El regreso triunfal de Raphael en Mérida, con sus hijos pequeños y sus nietos Manuela y Carlos como testigos: "Está como un toro"
La vuelta a los escenarios de Raphael ha contado con parte de su familia, que se desplazaba hasta Mérida para ser testigos del gran momento. Todo salió a pedir de boca
Raphael regresa en Mérida a los escenarios tras su problema de salud. (Europa Press/Raúl Terrel)
Las caras de todos los que asistieron no engañaban. El regreso de Raphael a los escenarios en Mérida contó con sus dos hijos pequeños, Manuel y Alejandra, y dos de sus nietos, Manuela y Carlos, como testigos. Una noche triunfal en el Teatro Romano que contó con alguna que otra cara conocida y con las palabras de orgullo de los Martos, que no podían disimular su emoción.
Todos estaban felices, incluyendo al propio cantante, que llegaba al hotel más que satisfecho por lo que había vivido en el Teatro Romano. Un escenario con historia para su vuelta a los conciertos, su primera actuación tras el diagnóstico que recibía el pasado diciembre y por el que aún se encuentra convalenciente. Ha seguido al pie de la letra el consejo de los médicos, que le permitieron retomar su actividad musical.
Y la verdad es que ese regreso no puedo salir mejor. Raphael lo dio todo, algo que le agradecieron los espontáneos que esperaban a la puerta del hotel. Allí llegaba el cantante, sonriente, pero cuidándose de dar declaraciones y tener contacto físico, para evitar más problemas de salud durante esta convalecencia, que ha tenido este domingo un gran hito.
Los hijos de Raphael al llegar al hotel. (Gtres)
Eran sus hijos pequeños Alejandra y Manuel los que contestaban a la prensa, sin disimular el éxito que había supuesto el concierto de su padre: "Fantástico. Ha sido muy emocionante, precioso. Él es feliz haciendo esto en el escenario y ya, por fin, la vuelta. A retomar, que es lo que a él le gusta. Todos muy contentos, muchas gracias".
Los medios quisieron saber también si Raphael había salido muy cansado tras subirse al escenario por primera vez en tantos meses, y con un proceso de enfermedad, tratamiento y convalecencia por delante: "Está como un toro, maravilloso", bromeaba Manuel.
Tras él, su hermana Alejandra, que aseguraba que habían vivido el regreso triunfal de su padre a la música "con mucha emoción". Junto a ella, sus dos hijos, Alejandra y Carlos, a los que el pasado diciembre veíamos constantemente en el hospital, durante el ingreso de su abuelo, siempre pendientes de su estado de salud y apoyando a Natalia Figueroa.
El cantante Raphael, en el Teatro Romano de Mérida. (Europa Press)
La esposa del cantante contaba a Vanitatis horas antes de este concierto cómo estaban viviendo el regreso, siempre atendiendo a las recomendaciones médicas, que ha seguido a rajatabla: "Es un paciente fantástico que hace todo lo que le dicen. Hace una vida lógica pensando con la cabeza y haciendo las cosas bien como es todo lo que tiene que ver con la organización de las giras", nos decía.
El propio Raphael nos decía que una de las cosas positivas de este último susto de salud ha sido darse cuenta de lo mucho que le quiere la gente. Y desde luego, en Mérida también ha podido constatarlo, ya que no solo recibió cariño dentro del Teatro Romano, sino también fuera, una vez concluido el concierto, cuando no paró de rebibir halagos y piropos llegando al hotel.
El recitar contó también en las gradas con alguna que otra cara conocida. No dudaron en viajar hasta Mérida Carmen Borrego y su marido o Paula Vázquez, que se dejaba ver con su pareja, Ignacio Sagnier, cuya relación salía a la luz hace escasas semanas.
Las caras de todos los que asistieron no engañaban. El regreso de Raphael a los escenarios en Mérida contó con sus dos hijos pequeños, Manuel y Alejandra, y dos de sus nietos, Manuela y Carlos, como testigos. Una noche triunfal en el Teatro Romano que contó con alguna que otra cara conocida y con las palabras de orgullo de los Martos, que no podían disimular su emoción.