Íñigo Onieva camina solo: Manuel Campos Guallar abandona Vega, el club de lujo de la Milla de Oro
La empresa, que perdió 239.859,66 euros el último ejercicio, anuncia el cese del ex socio de Rafa Nadal, como socio único y dueño de la empresa
Íñigo Onieva se hace mayor, empresarialmente hablando. El marido de Tamara Falcó acaba de dar un salto de gigante en lo que se refiere a su responsabilidad directiva y sus funciones ejecutivas en Vega Members Club, el exclusivo club de lujo de la Milla de Oro que dirigía hasta ahora. La novedad tiene que ver con Casablanca Members SL, la sociedad que regía hasta ahora los designios empresariales del exclusivo club, y la presentación de su primer balance ante el Registro Mercantil, que ha tenido lugar hace solo unos días. En dichas cuentas, Casablanca Members además de presentar sus primeras cuentas desde su nacimiento, en abril de 2025, anuncia varios detalles relevantes.
Onieva, nuevas funciones ejecutivas
El más importante tiene que ver con la propiedad de la empresa, que a partir de ahora cambia. Según la última actualización del organigrama de la compañía, Manuel Campos Guallar, hasta ahora socio único de la empresa y propietario de esta a través de la sociedad Leisure Partners SL, se desliga de la compañía, dejando de controlar de facto la misma. La modificación es importante ya que Campos Guallar figuraba desde el inicio del emprendimiento (el 30 de abril de 2025), como dueño con carácter unipersonal de la sociedad, siendo él, a través de su sociedad Leisure Partners, el dueño jurídico de las participaciones de la compañía.
El cese de Campos Guallar, exsocio de Rafa Nadal en muchos de sus negocios, significa que en su lugar, Íñigo Onieva, marido de Tamara Falcó, se queda al cargo de la misma ostentando el cargo de administrador único de la sociedad, un puesto que ya ocupaba, pero que, a partir de este momento, ejerce en solitario. Se trata, por tanto, de un paso al frente del joven madrileño, que parece obtener premio a su buen hacer en el día a día al frente de la empresa, que abrió sus puertas al público el pasado 6 de marzo de 2026.
A día de hoy, según el balance presentado ante el Registro Mercantil, Onieva es el único cargo activo de la empresa, lo que da una idea de su nuevo rol. Aunque en el imaginario colectivo ha sobrevolado la participación en el negocio de otros socios minoritarios como el futbolista Cristiano Ronaldo, (socio de Campos Guallar en Tatel) o José Luis López “El Turronero”, lo cierto es que no existe constancia formal de su participación accionarial en el negocio. “El Turronero” sí fue mecenas de Onieva en algunos de sus proyectos como Casa Salesas o Lula Club, la discoteca de la Gran Vía madrileña que Onieva regentó junto a varios socios. Incluso el marido de Tamara Falcó fue fotografiado a las puertas de Vega junto a Íñigo, que aprovechaba la visita del empresario para mostrarle el estado de las obras del local, pero no existe constancia de su participación en el negocio.
Ampliación de capital y cambio de objeto social
Tras los cambios, Onieva se convierte en adelante en regidor del negocio sito en la calle Lagasca de la capital. Un cambio de su rol directivo que llega acompañado de otras dos novedades que también resultan llamativas. Y es que aparte del cambio en la propiedad, la empresa ha hecho un movimiento relevante también en lo económico.
Con fecha de 4 de agosto de 2026, mediante la correspondiente escritura, Casablanca Members inscribió en el Registro Mercantil una ampliación de capital, pasando de los 3.000 euros (con los que se constituyó formalmente) hasta los 438.750 euros, resultantes tras la ampliación. Un incremento del capital social de 435.750 euros, que supone una variación de +14525 % en los fondos de la compañía. Paralelamente, la empresa había hecho también una ampliación en el objeto social de su actividad; un mero cambio formal que añadía epígrafes para cubrir el paraguas de actividades de la amplia oferta que el lujoso club ubicado en la Milla de Oro ofrece a sus socios.
Números rojos y 3,9 millones de activos
Modificaciones estatutarias aparte, la empresa también aprovechó para presentar sus cuentas. Y como suele ocurrir en este tipo de empresas que acaban de arrancar (la de Onieva no iba a ser menos), los inicios suelen ser difíciles. Así lo testimonian las primeras cuentas presentadas por la sociedad, correspondientes al ejercicio 2025, donde los números rojos riegan generosamente el balance, a falta de ingresos que computar y mucha inversión aún por rentabilizar, ya que cabe recordar que el exclusivo club abrió sus puertas al público en marzo de 2026.
Con todo, Casablanca Members SL, declaró unas ventas el último ejercicio de 19.720 euros. Una facturación insuficiente para compensar aún los muchos gastos de inversión en las obras, permisos y adecuación del nuevo local sobre el que se acometió una reforma integral en el primer año de vida de la sociedad. Todo ello ha hecho que la empresa haya declarado pérdidas acumuladas al final del ejercicio por valor de -239.859,66 euros. Unos números negativos que, sin embargo, hay que encuadrar en el momento de inicio de las operaciones de la compañía.
Pese a los números rojos del balance, la solvencia de la empresa está fuera de toda duda, si nos atenemos a las provisiones que declara. En este capítulo Casablanca Members declaró activos en la caja de la sociedad por valor de 3.970.880 euros. Una cifra millonaria que despeja dudas a la hora de valorar la solvencia de la empresa, que además, recordemos, ha decidido apuntalar su crédito con una ampliación de capital en su primer año de su vida.
Los números no parecen suponer un quebradero de cabeza, al menos por el momento, para Vega Members Club. Tras un mediático arranque, el club privado va camino de convertirse en referente entre el selecto grupo de integrantes de la jet madrileña. Lujo y exclusividad que Íñigo Onieva se encarga de promocionar y que pretende redefinir la vida social de la capital. Bajo el leitmotiv de “lo que pasa en Vega se queda en Vega”, el selecto club ofrece exclusividad bajo premisas sencillas pero claras. La más importante confidencialidad y discreción; “nada de fotos”, el espacio pretende a toda costa salvaguardar el anonimato -al menos de puertas para adentro- y ser un punto de encuentro donde confluyan empresarios, creadores y perfiles culturales que buscan algo más que un restaurante o un lugar de ocio.
Exclusividad y filtro de membresía
El club en sí, un espacio de más de 1000 m² diseñado por el reconocido interiorista Lázaro Rosa-Violán, se divide en cuatro zonas: Bistró, Main Room, Studio Room y Lounge, pensadas para albergar reuniones de negocios, cenas privadas, exposiciones o celebraciones. Un centro de reunión basado en una filosofía clara: “más calidad que cantidad”. Siguiendo esta idea, el club se articula para una nómina de solo 500 miembros, con unas cuotas de membresía de 15.000 € al año. Para su ingreso se puede acceder exclusivamente de dos modos: por recomendación de dos miembros del club o por invitación directa de los dueños del club.
La estrategia de marketing es clara, tratar de generar el “efecto fomo” (del inglés Fear Of Missing Out), una especie de ansiedad social producida por el miedo a perderse algo. Una máxima que se nota desde el momento en que los propietarios anunciaron un exhaustivo filtro de entrada para sus socios “que responde a un proceso coherente y consistente, orientado a construir una red sólida y relevante, en la que cada nueva incorporación refuerce la filosofía y la visión compartida del club”, apuntaban.
La discreción con que el selecto club pretende venderse también tiene que ver con la información que proyecta al exterior. Se desconoce la cifra actual de miembros cuando acaban de cumplirse 5 meses de su apertura. La firma no ofrece datos sobre el número de socios y las cuentas de los 500 socios son relativas. Y es que según la documentación recogida, aparte de haber una membresía individual, existe una membresía corporativa, que permite dar acceso a varios empleados autorizados, que oscila desde los 3, 5, 7, 10 o 15 empleados autorizados. Una opción poco conocida que multiplica el número de socios reales del club, que podría superar los 500 miembros.
El pasado mes de abril, Vanitatis ya recogía el lanzamiento de una campaña de captación bastante activa con cartas personalizadas a directivos, empresarios y perfiles influyentes, apuntando que el ritmo de incorporación de socios avanzaba de forma constante, pero sin que la empresa diera un número concreto. Al parecer, el desglose oficioso de Vega Members Club estaría formado por 100 socios fundadores, 300 miembros individuales y otras 100 membresías tipo “corporate”. Por otra parte, el pasado mes de abril la revista Travel and Leisure hablaba de una lista de espera que desbordaba el cupo de las 500 solicitudes, debido, entre otras cosas, a que cada candidatura se evaluaba individualmente y que había una creciente comunidad internacional, algo que reiteraba el criterio de priorizar la calidad y afinidad de los miembros y no simplemente el número de socios.
Gastronomía 5 tenedores
Con el ingreso, el selecto club promete, no solo favorecer las relaciones personales al uso, sino también disfrutar un valor añadido y piedra angular del proyecto: la gastronomía. No en vano sus socios fundadores provienen del campo de la hostelería de lujo, con locales que se han convertido en santo y seña de la capital. Para ello, Vega ofrece al socio alta cocina basada en una oferta italiana firmada por el equipo de Cipriani y la presencia exclusiva de la firma Caviar Kaspia, disponible dentro del club gracias a un acuerdo entre ambas marcas. Además, en base a los gustos del comensal hay tres restaurantes diferentes: Casa Vega, un bistró informal; Vega, centrado en la alta cocina; y Totó, una sofisticada propuesta italiana que completa la oferta.
Íñigo Onieva se hace mayor, empresarialmente hablando. El marido de Tamara Falcó acaba de dar un salto de gigante en lo que se refiere a su responsabilidad directiva y sus funciones ejecutivas en Vega Members Club, el exclusivo club de lujo de la Milla de Oro que dirigía hasta ahora. La novedad tiene que ver con Casablanca Members SL, la sociedad que regía hasta ahora los designios empresariales del exclusivo club, y la presentación de su primer balance ante el Registro Mercantil, que ha tenido lugar hace solo unos días. En dichas cuentas, Casablanca Members además de presentar sus primeras cuentas desde su nacimiento, en abril de 2025, anuncia varios detalles relevantes.