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El álbum de boda de Cristina Sobrino e Iñigo Bunzl, hijo de la periodista María Pelayo: del dos piezas de Navascués con tiara a los guiños gastro
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BODAS CON ESTILO

El álbum de boda de Cristina Sobrino e Iñigo Bunzl, hijo de la periodista María Pelayo: del dos piezas de Navascués con tiara a los guiños gastro

Abrimos en exclusiva el álbum de boda de Cristina Sobrino García-Yanes, sobrina de Cristina Yanes, e Iñigo Bunzl, hijo de la periodista María Pelayo. Un bonito enlace celebrado en otoño en Madrid

Foto: La boda de Cristina Sobrino, sobrina de Cristina Yanes, e Íñigo Bunzl, hijo de la periodista María Pelayo. (Fotos Plataforma)
La boda de Cristina Sobrino, sobrina de Cristina Yanes, e Íñigo Bunzl, hijo de la periodista María Pelayo. (Fotos Plataforma)

Cristina Sobrino García-Yanes, sobrina de Cristina Yanes, e Iñigo Bunzl, hijo de la periodista María Pelayo, hablaron por primera vez precisamente gracias a la madre de él. "Nos conocimos en una exposición de arte, Iñigo se acercó a mí para pedirme ayuda: quería elegir un cuadro para su madre", cuenta la dermatóloga a Vanitatis. "Habíamos coincidido alguna vez antes en planes con amigos, pero fue ahí cuando hablamos por primera vez. Iñigo iba a elegir basándose en un 'cara o cruz' con un amigo y prefirió pedir consejo… ¡Hoy tenemos ese cuadro en nuestro dormitorio!".

Tres años después, el emprendedor detrás de la startup, Sesh, y la residente de dermatología se comprometieron en matrimonio. "Ocurrió durante un viaje en México, Iñigo estaba viviendo ahí y me lo pidió". Hoy abrimos en exclusiva el álbum de su preciosa boda de otoño en Madrid.

placeholder Cristina el día de su boda. (Fotos Plataforma)
Cristina el día de su boda. (Fotos Plataforma)
placeholder La novia y sus piezas de Navascués. (Fotos Plataforma)
La novia y sus piezas de Navascués. (Fotos Plataforma)
placeholder Cristina junto a sus padres. (Fotos Plataforma)
Cristina junto a sus padres. (Fotos Plataforma)
placeholder Detalles de su look. (Fotos Plataforma)
Detalles de su look. (Fotos Plataforma)

La pareja fijó su gran día para el 18 de octubre de 2025. Como manda la tradición, la boda se dividió en dos actos. Primero, ceremonia religiosa en la parroquia San Francisco de Borja ubicada en el número 104 de la calle Serrano, y segundo, celebración posterior en la finca Los Cuadros, enclavada en la localidad de Colmenar Viejo.

El novio, hijo de María Pelayo y Rafael Bunzl, y la novia, hija de Javier Sobrino y Alicia García-Yanes, organizaron su enlace solos hasta el último momento. "No pensábamos contar con la ayuda de ningún wedding planner porque creíamos que podíamos gestionarlo todo nosotros, pero tres semanas antes de la boda, mi suegra, nos regaló por sorpresa esa ayuda para coordinar el día de la boda. Fue con Be&Co y trabajaron muy bien".

placeholder El novio y la madrina. (Fotos Plataforma)
El novio y la madrina. (Fotos Plataforma)
placeholder La novia llegando a la iglesia. (Fotos Plataforma)
La novia llegando a la iglesia. (Fotos Plataforma)
placeholder El encuentro en el altar. (Fotos Plataforma)
El encuentro en el altar. (Fotos Plataforma)

Más de 400 invitados estaban convocados. "Reconozco que nos fue de las manos. Nos hubiera encantado una boda más pequeña, pero al final tuvimos más de 400 invitados, ¡una locura!".

"Siempre soñamos con una boda muy parecida a la que tuvimos. Bueno, la semana anterior nos daban previsiones de mucha lluvia… Así que estábamos mentalizados que sería una boda pasada por agua. Al final muchos huevos a las Clarisas y amaneció el día soleado y rozando los 25 grados", recuerda la novia.

placeholder Durante la ceremonia religiosa. (Fotos Plataforma)
Durante la ceremonia religiosa. (Fotos Plataforma)
placeholder Los novios, velados. (Fotos Plataforma)
Los novios, velados. (Fotos Plataforma)
placeholder Los recién casados. (Fotos Plataforma)
Los recién casados. (Fotos Plataforma)

Para desfilar camino del altar, Cristina se enfundó en un dos piezas de Navascués. "Tenía claro que quería hacerme el traje en el taller de Cristina Martínez-Pardo Cobián, todos los trajes que había visto estaban confeccionados a la perfección y encajaba mucho en mi estilo".

Del atelier más solicitado de Madrid, el mismo al que acuden las novias de la alta aristocracia, salió el look de Cristina. "Quería que fuese un dos piezas y dar importancia a los tejidos, mis favoritos seda rústica y organza, en cuanto me probaron las telas lo tuve claro. También quería que las mangas se pudiesen quitar para el baile aunque decidimos el estilo en las últimas semanas, así como los bordados del traje, unos motivos florales en hilos metalizados", detalla.

Durante el proceso de creación, Cristina estuvo acompañada de su madre, suegra y dos de sus amigas, "las pruebas fueron muy divertidas". El lunes previo a la boda, casi in extremis, el vestido estaba listo. "Aunque el diseño estaba claro, no conseguíamos que me encajase la zona del escote y el tirante de un lado. Finalmente, quedó perfecto y lo bueno es que canalicé todo mi estrés aquí y no tuve tiempo de estresarme por el resto de cosas", dice entre risas.

placeholder La pareja camino a la finca. (Fotos Plataforma)
La pareja camino a la finca. (Fotos Plataforma)
placeholder En su sesión de fotos. (Fotos Plataforma)
En su sesión de fotos. (Fotos Plataforma)
placeholder Iñigo y Cristina en la finca Los Cuadros. (Fotos Plataforma)
Iñigo y Cristina en la finca Los Cuadros. (Fotos Plataforma)

Cuando el dos piezas de sus sueños estaba listo, la dermatóloga pasó al capítulo de los accesorios. "Para mí las joyas eran una parte imprescindible y no dudé ni un momento en contar con piezas de la joyería Yanes. Son familiares de mi madre y el proceso de elegir todo con mi madre y mi tía, Cristina Yanes, fue divertidísimo", argumenta. "Me probé las joyas que llevó mi madre el día de su boda, pero no me terminaba de ver y encontramos las perfectas para mi. Todas sus colecciones son una maravilla". Yanes le prestó los pendientes y la tiara de oro blanco y diamantes que lució en su boda. "Además llevé una pulsera que me regalaron mis suegros el día de la petición de mano, espectacular, que se ha ido a replicando en su familia desde hace cinco generaciones. Así tenía representadas a nuestras dos familias, algo que me hacía muchísima ilusión".

placeholder Momentos de felicidad. (Fotos Plataforma)
Momentos de felicidad. (Fotos Plataforma)
placeholder La novia con sus amigos. (Fotos Plataforma)
La novia con sus amigos. (Fotos Plataforma)
placeholder Elena Ros y Marta Martínez, amigas de Cristina. (Fotos Plataforma)
Elena Ros y Marta Martínez, amigas de Cristina. (Fotos Plataforma)
placeholder Los novios disfrutando. (Fotos Plataforma)
Los novios disfrutando. (Fotos Plataforma)

En cuanto al ramo, Cristina "quería tonos otoñales donde predominará el burdeos y llevé una medalla de la Virgen del Pilar que me regaló una amiga con la fecha de nuestra boda además de una cinta personalizada que nos regalaron unos amigos".

Aquel 18 de octubre, la novia vivió los preparativos en casa de sus padres. "Me peinó y maquilló Sonia Marina, desde que nos conocimos conectamos muchísimo y tuve clarísimo que me iba a preparar con ella". Como recuerda especial de esa mañana, "uno de los mejores amigos de Iñigo me trajo un ramo con un poema que me había hecho. Es una tradición catalana que se hace desde hace mucho tiempo en casa de Iñigo y nos partimos de risa toda la familia, ¡nos quitó el estrés en un momento!".

placeholder El seating plan. (Fotos Plataforma)
El seating plan. (Fotos Plataforma)
placeholder Detalles deco. (Fotos Plataforma)
Detalles deco. (Fotos Plataforma)
placeholder El salón de la boda. (Fotos Plataforma)
El salón de la boda. (Fotos Plataforma)
placeholder Los meseros. (Fotos Plataforma)
Los meseros. (Fotos Plataforma)
placeholder El menú de la boda. (Fotos Plataforma)
El menú de la boda. (Fotos Plataforma)

Iñigo Bunzl, el novio, lució un chaqué clásico. Un look que la novia no vió hasta su encuentro en la iglesia. "Me fiaba totalmente de mi suegra y mi cuñada para que lo eligiesen con él. Llevó unos gemelos que le regalé y un reloj que le dieron mis padres el día de la petición de mano". María Pelayo, la madrina, apostó por un vestido drapeado con falda midi en rojo 'cherry' de Inés Martín Alcalde y un gran tocado en tono maquillaje. La madre de la novia, Alicia García-Yanes, un dos piezas de Velvart con chaqueta estampada.

Con Cristina dentro del templo, dio comienzo la ceremonia religiosa. "Sentíamos que estábamos solos con el sacerdote, que es amigo nuestro, y lo vivimos de forma muy íntima. Además girarnos y ver cerca a nuestros familiares y amigos más cercanos fue increíble". Convertidos en marido y mujer ante los ojos de Dios, se marcharon a la finca Los Cuadros.

placeholder La pareja al aire libre. (Fotos Plataforma)
La pareja al aire libre. (Fotos Plataforma)
placeholder Durante el convite. (Fotos Plataforma)
Durante el convite. (Fotos Plataforma)

Allí les esperaba una decoración otoñal con guiños a la gastronomía, una de las pasiones compartidas de la pareja. "Decidimos diseñador los meseros con nuestras restaurantes favoritos, esos dónde habíamos compartido comidas y cenas. Me encantó diseñar los meseros con una de mis mejores amigas, Candela Picado, que es una artista increíble. Ella pinta cuadros de estilo moderno y minimalista, pero cuando le propuse hacer los meseros, ¡se apuntó sin dudarlo!".

Otro de los elementos decorativos que destacó fue el 'seating plan' "Para hacer un guiño también a la bebida colocamos el seating plan sobre botellas de vino, ¡quedó espectacular!".

Tras un largo cóctel de bienvenida, recién casados e invitados se sentaron para disfrutar del convite del catering La Blonda. La novia nos detalla el menú. "De primero elegimos raviolis de foie con boletus y trufa y de segundo, pularda al estragón. De postre no podía faltar la clásica tarta árabe, aunque con un toque especial de toffee y crujiente de almendras".

placeholder El primer baile. (Fotos Plataforma)
El primer baile. (Fotos Plataforma)
placeholder María Pelayo y su hijo. (Fotos Plataforma)
María Pelayo y su hijo. (Fotos Plataforma)
placeholder La novia con sus amigas. (Fotos Plataforma)
La novia con sus amigas. (Fotos Plataforma)

Turno para abrir el baile. "Iñigo es austriaco, así que no nos quedaba otra que abrir el baile con un vals. Elegimos 'Grand Waltz', siempre nos ha encantado, y después continuamos con 'Build Me Up Buttercup', esa parte tuvo que ser improvisada porque la semana anterior Iñigo se lesionó de la rodilla y no pudimos practicar, pero acabo saliendo genial", rememora.

Echando la mirada atrás, Cristina Sobrino apunta estos consejos para futuras novias. "Que disfruten mucho de cada momento de la preparación, ¡luego el día se pasa volando! Y lo más importante, durante el día de la boda estad siempre juntos, buscándoos el uno al otro, y dando gracias, porque miréis a donde miréis va a haber gente que os quiere alrededor y está ahí celebrando vuestro amor".

Cristina Sobrino García-Yanes, sobrina de Cristina Yanes, e Iñigo Bunzl, hijo de la periodista María Pelayo, hablaron por primera vez precisamente gracias a la madre de él. "Nos conocimos en una exposición de arte, Iñigo se acercó a mí para pedirme ayuda: quería elegir un cuadro para su madre", cuenta la dermatóloga a Vanitatis. "Habíamos coincidido alguna vez antes en planes con amigos, pero fue ahí cuando hablamos por primera vez. Iñigo iba a elegir basándose en un 'cara o cruz' con un amigo y prefirió pedir consejo… ¡Hoy tenemos ese cuadro en nuestro dormitorio!".

Vestido novia Bodas