Cuando hablamos de turismo gastronómico o experiencial en España, destinos como las rutas del vino, los castillos medievales o las catas en bodegas suelen acaparar la atención. Pero en la pequeña localidad riojana dePradejón emerge una propuesta diferente que fusiona naturaleza, agricultura y curiosidad científica: el funjiturismo. Lejos de ser una moda pasajera, esta iniciativa ofrece a quienes aman los hongos una forma única de explorar su mundo desde dentro del cultivo y la producción.
El funjiturismo gira en torno a visitas guiadas a cultivos de champiñón y setas en una de las zonas más importantes de producción micológica de España. El punto de partida de la experiencia es el Centro de Interpretación, un espacio didáctico y audiovisual donde los visitantes pueden aprender cómo se producen los hongos, desde la selección del micelio —el conjunto de filamentos que constituye el cuerpo vegetativo del hongo— hasta la elaboración de compost y las primeras etapas de cultivo. Paneles, vídeos y actividades interactivas permiten desentrañar el ciclo de vida de estas especies y su valor nutricional, haciendo accesible a cualquiera conceptos que normalmente se quedan relegados a libros o laboratorios.
Es tiempo de recolección de setas en Zaragoza. (Pexels/Valeriya)
Tras esta introducción teórica, la visita se traslada a campos y estructuras de cultivo donde se combinan tanto técnicas tradicionales como métodos más modernos. Los asistentes no solo observan, sino que participan activamente: recolectan sus propios champiñones, conocen las diferencias entre variedades como el champiñón común, el ostra o shiitake —incluidas variedades exóticas como la eryngii— y degustan algunos productos en crudo para apreciar sus aromas y sabores auténticos.
La experiencia, que suele durar varias horas, puede completarse con recorridos por el Barrio de Bodegas y antiguos calados donde antaño se cultivaban hongos de forma artesanal, ofreciendo una conexión entre la tradición local y la innovación agrícola del presente. Incluso es posible acompañar la visita con una degustación culinaria, como champiñones al ajillo acompañados de vino de Rioja, para cerrar una experiencia sensorial que combina conocimiento, cultura y gastronomía.
Llega el otoño y la época de setas: descubre las más comunes y comestibles de España (iStock)
El funjiturismo no solo atrae a entusiastas de la micología, sino también a familias, grupos escolares y viajeros curiosos que buscan experiencias diferentes. Gracias a su nueva web, el Ayuntamiento de Pradejón ha facilitado el acceso a información y reservas online, modernizando una oferta que aspira a consolidarse como un referente del turismo micológico en La Rioja y el norte de España.
En un país donde los viajes rurales y gastronómicos han cobrado fuerza, el funjiturismo emerge como una alternativa atractiva: una experiencia donde no solo se observa, sino que se aprende, se vive y se degusta el fascinante mundo de los hongos desde el campo hasta la mesa.
Cuando hablamos de turismo gastronómico o experiencial en España, destinos como las rutas del vino, los castillos medievales o las catas en bodegas suelen acaparar la atención. Pero en la pequeña localidad riojana dePradejón emerge una propuesta diferente que fusiona naturaleza, agricultura y curiosidad científica: el funjiturismo. Lejos de ser una moda pasajera, esta iniciativa ofrece a quienes aman los hongos una forma única de explorar su mundo desde dentro del cultivo y la producción.