Apenas ha pasado una semana desde Ágatha Ruiz de la Prada se sentó en 'La Revuelta', donde habló sobre sus proyectos profesionales, sus "brotes verdes en el amor" y sus próximos pasos. Además de mencionar al "innombrable". El apelativo con el que la diseñadora de moda se refiere a su exmarido, Pedro J. Ramírez, desde su separación en 2016.
Ahora, en un curioso guiño del destino televisivo, es el propio periodista el que se sienta en 'El Hormiguero', el 'rival' del programa de David Broncano. La ocasión perfecta para recordar cómo fue su relación con Ágatha Ruiz de la Prada y su inesperada boda.
Pedro J. Ramírez y Ágatha Ruiz de la Prada en 2015. (Gtres)
Nos remontamos a los años 80, cuando Ágatha Ruiz de la Prada triunfaba como emergente diseñadora de moda y Pedro J. Ramírez dirigía el famoso 'Diario 16'. Ambos se encontraron de casualidad en un avión, provocando que la modista le invitara a uno de sus desfiles.
"Concretamente, nos conocimos en un puente aéreo, yo le agradecí por sacarme tanto en su medio de comunicación y le invité a uno de mis desfiles y de allí surgió una historia muy bonita", recordaba la propia Ruiz de la Prada en 'Mi casa es la tuya'. Una relación que duró más de 30 años, fruto de la cual nacieron sus dos hijos en común, Tristán y Cósima, que se sumaron a la hija mayor que ya tenía el periodista.
La boda de Ágatha y Pedro J. Ramírez
Una estabilidad familiar que se basaba, según recordó años después Ágatha Ruiz de la Prada, en todos los planes que compartían. "Teníamos muchos buenos planes en común, que debe ser la segunda cosa más importante de una pareja. El hacer planes en común une muchísimo. Estuvimos más de 30 años, con venga de planes, que eso salva mucho", rememoró en una visita al 'Late Xou' sobre su matrimonio.
Sin embargo, casarse no entraba en los planes de la diseñadora, a pesar de que Ramírez se lo había propuesto en varias ocasiones a su pareja. Por ello, sorprendió el anuncio de su boda sorpresa en el verano de 2016. La pareja había decidido darse el 'sí, quiero' en Madrid, de una manera hermética, sin dar detalles sobre su paso por el altar. Aunque en ese momento sí se especuló con que la razón podrían ser sus hijos.
Unos años antes, en 2010, Ágatha Ruiz de la Prada había logrado que se le concedieron los dos títulos nobiliarios de su familia, que se le habían denegado antes por ser mujer. Sin embargo, gracias a un cambio de leyes, pudo llegar a ser XIII marquesa de Castelldosríus, grande de España, y XXIX baronesa de Santa Pau. De ahí que, para facilitar que estos pasaran a sus hijos, fuera más conveniente estar casados legalmente.
Ágatha Ruiz de la Prada y Pedro J. Ramírez, en una imagen de archivo. (Gtres)
Una boda en la intimidad que sorprendió a la opinión pública, aunque aún fue mayor la sorpresa de su separación. Solo unos meses después de su enlace, en noviembre de 2016, Pedro J. Ramírez le pidió el divorcio. Un año más tarde, el periodista se casaría con la abogada Cruz Sánchez de Lara.
Respecto a la rápida ruptura tras su boda, Ágatha Ruiz de la Prada reveló para la revista '¡Hola!' cómo vivió ese momento: "Perdí diez kilos en una semana, aunque llegué a adelgazar dieciocho. (...) Cómo iba yo a esperar que me dijese que quería separarse si nos acabábamos de casar hacía tres meses". Además de confesar que reaccionó de una "manera muy femenina, me dije: 'No preguntes ni por qué, ni con quién, ni cuándo'".
Apenas ha pasado una semana desde Ágatha Ruiz de la Prada se sentó en 'La Revuelta', donde habló sobre sus proyectos profesionales, sus "brotes verdes en el amor" y sus próximos pasos. Además de mencionar al "innombrable". El apelativo con el que la diseñadora de moda se refiere a su exmarido, Pedro J. Ramírez, desde su separación en 2016.