El mundo de la música está de luto, el rock en español se ha quedado un poquito huérfano con la pérdida de dos nombres imprescindibles, con apenas unas horas de diferencia. Si ayer recordábamos el lado más personal de Jorge Martínez, de Ilegales, tras su fallecimiento, el 10 de diciembre también será una fecha negra.
Roberto Iniesta, 'el Robe' sobre los escenarios, ha muerto a los 63 años. Un adiós inesperado para sus millones de fans, que tienen como banda sonora de su vida a Extremoduro o su proyecto en solitario, Robe. El adiós a un icono patrio que nos lleva a conocer más detalles sobre su hermética personalidad. Sin dudar de un legado musical inmortal, en los últimos años tuvo una figura clave en su trayectoria: Alén Ayerdi Duque.
El manager de Robe Iniesta nació el 22 de mayo de 1974 en Pamplona, Navarra. Interesado desde pequeño por la música, sobre todo por bandas como The Eagles, Santana o The Rolling Stones, en una entrevista con 'El País' aseguró que su pasión por el rock era gracias a su tío José Luis, de quien heredó ese "veneno".
Una afición por la música que llevó a comenzar a tocar la batería, aunque sin dejar sus estudios. Licenciado en Ciencias Económicas, en la Universidad Pública de Navarra, comenzó a trabajar de ello, aunque el éxito de Marea, donde forma parte de la formación original desde 1997, le hizo apostar por los escenarios.
Alén Ayerdi, más que el manager de Robe Iniesta
Así, comenzó una sólida trayectoria en el mundo del rock, como músico en Marea y Ciclonautas, pero también como empresario. En 2013 fundó su propia discográfica, El Dromedario Records, tras las malas experiencias sufridas en la industria. Un proyecto lejos de fondos de inversión y de multinacionales que no ha parado de crecer, especialmente desde que en 2016 llegó a su vida Extremoduro y Robe Iniesta. Manager y responsable de su sello discográfico, asume un rol poco habitual, el de músico y empresario.
Una labor que ha ido compaginando con la crianza de su hijo Ian, de 19 años. Su madre murió cuando él apenas tenía un año y media de vida, dejando viudo a Alén Ayerdi y. Un conductor borracho acabó con la vida de su mujer en un accidente de tráfico en 2007, marcando para siempre su vida.
"No tuve duelo ni casi tiempo de mirarme dentro y analizar cómo me iba a enfrentar a aquello. Porque tenía una misión: sacar a un niño adelante y hacerlo en un entorno lo más feliz posible y lleno de cariño", recordaba en 'El País'.
"Marea ya estaba muy arriba y no sabía lo que tenía que hacer con el grupo, si dejarlo o no. Pero mis padres, benditos ellos, me dijeron: 'No te preocupes, sigue con el grupo que nosotros te ayudamos'. Y así fue", añadía. Ahora, muestra en sus redes sociales sus planes con el joven, al que parece encantarle ir de conciertos con su padre.
Una época a la que se sumaron poco después graves problemas cardíacos, acumulando hasta cinco operaciones seguidas del corazón. Una etapa en la que llegó a pensar en dejar la música. Sin embargo, sus compañeros le dijeron que "nadie se sube a un escenario con el nombre de Marea si no somos nosotros cinco", recordaba también en 'El País'.
Finalmente, en 2014 logró una total recuperación gracias a los avances médicos, pudiendo volver a hacer deporte y tener una rutina de vida normal. Ahora, con la pérdida de Robe Iniesta vuelve a sufrir un duro golpe, tanto en lo personal como en lo profesional.
El mundo de la música está de luto, el rock en español se ha quedado un poquito huérfano con la pérdida de dos nombres imprescindibles, con apenas unas horas de diferencia. Si ayer recordábamos el lado más personal de Jorge Martínez, de Ilegales, tras su fallecimiento, el 10 de diciembre también será una fecha negra.