El afeitado con cuchilla es uno de los rituales de cuidado personal más comunes, pero también suele ser uno de los que más se descuida en lo que respecta a la higiene y la renovación de herramientas. Por eso, es fundamental conocer los consejos de los expertos sobre este proceso para saber cómo cuidar la cuchilla de afeitar o de depilar.
A través de su intervención en el programa de 'Y ahora Sonsoles', explicó que la mayoría de personas creen que las cuchillas desechables se deben cambiar cada día. Sin embargo, "realmente se puede cambiar cada cinco o siete pasadas". Aunque, con matices, "siempre que vea uno que no está bien". Además, mostró cómo una cuchilla limpia hace un corte limpio. Mientras que si la cuchilla es vieja o está en mal estado, tenemos que hacer más esfuerzos. Lo que puede provocar una inflamación en la piel.
Unas recomendaciones que encajan con las palabras de la mayoría de investigaciones. Así, la Academia Americana de Dermatología también recomienda reemplazar la cuchilla tras cinco o siete usos. Un consejo que tiene como base diferentes estudios donde se prueba cómo, a medida que se usa la hoja, el borde se va deteriorando y acumula bacterias.
Los peligros de una cuchilla en mal estado
Además, aunque visualmente la cuchilla pueda parecer en buen estado, su filo se vuelve irregular, lo que aumenta el riesgo de cortes, irritación y foliculitis, una inflamación de los folículos pilosos causada por bacterias como el Staphylococcus aureus. De hecho, un estudio publicado en la revista 'Nature Materials' por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) reveló que las cuchillas se deterioran no tanto por la dureza del vello sino por las microgrietas que se generan en el metal.
Estas microfracturas aparecen incluso después de pocos usos y se agravan si la hoja no se seca adecuadamente después de afeitarse. Por ello, dejar la cuchilla húmeda en la ducha es uno de los errores más comunes y contribuye a su oxidación prematura. Además, el tipo de vello también influye. Las personas con vello más grueso o rizado suelen necesitar cambiar la cuchilla con mayor frecuencia, ya que el desgaste es mayor.
Los consejos para cuidar tu cuchilla de afeitar. (Cottonbro Studios/Pexels)
Aunque lo más importante es estar atentos a ciertos detalles, que indican que la cuchilla debe ser reemplazada, como la sensación de tirón al pasarla por la piel, la necesidad de ejercer más presión para afeitar y la presencia de óxido o residuos entre las hojas.
Respecto a cómo cuidarlas y prolongar su vida útil, es fundamental enjuagarlas bien después de cada uso, secarlas completamente y guardarlas en un lugar seco. Además, el alcohol isopropílico puede ayudar a desinfectarlas y eliminar la humedad residual. Es muy importante también no compartir cuchillas y vigilar su estado antes de cada uso. Una cuchilla en mal estado puede comprometer la integridad de la piel y abrir la puerta a infecciones.
El afeitado con cuchilla es uno de los rituales de cuidado personal más comunes, pero también suele ser uno de los que más se descuida en lo que respecta a la higiene y la renovación de herramientas. Por eso, es fundamental conocer los consejos de los expertos sobre este proceso para saber cómo cuidar la cuchilla de afeitar o de depilar.