Los auriculares con cable son el collar de moda (y que no esperabas) entre las celebrities
Así que ya lo sabes: si ves a una celebrity con cables colgando del cuello, no pienses que se ha quedado anclada en el pasado. Está marcando tendencia.
Si la hija de Woody Allen y la de Gwyneth Paltrow coinciden en un accesorio hay que parar las rotativas. Son mujeres completamente diferentes, pero que nos han hecho detectar una tendencia curiosísima. Entre las calles de Nueva York y los desfiles de París, los auriculares con cable —sí, aquellos que creíamos extinguidos con la llegada del Bluetooth— han vuelto para quedarse. Lo que hace unos años parecía un simple vestigio tecnológico se ha convertido ahora en una declaración de estilo, un guiño nostálgico al pasado que se reinventa como joya urbana.
Hubo una época dorada, allá por 2007, cuando los primeros iPhone venían con sus icónicos auriculares blancos. Aquellos cables colgando del cuello eran casi un uniforme generacional, el símbolo silencioso de una juventud conectada y cosmopolita. Luego llegó el ‘boom’ inalámbrico, Apple eliminó el jack y todos corrimos a abrazar los AirPods. Pero como en la moda, nada muere para siempre. Dos décadas y muchas pérdidas de auriculares después, los cables regresan triunfantes.
Y lo hacen, cómo no, de la mano de la moda. Marcas como Racer Worldwide han convertido los cascos en auténticas joyas, reinterpretando su silueta como collares escultóricos. En London Fashion Week, la plataforma Fashion East mandó a sus modelos a la pasarela con auriculares adornados con charms, como si fueran amuletos del siglo XXI. Lo que antes era un gesto funcional —escuchar música, atender llamadas— ahora es un statement estético.
De Bella Hadid a EmRata: las nuevas musas del cable
Si alguien puede devolver glamour a algo tan cotidiano como unos cascos, son ellas. Bella Hadid lleva años adelantándose a las tendencias y fue una de las primeras en rescatarlos allá por 2019. Desde entonces, los lleva colgando del bolsillo del vaquero o enredados en el asa del bolso, como quien se coloca un colgante más. Emily Ratajkowski también los ha convertido en parte de su uniforme neoyorquino: auriculares blancos, moño despeinado y tote bag XL. Incluso Apple Martin, hija de Gwyneth Paltrow, los ha lucido en sus paseos por Los Ángeles, demostrando que este gesto aparentemente casual puede ser tan poderoso como una joya de Tiffany.
Aplple Martin (Instagram)
Las redes, por supuesto, han hecho el resto. Cuentas como @wireditgirls, con miles de seguidores en Instagram, recopilan imágenes de este fenómeno: una mezcla de archivo, cultura pop y estética ‘cool girl’. Es un club no oficial de las que saben que la imperfección también puede ser un accesorio.
Quizá el éxito de esta tendencia tenga que ver con un cansancio del futuro perfecto que nos prometió la tecnología. Los auriculares con cable son lo opuesto a lo inalámbrico, lo pulido, lo invisible. Son analógicos, algo caóticos, tangibles. En un mundo dominado por lo digital, su regreso es casi una forma de rebeldía estética. Un gesto que dice: “prefiero enredarme antes que desconectarme de lo real”.
La hija de Woody Allen, Alli, con sus auriculares (Cordon Press)
Y además, tienen ventajas prácticas que no se pueden ignorar: no se descargan, no se pierden y nunca te dejan tirada por una mala conexión Bluetooth. En tiempos de AirPods que se extravían con facilidad, un cable puede ser sinónimo de tranquilidad (y de mucho estilo).
Cómo llevarlos con estilo
El secreto está en no esconderlos. Déjalos caer sobre el cuello como si fueran una cadena más, permite que el cable se enrede ligeramente en el asa de tu bolso o que asome de tu bolsillo de manera despreocupada. Un auricular dentro y otro colgando, como si no te esforzaras demasiado (aunque sí lo hagas). Las insiders de la moda lo saben: el truco está en la naturalidad calculada.
Y si hablamos de modelos, los clásicos EarPods de Apple son los que mejor capturan el espíritu de esta vuelta a los orígenes. Blancos, minimalistas y asequibles, representan el ideal de una generación que mezcla funcionalidad con nostalgia. Para quienes prefieren un toque más de color, Sony ofrece opciones pastel con un sonido limpio y ligero que casan a la perfección con esta estética.
La moda tiene la capacidad de resignificar los objetos más anodinos. Hoy, unos simples auriculares pueden ser tan reveladores como un bolso de lujo o un reloj vintage. Son una síntesis de nostalgia y rebeldía, una oda al desorden y al estilo sin esfuerzo. Porque a veces, lo más moderno es volver atrás.
Si la hija de Woody Allen y la de Gwyneth Paltrow coinciden en un accesorio hay que parar las rotativas. Son mujeres completamente diferentes, pero que nos han hecho detectar una tendencia curiosísima. Entre las calles de Nueva York y los desfiles de París, los auriculares con cable —sí, aquellos que creíamos extinguidos con la llegada del Bluetooth— han vuelto para quedarse. Lo que hace unos años parecía un simple vestigio tecnológico se ha convertido ahora en una declaración de estilo, un guiño nostálgico al pasado que se reinventa como joya urbana.