Letizia, del maquillaje de su boda a su look actual: cómo ser una reina
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La reina del makeup natural

Letizia, del maquillaje de su boda a su look actual: cómo ser una reina

Casi dos décadas de la boda entre Felipe y Letizia, la imagen de la Reina ha cambiado estratégica y sutilmente, y su maquillaje es una de las claves de su intachable evolución

placeholder Foto: La reina Letizia, el día de su boda. (Getty)
La reina Letizia, el día de su boda. (Getty)

Diecisiete años han pasado del enlace entre el por aquel entonces príncipe Felipe y Letizia Ortiz. Pero más allá del alabado vestido diseñado por Pertegaz o del séquito de pajecillos que regalaron momentos memorables como la patada de Froilán, del señalado día también recordamos el look de belleza de la novia, un maquillaje muy natural que ponía especial énfasis en su mirada, destacando el color de sus ojos y que poco, o nada, tiene que ver con la actual imagen de la Reina.

placeholder La reina Letizia, el día de su boda (2004) y en 2019. (Getty)
La reina Letizia, el día de su boda (2004) y en 2019. (Getty)

Igual que la coloración de su cabello ha pasado de un castaño muy claro, repleto de diminutas mechas rubias, a un marrón chocolate con canas vistas que ha devuelto la salud y el brillo a su media melena, siempre lisa y con las puntas saneadas; desde los colores hasta la formulación de los cosméticos de Letizia han cambiado por completo.

Foto: La reina Letizia, con su cabello oscuro e increíblemente sano. (Getty)

En los primeros planos de su boda, veíamos la piel libre de imperfecciones de una Letizia de apenas 32 años. Pero, a pesar de la juventud, la tez se veía más opaca, cubierta por una base de maquillaje de mayor cobertura y un tono más oscuro. Para destacar ligeramente los rasgos de Letiza, un tímido contorno se marcaba en el nacimiento de la patilla, dibujando un primitivo contouring, perfectamente incluido en el resto del maquillaje para dar color de una forma muy natural.

placeholder Detalle del sutil contouring de la reina Letizia. (Getty)
Detalle del sutil contouring de la reina Letizia. (Getty)

“El maquillaje del día de su boda es la representación de la sencillez con que debe acceder al título de Princesa, minimalista y sin destacar ninguno de sus rasgos, lo encontré muy apropiado para esa ocasión; después ha habido una evolución lógica con más aciertos que errores, en una persona preocupada por la importancia que sabe que tiene su imagen”, confiesa el maquillador Jorge de la Garza.

placeholder Letizia, de nuevo con la piel pálida en el minuto de silencio en el palacio de la Zarzuela. (EFE)
Letizia, de nuevo con la piel pálida en el minuto de silencio en el palacio de la Zarzuela. (EFE)


Quizá la piel de la reina Letizia es el cambio más significativo de su imagen, una sutil evolución que logra modificar por completo el look. En la actualidad, su base de maquillaje es muy ligera, a caballo entre una hidratante con color y una base fluida con tratamiento. Ya no importa tanto la cobertura como conseguir un lienzo de tono unificado, muy luminoso e hidratado. Desde hace algunos meses incluso Letizia parece haber rechazado el uso de sus infalibles polvos de sol. También prescinde del iluminador en pro de una base que potencie la luz desde dentro, abrazando así el maquillaje antiedad.

Las cejas, el marco de su nueva mirada

A pesar de optar por un maquillaje muy natural, es cierto que la mirada siempre ha sido el aspecto más destacado de su look beauty. Comenzando por las cejas, ahora mucho más abundantes, oscuras y tupidas que en aquellos primeros años. En el maquillaje de la boda, se aprecian unas cejas muy claras, prácticamente peinadas siguiendo la forma natural y sin maquillaje. El tono de la ceja ha pasado de un tono ceniza a un castaño oscuro, ligeramente empolvado.

placeholder Las cejas de Letizia el día de su boda (2004) y en 2019. (Getty)
Las cejas de Letizia el día de su boda (2004) y en 2019. (Getty)

Sin embargo, la forma y la longitud de la ceja, el llamado diseño, se ha mantenido intacto. Por suerte, Letizia no abusó de la depilación en su juventud, por lo que sus cejas mantienen una forma muy natural y no han necesitado crecer ni recurrir a tratamientos para condicionarlas. En vez de recurrir a tintes semipermanentes o micropigmentación, encontramos el uso de distintos cosméticos para dar color y forma a la ceja. Los geles de cejas parecen haber sido especialmente útiles para controlar cada vello, peinando y fijando en la dirección más favorecedora para despejar la mirada, creando el look actual de la Reina.

La mirada: de la luz a la sugerencia

Uno de los detalles más curiosos del maquillaje nupcial de Letizia es, sin duda, el uso del lápiz de ojos en la línea de agua. ¿Era nude?, ¿blanco?, ¿verde claro? Aunque la calidad de las fotografías no permita ampliar con tanto detalle, sin duda el efecto buscado era el de abrir al máximo la mirada, potenciar el color de su iris y aportar una imagen de inocencia y juventud.

Años más tarde, el lápiz de ojos claro en la línea de agua ha dejado paso al delineado a ras de pestañas en marrón oscuro, a veces incluso realizado con sombras de ojos para crear ese acabado más natural y difuminado. Se consigue así oscurecer la base de la pestaña y no tener que recurrir a un delineado que pudiera quedar demasiado dramático y restar así el ansiado look natural que siempre busca Letizia. Resulta bastante evidente que el maquillaje de los ojos antes buscaba potenciar la luz, utilizando sombras champán, oscureciendo solo el nacimiento de las pestañas, aplicando luz en el lagrimal, y el lápiz de ojos claro en la línea de agua, potenciando además el color verde de los ojos de la Reina.

placeholder El príncipe Felipe y Letizia, en el día de su boda. (Getty)
El príncipe Felipe y Letizia, en el día de su boda. (Getty)

En la actualidad, las sombras claras han dejado paso a los tonos terrosos, sin brillo, jugando incluso con acabados teja o burdeos, complementarios del verde, entornando la mirada. A lo largo de la historia beauty de la Reina hemos asistido a etapas en las que su maquillaje era casi imperceptible y otras en las que no había una tendencia que se le escapara. Una de esas que parece haber calado hondo en su estética es la de las sombras cobrizas de acabado satinado. En vez de recurrir a ellas para maquillar todo el párpado y conseguir una mirada cálida con un potente contraste con sus iris, su equipo de estilistas delinea arriba y abajo, a ras de las pestañas, enmarcando la mirada y creando un look único, rematado por un preciso y concienzudo trabajo de las pestañas.

placeholder Primer plano del rostro de la reina Letizia en 2017. (Getty)
Primer plano del rostro de la reina Letizia en 2017. (Getty)

Las pestañas de Letizia merecen un apartado especial. Su actual maquillaje se caracteriza por unas pestañas notablemente más largas, trabajadas desde la raíz, pero sin descuidar las puntas, perfectamente maquilladas pero sin exceso de producto. La Reina ha dejado de recurrir a las extensiones de pestañas y ahora la forma y la longitud encajan más con el uso de un sérum de tratamiento para alargar las pestañas. Este tipo de tratamientos arrojan resultados al cabo de varios meses de uso, de ahí que el cambio de mirada de Letizia haya sido tan paulatino. La imprescindible máscara de pestañas, en varias capas y trabajada para separar y alargar aún más, completan la nueva mirada de la Reina, que dista mucho del tratamiento superficial con el que vimos sus ojos en el día de la boda.

“Me encanta su capacidad para adaptar sus looks a cada evento al que acude, cambia frecuentemente de peinado y elige el maquillaje y los recursos que más la favorecen. Ha encontrado la forma de resaltar su atractivo y personalidad actuando con inteligencia, discreción y buen gusto”, aprecia Jorge de la Garza.

placeholder La reina Letizia en 2018, con su habitual labial sorbete. (Getty)
La reina Letizia en 2018, con su habitual labial sorbete. (Getty)


Si algo no ha cambiado en el maquillaje de la Reina en estas casi dos décadas es su gusto por los labiales muy jugosos, casi tipo gloss, pero sin el acabado artificial y pegajoso. El concepto sorbete es el que mejor encaja con el brillo hidratado y con un color muy sutil, cercano al del labio, pero ahora quizá más colorido y refrescante que en su boda. Letizia ha desterrado los tonos nude o empolvados y ahora se mueve entre cerezas, soft pink y tonos corales. Incluso podemos encontrar diminutas partículas glitter en alguno de sus maquillajes.

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