En astrología, la Luna representa tu parte más íntima: tus emociones, tus recuerdos y tu manera de reaccionar ante los vínculos que te rodean. A diferencia del signo solar, que define tu personalidad externa, el signo lunar actúa como una brújula emocional que guía tu mundo interior.
La Luna define quiénes somos a nivel más profundo. (Pexels)
Estos datos permiten calcular con precisión la posición de la Luna en el momento de tu nacimiento. La Luna revela cómo expresas y procesas tus emociones y, también, marca tus reacciones instintivas, la forma en la que afrontas el apego y cómo manejas tus necesidades emocionales cuando estás a solas o en un entorno íntimo.
Para aquellas que tienen lunas de fuego, es decir, en los signos de Aries, Leo o Sagitario, significará que son personas intensas, impulsivas y sinceras. Suelen reaccionar con pasión, pero también con rapidez. Necesitan sentirse libres emocionalmente, aunque protegen con fuerza a sus seres queridos.
Depende de en qué signo estaba la Luna el día y hora de tu nacimiento. (Pexels)
La Luna en un signo de aire como Géminis, Libra o Acuario, define a estas personas como personas racionales y distantes. Prefieren entender antes que sentir y gestionan las emociones con lógica. Tienden al desapego si no encuentran conexión mental con el entorno que les rodea.
Las lunas de tierra, Tauro, Virgo o Capricornio, hace a estas personas estables, reservadas y prácticas. Controlan lo que sienten y temen el caos emocional. Buscan seguridad, rutina y orden para sentirse en calma.
Tener la Luna en un signo de tierra reafirmará la necesidad de estabilidad. (Pexels)
Por último, tener la Luna en signos de agua, como Cáncer, Escorpio o Piscis, es sinónimo de personas intuitivas, emocionales y sensibles. Absorben las energías ajenas con facilidad y necesitan rodearse de un ambiente emocionalmente positivo para estar en equilibrio.
En astrología, la Luna está vinculada a la energía femenina. Da igual el género: representa la capacidad de nutrir, de cuidar y de conectar con lo emocional. Conocer el signo lunar es una forma de reconectar con ese poder interior que, a menudo, dejamos de lado.
Nos permite conectar más con nosotros mismos. (Pexels)
Al descubrir tu signo lunar, comprendes mejor tus reacciones emocionales, reconoces tus necesidades afectivas y puedes anticiparte a los altibajos emocionales, ya que este signo habla de lo que sientes cuando nadie te ve. Este conocimiento puede ayudarte a mejorar tus vínculos, cuidar tu bienestar emocional y tomar decisiones más conscientes.
En astrología, la Luna representa tu parte más íntima: tus emociones, tus recuerdos y tu manera de reaccionar ante los vínculos que te rodean. A diferencia del signo solar, que define tu personalidad externa, el signo lunar actúa como una brújula emocional que guía tu mundo interior.