Karlos Arguiñano es, sin duda, uno de los cocineros más queridos de España. Con más de 30 años de trayectoria televisiva y más de 50 entre fogones, ha sabido ganarse el respeto de la profesión y el cariño del público gracias a su cercanía, su simpatía y, por supuesto, su talento culinario. Además de sus programas de cocina y sus numerosos libros publicados, el chef vasco ha consolidado su legado en su propio Hotel-Restaurante Karlos Arguiñano, ubicado en Zarautz, que se ha convertido en todo un referente de la gastronomía vasca y nacional.
El local, gestionado con la ayuda de cinco de sus hijos, se presenta como un espacio que aúna tradición e innovación en la cocina. Con una ubicación privilegiada frente al mar, el restaurante ofrece una experiencia gastronómica que combina productos de temporada con técnicas de la prestigiosa cocina vasca. Así, la carta y los menús se van adaptando a las estaciones, garantizando siempre frescura y calidad en cada plato.
En la actualidad, uno de los grandes atractivos del restaurante es su menú degustación, que tiene un precio de 45,50 euros (bebidas e IVA no incluidos). Entre las propuestas destacan platos como ensalada templada de chipirón, risotto con crema de hongos, bacalao con salsa zurrukutuna y guiso de sus callos, pollo lumagorri con salsa y merengue cítrico y, como cierre dulce, pastel vasco con helado de hierba luisa. Una selección pensada para saborear lo mejor de la tradición vasca con un toque contemporáneo.
Para quienes prefieren decantarse por la carta, las opciones son igual de tentadoras. Entre los entrantes destacan el pulpo asado con crema de ajo blanco (27,50 euros), las almejas a la marinera (26,60 euros) o la ensalada de txangurro con aguacate y vinagreta de algas (20,50 euros). En pescados, platos como el troncho de rodaballo con puré de bergamota (27 euros) o el rape con salsa de pesto rojo y taco de langostinos (24 euros) son de los más solicitados.
Los amantes de la carne encontrarán propuestas como el chuletón de vaca en piedra con patatas fritas (46 euros/kg.), el solomillo de vaca con jugo de carne y morrones (25 euros) o el cochinillo deshuesado con puré de patata (23,10 euros). Y para poner el broche final, la carta de postres ofrece desde una degustación de seis bocados dulces (15,40 euros) hasta clásicos como la torrija caramelizada de brioche casero (9,40 euros) o la tarta de queso al horno (8,80 euros).
El restaurante mantiene un horario de 13:00 a 15:30 horas y de 20:30 a 23:00 horas, aunque con ciertos días de descanso a lo largo del año, especialmente en invierno y durante el mes de enero, cuando permanece cerrado por vacaciones. En definitiva, comer en el restaurante de Karlos Arguiñano es mucho más que degustar un menú: es adentrarse en la filosofía culinaria de un chef que ha sabido llevar la cocina vasca a todos los hogares españoles, siempre con una sonrisa y el mejor de los sabores.
Karlos Arguiñano es, sin duda, uno de los cocineros más queridos de España. Con más de 30 años de trayectoria televisiva y más de 50 entre fogones, ha sabido ganarse el respeto de la profesión y el cariño del público gracias a su cercanía, su simpatía y, por supuesto, su talento culinario. Además de sus programas de cocina y sus numerosos libros publicados, el chef vasco ha consolidado su legado en su propio Hotel-Restaurante Karlos Arguiñano, ubicado en Zarautz, que se ha convertido en todo un referente de la gastronomía vasca y nacional.