Si has nacido entre el 23 de octubre y el 21 de noviembre, perteneces al signo zodiacal de Escorpio. Este signo de agua, regido por Marte y Plutón, destaca por su gran intensidad y un magnetismo personal que suele atraer a los demás de forma casi automática.
Este signo también destaca por conectar de manera profunda con sus sentimientos y con los de los demás. Esta habilidad, sin embargo, puede dificultarles poner límites en sus relaciones personales.
Sufren la desconfianza por parte de algunos signos. (Pexels)
Algunos de los principales rasgos de Escorpio son el ser personas introvertidas, autodidactas y fieles a sus creencias e ideales. También son buenos escuchando y aconsejando a los demás, establecen vínculos rápidamente y buscan mejorar constantemente. Sin embargo, también pueden ser muy exigentes, controladores, y en ocasiones,reprimen sus sentimientos haciendo sentir a los demás culpables de su actitud.
Los Escorpio suelen encontrar afinidad con signos que compartan su intensidad y profundidad emocional. Entre los signos más compatibles destacan Cáncer, Piscis, Tauro y Virgo. Cáncer es un signo de agua que, al igual que Escorpio, establece conexiones emocionales profundas.
Los nacidos bajo este signo manejan muy bien las situaciones de crisis, mostrando una gran fortaleza en los momentos de incertidumbre. Esto los convierte en personas en las que los demás suelen confiar para desahogarse, ya que Escorpio es capaz de escuchar y ofrecer su apoyo cuando es necesario.
La lealtad es fundamental para ellos y si alguien en quien confiaban los traiciona o no sigue las directrices que marcan, no dudan en cortar el vínculo sin dar ninguna explicación. Esta actitud implacable refleja su posición firme respecto a lo que toleran y lo que no, dejando claras sus expectativas a las personas que están a su alrededor.
Si has nacido entre el 23 de octubre y el 21 de noviembre, perteneces al signo zodiacal de Escorpio. Este signo de agua, regido por Marte y Plutón, destaca por su gran intensidad y un magnetismo personal que suele atraer a los demás de forma casi automática.