"El verdadero enemigo del rubio no es cloro de las piscinas, sino el cobre oxidado”, Adolfo Remartínez, experto capilar
El mito veraniego de que el pelo rubio se vuelve verde en la piscina despierta el pánico todos los años, pero ¿sabes qué ocurre en realidad en el cabello al contacto con el cloro y demás componentes químicos del agua?
Si no lo has visto en alguna amiga, lo has padecido en tu propio cabello o has oído hablar de este efecto. Cuando llega el verano y comienzan los baños en la piscina, las personas con el cabello rubio ven cómo su color se va alterando.
Algunas melenas rubias platino adquieren un tono verdoso que solo se repara retocando el color en la peluquería o usando champús y mascarillas con pigmentos violeta. Pero ¿es realmente cierto? y de serlo, ¿por qué ocurre?
Siempre hemos culpado al cloro, el desinfectante químico que se vierte en las piscinas de agua dulce para mantenerla el agua libre de bacterias. Sin embargo, como apunta Adolfo Remartínez, experto capilar y fundador de Nuggela & Sulé, el responsable de que el cabello rubio se estropee no es el cloro, sino el cobre de las cañerías.
Por un lado, aclara que “el cloro no actúa como colorante, sino como catalizador de la oxidación abriendo las cutículas”. Es decir, el cloro si contribuye a estropear el cabello, pero no modifica su color.
El verdadero culpable de que el cabello rubio torne hacia tonos verdosos sería el cobre y sería “el resultado de una reacción química entre los metales pesados del agua y la queratina porosa”. El cobre oxidado presente en las tuberías o de los productos antialgas disueltos en el agua se cuela en el interior de la cutícula abierta no solo por el cloro, sino también por la decoloración a la que se somete a los cabellos rubios.
“El cabello rubio suele estar decolorado y por tanto más dañado y poroso, por lo que actúa como una auténtica esponja para los metales pesados, absorbiendo el agua, pero también los residuos químicos que alteran por completo su color original", indica el experto capilar.
- A esto se puede sumar la porosidad de cada cabello, más pronunciada en aquellos que están muy decolorados, dañados o que son secos. Estos están más predispuestos a absorber los metales del agua y también lo hacen de una forma más rápida.
- Precisamente, cuando un cabello de alta porosidad entra en contacto con los iones de cobre oxidados, que tienen ese color azul verdoso, se adhieren a las proteínas de la fibra capilar rubia, el resultado es el efecto de pelo verdoso.
Por tanto, este proceso ocurre en todos los cabellos cuando nos bañamos en la piscina pero, mientras en el pelo oscuro no se aprecia, en el rubio, sobre todo si se ha sometido a muchas decoloraciones o está muy dañado, el color pasa del rubio a ese tono verdoso.
Sin embargo, no todo está perdido porque, como apunta Adolfo Remartínez, se puede tanto prevenir como tratar.
- Para evitar que el pelo rubio adquiera el tono verdoso, antes de sumergirse en la piscina, es recomendable mojar el cabello previamente con agua dulce para reducir la capacidad de absorción del agua con residuos metálicos.
- Por supuesto, al salir de la piscina, se debe lavar el cabello antes de que se seque para evitar que los metales oxidados se fijen en el cabello.
- También es importante que la cutícula esté sellada para que los iones de cobre se depositen en el cabello.
Si el daño está hecho, los champús y mascarillas matizadores ayudan a recuperar la tonalidad del rubio, borrando tanto los tonos pajizos como los verdosos. Se pueden utilizar tanto después del baño como de forma regular, una o dos veces por semana.
“Gracias a sus pigmentos violetas de alta intensidad, actúa como un corrector de maquillaje: el color violeta anula químicamente al amarillo y al verdoso, devolviendo el tono rubio y brillante original”, apunta el experto capilar.
En el caso del Champú Matizador de Nuggela & Sulé, también incorpora glicerina vegetal para cerrar la cutícula y que los metales no penetren en el cabello, y el mítico Extracto de Cebolla Roja y Glucógeno Marino de la marca que fortalece el cabello, estimula la circulación y regenera el cuero cabelludo, así que también ayuda a reducir la caída y fortalece el cabello.
Si no lo has visto en alguna amiga, lo has padecido en tu propio cabello o has oído hablar de este efecto. Cuando llega el verano y comienzan los baños en la piscina, las personas con el cabello rubio ven cómo su color se va alterando.