El vestido de la discordia de Carmen Martínez Bordiú
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vuelve a lucirlo tras el litigio de hace años

El vestido de la discordia de Carmen Martínez Bordiú

Para la fiesta de aniversario de boda de Luis Alfonso y Margarita Vargas, Carmen Martínez Bordiú cumplió con el requisito que los anfitriones habían pedido

Para la fiesta de aniversario de boda de Luis Alfonso y Margarita Vargas, Carmen Martínez Bordiú cumplió con el requisito que los anfitriones habían pedido a los invitados: que acudieran con un complemento que llevase plumas. Ella lo cumplió con creces. Se vistió con un modelo espectacular del diseñador Alejandro de Miguel, con todo el bajo lleno de plumas y que traía al recuerdo otro del mismo estilo, pero en rosa, que utilizó en la pedida de mano previa a su enlace con el duque de Cádiz. “Me van las plumas. Me dan suerte”, comentaba a Vanitatis al recordarle esa fecha y ese vestido que fue portada de la época. Sin embargo, el mismo modelo también recuerda otro momento menos feliz que sembró cierta polémica.

Hace tiempo, la creación de De Miguel también se convirtió en noticia porque fue motivo de un litigio en los tribunales que resultó favorable al profesional toledano, que también ha realizado modelos de gala y cóctel para la reina doña Sofía. El vestido que Carmen volvió a reestrenar en la reunión festiva de su hijo formaba parte de un lote de setenta trajes que encargo para un proyecto musical que no salió.

Cuando Carmen finalizó su participación en el programa televisivo ¡Mira quién baila!, alguien la mal aconsejó asegurándole que con el tirón mediático que tenía podría rentabilizar su nombre, máxime si este iba unido a un espectáculo musical que tuviese que ver con lo que había hecho en televisión. La bailarina ocasional aceptó la idea y contactó con De Miguel, al que ya conocía previamente, ya que era el autor de trajes de fiesta como el que lució en la boda del hijo de Naty Abascal.

No hubo empresarios que considerasen rentable el espectáculo Bailando con Carmen y, por tanto, nunca se hizo. Pero en cambio, el diseñador sí que había realizado parte de su trabajo y pasó la factura, que no fue abonada hasta que De Miguel presentó una denuncia por impago a través de Confecciones Cadena S.L. Después, se celebró un juicio que ganó el diseñador el 4 de marzo de 2013. En la sentencia no sólo se ratificaba la deuda, sino que el juez obligaba a Carmen Martínez Bordiu a pagar 47.200 euros. Las costas no se habían hecho efectivas hasta hace unos días. Por fin, el asunto del traje de la discordia ha quedado liquidado y Carmen lo seguirá luciendo, ya que sabe que es uno de los vestidos de fiesta que mejor le sientan.

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