Joan Manuel Serrat ha reflexionado sobre la inmigración desde una perspectiva estrechamente relacionada con su propia biografía. Durante su conversación con Juan y Medio en la sala de baile La Paloma, el cantautor recordó la realidad del Poble Sec barcelonés donde creció. Nacido el 27 de diciembre de 1943, Serrat describe aquel entorno como un barrio marcado por la llegada de personas procedentes de otros lugares y por las dificultades que atravesaban los vecinos más desfavorecidos.
Joan Manuel Serrat durante la gala de entrega de los Premios de la Academia de la Música, a 26 de mayo de 2026, en Madrid (España). Los Premios de la Academia de la Música celebran su tercera edición. Tras el éxito cosechado en su debut en 2024 y la emoción vivida durante la ceremonia de 2025, la Academia de la Música de España despliega su alfombra roja para reconocer los mejores trabajos de la industria musical española y consolidar definitivamente estos premios que nacieron para quedarse.PHOTOCALL;PREMIOS;MÚSICAÁngel Díaz Briñas / Europa Press26/05/2026
El cantante defendió durante la conversación la importancia que tuvieron aquellos trabajadores durante décadas especialmente complicadas. "La mano de obra de la inmigración fue fundamental", aseguró Serrat al recordar la posguerra y los años de su juventud. Su mirada sobre este fenómeno parte, por tanto, de una convivencia cercana con familias inmigrantes y con quienes habitaban las barracas situadas en la zona alta de Montjuïc.
Juan y Medio quiso saber también si alguna vez había sentido miedo ante un inmigrante. Serrat respondió señalando directamente al desconocimiento como origen de muchos prejuicios. Para el artista, abandonar el lugar propio no suele responder a una decisión sencilla, sino a circunstancias que empujan a buscar otro destino. "Nadie se va de su casa a no ser que le empujen", afirmó durante la entrevista.
Su propia experiencia lejos de España
Joan Manuel Serrat, en una imagen de archivo. (Gtres)
La conversación llevó al músico a recordar una experiencia personal que también estuvo marcada por la necesidad de marcharse. Durante la dictadura franquista tuvo que exiliarse y establecerse en México. Serrat recordó su llegada como el descubrimiento de una sociedad diferente, con otras formas de vivir, pensar y afrontar las aspiraciones personales.
Su recorrido fuera de España no terminó allí. Según explicó, posteriormente tuvo que desplazarse a Argentina, Chile y otros países americanos debido a la represión y las dictaduras existentes en aquellos territorios. Tampoco podía regresar entonces a España, ya que, según su relato, pesaba sobre él una orden de busca y captura después de denunciar asesinatos de Estado franquistas. Esa experiencia personal se suma a los recuerdos de su infancia para explicar una postura sobre la inmigración que Serrat sintetiza vinculándola al desarraigo, la necesidad de buscarse la vida y el temor provocado por aquello que se desconoce.
Joan Manuel Serrat ha reflexionado sobre la inmigración desde una perspectiva estrechamente relacionada con su propia biografía. Durante su conversación con Juan y Medio en la sala de baile La Paloma, el cantautor recordó la realidad del Poble Sec barcelonés donde creció. Nacido el 27 de diciembre de 1943, Serrat describe aquel entorno como un barrio marcado por la llegada de personas procedentes de otros lugares y por las dificultades que atravesaban los vecinos más desfavorecidos.