Escoger a los fotógrafos encargados de inmortalizar cada instante de tu boda, esos que después quedarán para la posteridad y servir de recuerdos del gran día, suele traer consigo uno de los mayores quebraderos de cabeza a los novios. Al final y al cabo, el reportaje fotográfico servirá para rememorar el enlace año tras año y así hasta la eternidad.
Si es tu caso, estás inmersa en la búsqueda del equipo perfecto para ti y tu pareja y quieres acertar, Elián Carrasco, el fotógrafo de bodas detrás de The Visual Club, nos desvela las claves para elegir bien a la persona o a las personas encargadas de retrataros el día de vuestra boda. Además, hablamos con él de su trabajo, de por qué sus fotos están envueltas en magia y de cuáles son los secretos para una pose de 10.
The Visual Club. (Cortesía)
PREGUNTA. ¿Cuál es tu filosofía? Tus máximas de trabajo.
RESPUESTA. Mi filosofía está basada en tres pilares: sinceridad, trabajo duro y constante formación. En el núcleo de mi filosofía y enfoque profesional se encuentra el compromiso de dar lo mejor de mí en cada proyecto. Creo firmemente que cada cliente merece una experiencia excepcional, y eso comienza con una dedicación total a la calidad y la atención al detalle. Para lograr esto, reconozco que la formación continua es esencial. El mundo está en constante evolución, y la industria de la fotografía de bodas no es la excepción. Por eso, me esfuerzo por mantenerme actualizado con las últimas tendencias, técnicas y tecnologías. Asisto a talleres y me rodeo de otros profesionales apasionados que me inspiran a crecer y mejorar. La finalidad y mi mayor satisfacción proviene de ver la felicidad en sus rostros al revivir esos instantes a través de mis fotografías.
P. Cuéntame cómo llegaste hasta el mundo nupcial
R. The Visual Club nació gracias a la unión de dos personas provenientes del mundo del interiorismo y de la moda, nuestra finalidad era dar soporte a las empresas generando contenido de calidad mediante fotografías y vídeos. La fotografía nupcial llegó a nuestras vidas de una manera inesperada, como si hubiera sido un regalo del destino. Unos amigos nos pidieron que fotografiemos su boda. Al principio, dudamos; nunca habíamos valorado sumergirnos en este mundo, pero la magia de ese día me envolvió. Mientras se desarrollaba la boda me di cuenta de que estábamos documentando no solo un evento, sino la esencia del amor en su forma más pura. Las risas, las lágrimas de felicidad, los abrazos sinceros... Todo se convirtió en un poema visual que contaba una historia única. A medida que el sol se ponía nos sentíamos parte de un mundo que no sabíamos que existía: el de las emociones más puras inmortalizadas a través de nuestras cámaras. Desde entonces, la fotografía nupcial se ha convertido en una forma de expresión, en cada gesto, en cada mirada cómplice. Sin buscarla, me encontré con una vocación que me permite ser testigo de la magia del amor y no podría estar más agradecido por el camino que hemos recorrido.
The Visual Club. (Cortesía)
P. ¿Qué rasgos te diferencian del resto?
R. Quizás sea siempre estar buscando los detalles que interactúen luces y sombras, generando fotos atemporales con estilo editorial, buscar la esencia de los momentos de una manera única y sofisticada. Cada imagen parece contar una historia, con una composición cuidadosamente pensada que resalta la belleza de los detalles. La iluminación suave y natural crea una atmósfera envolvente, mientras que los colores, a menudo sutiles y elegantes, aportan un toque de frescura y modernidad.
P. ¿Cómo son las bodas que inmortalizas?
R. Son bodas muy frescas y dinámicas, repletas de detalles. Entre ellas, el común denominador es el deseo de capturar la autenticidad de un día que, aunque fugaz, se convierte en un recuerdo eterno.
P. ¿Qué buscan los novios hoy en día para su reportaje fotográfico?
R. Hay un punto en común que une a todas las parejas: la búsqueda de un reportaje atemporal que capture la esencia de su día. En lugar de las tradicionales imágenes en las que los novios se colocan en una serie de poses rígidas, las parejas quieren un enfoque más auténtico y natural. Quieren que su reportaje cuente una historia, que capture las risas espontáneas, las miradas cómplices y los momentos íntimos que surgen a lo largo de la celebración. Este estilo de fotografía permite que cada imagen respire vida, reflejando la alegría y la emoción del día.
The Visual Club. (Cortesía)
P. En concreto, ¿cómo son las parejas que acuden a tu estudio?
R.Recibimos a parejas que buscan algo más que un simple reportaje fotográfico; tienen gusto por lo estético y buscan un toque editorial, con especial atención al detalle, la belleza y la autenticidad. Las parejas qué seleccionan la opción en la que incluimos fotografía analógica eligen este estilo porque suelen apreciar los detalles, la imperfección y la magia de la espontaneidad.
P. ¿Cuál es la boda más especial que has retratado?
R. Sonará a cliché, pero todas tienen algo, si tuviera que destacar una, sería los gestos de la una novia con su abuelo. El cariño, respeto y dedicación que le tuvo me pareció increíble y es los que realmente marcan la diferencia y crean recuerdos inolvidables, fue por ello que por un momento vi a su abuelo, a ella y a la luna. Esa foto me parece un recuerdo muy bonito.
P. Tres claves para ayudar a los novios a posar con naturalidad en su gran día
R. La primera, conexión y comodidad. Es fundamental que los novios se sientan cómodos el uno con el otro y con el entorno. Es útil que se olviden de la cámara y se concentren en disfrutar el momento. La segunda, instrucciones sencillas y divertidas. En lugar de dar poses rígidas, sugiero actividades o movimientos que les permitan interactuar de manera natural. Por ejemplo, pueden caminar juntos, reírse, o incluso bailar un poco. Estas acciones espontáneas generan momentos genuinos que se traducen en fotos naturales. Y por último, captura de momentos espontáneos: A veces, las mejores fotos son las que no se planifican. Animar a los novios a ser ellos mismos y a disfrutar del día sin preocuparse demasiado por la cámara puede resultar en imágenes más auténticas. Estoy siempre atento a esos momentos espontáneos.
The Visual Club. (Cortesía)
P. Por tu experiencia, ¿cuál es el instante más emotivo en las bodas?
R. El momento en el que un familiar o un amigo lee un texto especial es realmente conmovedor. Las palabras elegidas con cariño suelen evocar recuerdos, risas y, a veces, lágrimas de felicidad, como también la entrega de ramos a las madres de los novios. Es una forma hermosa de resaltar la importancia de la familia en ese día tan especial.
P. ¿En qué momento creéis que se encuentra el sector nupcial?
R. Está en auge con un crecimiento sostenido y obviamente una mayor presencia digital, lo que ofrece oportunidades para los proveedores que sepan adaptarse a las nuevas tendencias y necesidades de las parejas.
P. ¿Qué papel han adquirido las redes sociales?
R.Las redes sociales se han convertido en el buscador principal, me animaría a decirte que el 90% de las parejas lo utilizan y realmente es la forma más dinámica donde las parejas pueden informarse, inspirarse y conectar con proveedores del sector de manera más directa.
P. ¿Cuál es tu proceso de trabajo? Desde que unos novios te eligen, hasta el día de la boda.
R. Comenzamos agendando una videollamada, esto nos permitirá conocernos mejor, resolver sus inquietudes y detallar nuestro proceso de trabajo para ese día. Una vez que se sienten cómodos y seguros con nuestra metodología, formalizamos el acuerdo a través de un contrato, asegurando la fecha de su boda. La semana previa al evento, les pediremos un cronograma que nos permita poder estar en todos los momentos. Como parte de nuestra preparación, solemos llegar a la zona de la celebración la noche anterior, anticipándonos a cualquier imprevisto. Además, si nuestro horario de llegada lo permite, hacemos un análisis previo del lugar, identificando el movimiento de la luz solar y los espacios más adecuados para fotografiar.
The Visual Club. (Cortesía)
P. Ya el día del enlace, ¿cómo se desarrolla la boda?
R. Vamos por partes. Los preparativos: nos aseguramos de llegar al lugar de los preparativos con antelación para preparar las zonas donde vamos a fotografiar, ver que detalles tiene el vestido o traje, los anillos, los zapatos, las invitaciones, el ramo y los colocamos en la mejor zona para crear bodegones y a posterior retratamos a los novios mientras se preparan. La ceremonia: nos coordinamos para la entrada, uno se encarga de los novios, el intercambio de votos, el intercambio de anillos y el otro fotógrafo capta la emoción de los rostros de los invitados. Una vez acabada la ceremonia, mientras un fotógrafo retrata la recepción de los invitados, yo hago la sesión más íntima de pareja. El banquete: aquí una vez más nos coordinamos para capturar la decoración floral, las mesas, la iluminación, los centros de mesa como también la entrada de los recién casados a la recepción, la alegría de los aplausos, las expresiones de cariño y aprovechamos los lugares con buena luz y fondos interesantes para realizar fotos a los invitados. Y la fiesta. Nos movemos entre la multitud, buscando la espontaneidad del momento. Cada movimiento, cada gesto, cada detalle cuenta. Desde los brindis sinceros hasta las coreografías improvisadas, cada imagen es una expresión de felicidad compartida.
P. ¿Qué te gustaría que dijeran de tu trabajo?
R. 'Tus fotos me hacen revivir aquel día como si estuviera ahí de nuevo', esto mostraría mi capacidad para transmitir emociones y crear recuerdos vívidos y atemporales.
P. ¿Cómo se crea la foto perfecta?
R.La fotografía es muy subjetiva, pero te diría que para mí la foto perfecta es cuando interactúa la idea, la composición, la luz y el momento justo en el que aprietas el disparador.
Escoger a los fotógrafos encargados de inmortalizar cada instante de tu boda, esos que después quedarán para la posteridad y servir de recuerdos del gran día, suele traer consigo uno de los mayores quebraderos de cabeza a los novios. Al final y al cabo, el reportaje fotográfico servirá para rememorar el enlace año tras año y así hasta la eternidad.