a Henry a la lista de beneficiarios de los tres trusts familiares (sin intención de ejercerla de inmediato), el proceso no está exento de obstáculos. El juez advierte de que modificar las reglas del juego podría "perjudicar los intereses" del resto de beneficiarios, entre los que se encuentra el heredero natural, John, hermano mayor de Henry, y cualquier otro descendiente que pudiera llegar. Entre los actuales fideicomisarios figuran James Hervey-Bathurst, de 76 años, y Anthony Westropp, de 81, guardianes de una fortuna que incluye la majestuosa finca de Longleat, una de las mayores propiedades arquitectónicas y naturales de la aristocracia británica.
Detrás del expediente judicial late la historia de una de las parejas que con más acierto ha sabido escribir un nuevo capítulo en la vetusta aristocracia británica. Emma Thynn, de origen nigeriano, ya hizo historia en 2013 al convertirse en la primera marquesa negra del Reino Unido. Lejos de limitarse al papel de castellana de la majestuosa Longleat (donde se han hospedado desde el príncipe Eduardo hasta Serena Williams), ha compaginado su labor al frente de las 10.000 hectáreas con una carrera televisiva en 'Strictly Come Dancing', campañas para Dolce & Gabbana y el liderazgo de la próxima temporada de 'Ladies of London'. Ahora, su lucha es la de tantas familias modernas: que la ley reconozca que el amor y el deseo de proteger a los hijos no entiende de métodos de concepción.
La crónica social británica abre sus páginas esta semana a un sonoro debate que trasciende lo meramente nobiliario. El marqués de Bath, Ceawlin Thynn, y su esposa, la Marquesa Emma Thynn, han emprendido una batalla legal en el Alto Tribunal de Bristol para garantizar que su hijo menor, lord Henry Richard Isaac Thynn, de nueve años, pueda acceder a una parte del patrimonio familiar, valorado en 157 millones de libras (más de 188 millones de euros). El origen del conflicto no es otro que el nacimiento del pequeño, considerado el primer aristócrata británico en llegar al mundo mediante gestación subrogada, en 2016. La exclusiva la ha publicado la prestigiosa revista 'Tatler'.