Tomamos Son Bunyola, el refugio mallorquín 'secreto' de Richard Branson, padre de Virgin
Este hotelazo, en la sierra de Tramontana, es el nuevo destino de lujo en Mallorca, como bien ha subrayado Michelin al otorgarle este octubre su primera Llave. Un hotel único junto a un acantilado maravillosamente espectacular
Son Bunyola, un hotelazo junto a un precioso acantilado. (Cortesía)
En Mallorca, donde la tradición convive sin aspavientos con la modernidad, Son Bunyola Hotel & Villas representa el equilibrio perfecto entre elegancia, paisaje y respeto por la historia local. Propiedad de Sir Richard Branson (Londres, 1950) y parte de su colección hotelera Virgin Limited Edition, el establecimiento ocupa una finca histórica de más de 330 hectáreas, rodeada de viñedos y olivos, y unas espectaculares vistas al mar. Este rincón de la Tramontana, declarada Patrimonio de la Humanidad en 2011, se ha convertido en uno de los refugios más exclusivos de Europa.
De todos es sabida la pasión de los británicos por Mallorca, un imán al que el muy emprendedor y visionario Richard Branson tampoco ha podido resistirse. En verdad, la historia deSir Richard es digna de admiración, ya que supo transformar su audacia juvenil en un imperio global. Su carrera comenzó a finales de los años 60 con una pequeña tienda de discos que también enviaba por correo, origen de Virgin Records, sello que lanzó a artistas como Mike Oldfield, Sex Pistols, Phil Collins o la gran diosa Grace Jones.
Son Bunyola Hotel & Villas. (Cortesía)
Virgin Records se convirtió en símbolo de independencia y rebeldía. Ese éxito fue el punto de partida de la marca Virgin, hoy presente en hoteles, aerolíneas, trenes y algún que otro proyecto espacial. Su filosofía —"arriesgar, innovar y disfrutar del viaje”— impregna también el alma de Son Bunyola.
El complejo cuenta con 27 habitaciones y tres villas privadas, lo que garantiza un servicio atento y personalizado. Su diseño combina materiales locales, piedra y madera, con una sofisticación discreta que huye del exceso sin renunciar al lujo. Todo en Son Bunyola respira calma y autenticidad: de las vigas originales a los patios empedrados donde el protagonismo se lo lleva el canto de los pájaros.
Son Bunyola Hotel & Villas. (Cortesía)
Pero si algo distingue al hotel es su profundo respeto por la naturaleza y la cultura mallorquina. Cada rincón está concebido para integrarse con el entorno, desde la arquitectura tradicional hasta su apuesta por el producto local. En el restaurante Sa Terrassa, la chef Brenda Lisiotti ofrece recetas internacionales con lo que el propio huerto del hotel provee; mientras que Sa Tafona, el comedor instalado en la antigua almazara, se entrega en cuerpo y alma al recetario tradicional mediterráneo.
Son Bunyola Hotel & Villas. (Cortesía)
El bienestar también tiene un papel trascendental en Son Bunyola. Su spa con productos de Olivier Claire y la piscina climatizada durante todo el año invitan a desconectar. En este entorno único, todo invita a tomar senderos centenarios y explorar la Tramontana o simplemente dejarse llevar por el ritmo pausado de la finca.
Con su reciente Llave Michelin, el hotel se une a un selecto grupo de alojamientos que redefinen el lujo contemporáneo, que, en pocas palabras, va de someter la ostentación al imperio de las emociones.
En Mallorca, donde la tradición convive sin aspavientos con la modernidad, Son Bunyola Hotel & Villas representa el equilibrio perfecto entre elegancia, paisaje y respeto por la historia local. Propiedad de Sir Richard Branson (Londres, 1950) y parte de su colección hotelera Virgin Limited Edition, el establecimiento ocupa una finca histórica de más de 330 hectáreas, rodeada de viñedos y olivos, y unas espectaculares vistas al mar. Este rincón de la Tramontana, declarada Patrimonio de la Humanidad en 2011, se ha convertido en uno de los refugios más exclusivos de Europa.