Hay una planta que encaja igual de bien en un piso pequeño que en un gran ático y que, aún asi, sigue siendo la gran olvidada en muchos hogares. Hablamos del espatifilo, esa planta de hojas verdes brillantes y flores blancaselegantes que aporta sensación de calma nada más entrar al salón.
El espatifilo se ha convertido en una de las plantas de interior favoritas de quienes buscan piezas bonitas pero poco complicadas. Sus hojas alargadas crean un efecto de jungla suave, sin resultar excesivo, y las flores blancas, que asoman como pequeñas velas, dan un aire sereno al salón, al comedor o incluso al dormitorio.
Una planta muy versátil que queda bien en cualquier estilo decorativo. (Pexels)
A diferencia de otras especies más delicadas, esta planta se adapta bien a la vida real: casas con poco tiempo para cuidados, cambios de temperatura suaves y rincones donde la luz no es perfecta. Por eso muchas interioristas coinciden en que elespatifilo es esa planta que debería estar en todos los salones: bonita, versátil y con un mantenimiento al alcance de cualquiera.
Si algo define al espatifilo es su presencia discreta. No invade el espacio, pero se nota. Colocado junto al sofá, cerca de una estantería o al lado de una ventana con luz , actúa casi como una pieza mas de decoración. Las flores blancas aportan luminosidad y funcionan como un contrapunto perfecto a textiles en tonos arena, grises o beige.
Sus flores aportan ese toque de elegancia que tanto se busca para el salón. (Pexels)
Uno de los motivos por los que el espatifilo resulta tan atractivo es que es muy fácil de cuidar: cuando necesita agua, sus hojas se inclinan ligeramente hacia abajo. Lo ideal es regarlo cuando la capa superior de la tierra esté seca, evitando encharcamientos. Un exceso de agua le sienta peor que olvidarse un día puntual.
Fácil mantenimiento, cuando sus hojas están hacia abajo nos quiere decir que necesita agua. (Pexels)
Desde el punto de vista decorativo, el espatifiloes un auténtico comodín. Queda igual de bien en una maceta de cerámica blanca minimalista que en un cesto de fibras naturales. En un salón de estilo nórdico suma frescura, en uno más clásico aporta ligereza y en espacios boho encaja con alfombras, cojines y muebles de madera sin robar protagonismo.
Colocar un espatifilo junto a una butaca de lectura, cerca de un aparador o en la esquina vacía del salón transforma ese rincón en un espacio más amable. Si se combina con una lámpara de pie y una bandeja con velas, el conjunto invita a quedarse, leer o simplemente descansar mirando ese verde calmado que tanto relaja la vista.
Hay una planta que encaja igual de bien en un piso pequeño que en un gran ático y que, aún asi, sigue siendo la gran olvidada en muchos hogares. Hablamos del espatifilo, esa planta de hojas verdes brillantes y flores blancaselegantes que aporta sensación de calma nada más entrar al salón.