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Si estás pensando en aumentar tu pecho... ¿Sabes qué prótesis elegir?

Aunque las prótesis anatómicas se llevan la fama, la mayor parte de los cirujanos plásticos continúan utilizando prótesis redondas y algunos alertan sobre su uso

Foto: Bella Hadid se pone sexy antes del Victoria's Secret Fashion Show.
Bella Hadid se pone sexy antes del Victoria's Secret Fashion Show.

Si te incluyes en ese 49% de españolas descontentas con sus senos (según un estudio realizado por la firma Allergan) y después de fantasear mil veces con la idea de aumentar y remodelar el tamaño del pecho en una talla, te decides a hacerlo, lo más probable es que los cirujanos plásticos con los que consultes te aconsejen prótesis anatómicas o redondas en función de tu caja torácica, del tipo y grosor del músculo pectoral, de la posición y volumen de la glándula mamaria; un puñado de factores cuyo objetivo es conseguir los mejores resultados. “Y la mayor parte de las veces resulta mucho más indicado colocar prótesis redondas que anatómicas”, dice el cirujano plástico Julio Millán.

Redondas o anatómicas

Las prótesis redondas salieron al mercado hace más de 50 años, tiempo más que suficiente para que los cirujanos plásticos lo sepan todo sobre ellas. Las anatómicas llevan 15 años entre nosotros y llegaron como la gran solución a la falta de naturalidad de los aumentos de pecho con prótesis redondas. “Las recibimos como el gran milagro: el pecho quedaba natural, al tacto era más humano, por decirlo de alguna manera; en fin, todo eran ventajas”, dice el doctor Millán. “Sin embargo, después de estos 15 años de experiencia, hemos comprobado que hasta un 40% de las prótesis en forma de lágrima se giran hasta un 10%; y entre un 15 y un 20% lo hacen hasta un 40%, según todos los trabajos científicos publicados en los últimos años por cirujanos plásticos de Estados Unidos y Canadá”, añade.

¿La causa? Las prótesis de mama van colocadas en un bolsillo muy ajustado para que no se muevan. Y aunque el cirujano haga un bolsillo perfecto y ajustadísimo, los tejidos son elásticos y no se puede evitar que roten en mayor o menor medida, lo que obliga, en ocasiones, a volver a operar para corregir las asimetrías mamarias que esa rotación ha provocado. “A veces incluso se dan la vuelta completamente”, añade. “El problema ante esta rotación es el tipo de prótesis empleado. Las redondas no presentan dificultades, pero las anatómicas pueden arrojar resultados dramáticos: la paciente siente molestias y, según lo que la prótesis se haya girado, la asimetría se percibe a simple vista y crea efectos extraños y antiestéticos, muy alejados de la naturalidad que se pretendía conseguir”.

¿Existe solución?

“Cuando vemos que la rotación ha alterado la forma del seno, tenemos que volver a colocarla en su posición. Si ha girado poco, podemos solucionarlo sin cirugía, pero si la rotación ha producido muchas irregularidades, molestias y se ve a simple vista, hay que volver a operar y cambiar las prótesis”, dice el doctor Millán.

¿Cuál elegir?

Afortunadamente, hay opciones. “Por un lado, las texturas han evolucionado muchísimo. Continúan en el mercado las prótesis lisas y las rugosas, pero conviven con implantes microtexturizados y nanotexturizados con un tacto ligeramente rugoso que evitan rotaciones, giros y desplazamientos porque se adhieren mejor al tejido que genera el organismo alrededor de la prótesis sin provocar problemas de encapsulamiento”. Y, por otro, las nuevas prótesis ergonómicas, que parecen, al menos de momento, la solución a todos los problemas. Han debutado recientemente de la mano de la firma Motiva: “Estas prótesis son redondas, pero están formuladas con un gel poco cohesivo envuelto en una película muy elástica que se adapta a los movimientos y posición de la mujer –redondas si está tumbada y en forma de gota cuando está de pie– de manera que funcionan como si fuesen anatómicas”.

Prótesis con chip

Estas prótesis de última generación llevan incorporado un microchip. De esta manera, el cirujano tiene toda la información sobre la propia prótesis –número de serie, fecha de fabricación, lote, etc–y podrá controlar la temperatura y la presión de las siliconas para prevenir roturas, inflamaciones e infecciones. Y no, el chip no interfiere en los estudios mamarios, así que tranquilidad. “Es probable que en un futuro próximo se les exija lo mismo a todos los fabricantes y este protocolo se sume al Registro Nacional de Implantes creado recientemente por la Administración”.

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