¡Están a punto de ponerte los cuernos! Planes de ataque para evitar que suceda
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¡Están a punto de ponerte los cuernos! Planes de ataque para evitar que suceda

Te avisamos con tiempo para que evites las situaciones críticas. Porque, a toro pasado (sí, lo decimos con segundas), todos caemos en la cuenta de que, en realidad, sabíamos que pasaba algo

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O tal vez eres tú el que estás a punto de plantificárselos a tu pareja. ¿Cómo saberlo? Pues porque, desgraciadamente, no somos tan especiales como imaginamos y existen situaciones en las que todos tenemos más tentaciones de pecar. Identifícalas y evita parecer un reno.

SEXO: POCO Y RUTINARIO

No inventamos la sopa de ajo si explicamos que una de las razones por las que alguien echa una canita al aire es el sexo. Hasta el momento no se conocen infieles que engañen a su pareja haciendo macramé o viendo juntos el debate del Estado de la Nación. A grandes rasgos los hombres se quejan de cantidad (vamos, que el sábado sabadote es, para algunos, El Dorado) y ellas argumentan que están aburridas de más de lo mismo.

Y es que es difícil, es difícil ejercer de una máquina sexual, tras una discusión con el jefe, tres facturas impagadas y/o dos churumbeles bramando.

Plan de ataque:para empezar, apaga el móvil. Una encuesta realizada por SexPlace concluyó que el uso irracional de las redes sociales y los programas de mensajería perjudica las relaciones sexuales. Y después véndale los ojos a tu pareja. Según una encuesta realizada por el portal de infidelidades Ashleymadison.com, esta es la práctica con la que sueñan el 24% de las mujeres que están insatisfechas con su pareja. Aunque no hace falta ser tan específico, lo que realmente ayuda a unir a una pareja es huir de la rutina: juguetes sexuales, un 'aquí te pillo aquí te mato' en algún lugar insospechado, lencería fina, fin de semana romántico…

AUTOESTIMA: ¡HOLA! ¡ESTOY AQUÍ!

Cuando conoces a alguien que quiere amancebarse contigo, lo normal es que te diga que eres la octava maravilla del mundo. Nadie se quita la ropa interior ante un desconocido que mira la televisión y le relega a la categoría de mueble. La experiencia de sentirte halagado/a es uno de los acicates de la infidelidad. Y es más probable que se dé cuando tu pareja hace tiempo que no emite señales acústicas o visuales que indiquen que te valora. Esta es una de las razones que provoca que, sobre todos las mujeres, acaben en lechos ajenos. Los hombres argumentan no sentirse apoyados y el momento en el que son más proclives a visitar un hotel es cuando acaban de ser padres y el centro de atención se ha desplazado.

Plan de ataque:repetir lo obvio. Sí, ya se supone que si estás con esa persona es porque te gusta, porque la encuentras sexy, inteligente y mil cosas más. Pero decirlo o demostrarlo nunca está de más. Y eso no se limita a palabras. Uno de los errores más típicos que cometemos es hacer por el otro lo que nos gustaría que hicieran por nosotros. Y lo importante es hacer un ejercicio para saber qué es lo que a la otra persona le hace sentir bien y dárselo. También deberías intentar que las discusiones no se convirtieran en frases del tipo: “es que tú eres…”,“tú siempre” y “tú nunca”;se lo ponen muy fácil al chico o a la chica que le ha echado el ojo a tu pareja.

NÚMEROS ROJOS: ¿VOLAMOS HACIA OTRA CAMA?

Con la crisis, una de las principales causas por las que las parejas se pelean es el poderoso caballero. Y es que en estos temas, todo tiene una segunda lectura: la generosidad excesiva puede ser interpretada como una compra de sentimientos y la tacañería recalcitrante como falta de amor. Lo que está claro es que el 'contigo pan y cebolla'está más pasado que el fotolog y muchas son las parejas que andan a la greña por quién se queda el pan y quién la cebolla. La inestabilidad económica agria el ánimo y es más fácil saltar por cualquier cosa. Los escenarios son muchos: desde parejas atrapadas por una hipoteca hasta otras que culpan a su cónyuge de que más que un cinturón aprieten una soga.

Plan de ataque:muchas veces, cuando discutimos de dinero en verdad lo estamos haciendo de otra cosa: de quién tiene el poder en la relación. “¿Por qué él puede comprar birras para ver el partido y yo hace meses que voy al cine?”. Una cuestión como esta no es cuestión solo de dinero: tal vez ella está resentida porque a él no le gusta el cine o él se larga con sus amigos cuando le toca lavar los platos… Hablar de esos conflictos es más difícil que echarle la culpa al dinero. Por ello, para sacarlo de esta ecuación lo mejor será tener un plan financiero claro: se dedica tal dinero a los gastos, tenemos cuentas separadas, comunes… Y después hacer un seguimiento de lo pactado.

DESPECHO: ¡TE VAS A ENTERAR!

Esta es una de las razones que muchas mujeres argumentan como motivo para ser infieles,el despecho. Él se fue con otra ¡pues yo también! Según una encuesta hecha en el portal Romancesecreto.com, el 40% dijo que no perdonaría que su pareja la engañara, mientras que el mismo porcentaje de hombres haría la vista gorda si solo hubiera ocurrido una vez. Que tu pareja se vaya con otra, pues no es de esas experiencias que suban la autoestima. Y entonces nos retrocedemos a los puntos anteriores: una aventura servirá para sentir que te desean, para que te halaguen y con un poco de suerte, para que te hagan algún que otro regalito.

Plan de ataque:perdonar una infidelidad no es fácil. El resentimiento y la desconfianza no desaparecerán con la facilidad que el otro se quitó la ropa. Así que si tras hablarlo, la cuestión sigue sin resolverse, lo mejor será acudir a un terapeuta de parejas para que tengáis las herramientas necesarias para superar el trance.

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