Jorge Ángel, enfermero: "Estos son los beneficios de los besos. Reducen el estrés"
Un gesto tan cotidiano como besar puede influir en la química del cerebro, aliviar tensiones, reducir el estrés y reforzar la conexión emocional en la pareja, aportando beneficios
El experto habla sobre los beneficios de darse un beso. (Instagram / @enfermerojorgeangel)
El beso es, probablemente, una de las expresiones de afecto más extendidas en el mundo. Acompaña las relaciones humanas desde siempre y se ha cargado de simbolismo en distintos contextos culturales, sociales y personales. Pero más allá de lo emocional, besar también es un acto con efectos directos sobre la salud física y mental. En los últimos años distintos estudios han analizado este gesto desde la perspectiva científica, apuntando a que influye en el estado de ánimo, en la percepción del dolor e incluso en la manera en la que gestionamos el estrés.
En este sentido, Jorge Ángel, enfermero, lo explicaba en un vídeo de Instagram en el que señalaba que los besos son una herramienta sencilla para mejorar el bienestar cotidiano. Según apuntaba, este gesto mejora el estado de ánimo porque durante el contacto físico se liberan hormonas como la oxitocina y la dopamina, vinculadas a la sensación de placer y felicidad. Esa combinación ayuda a reducir la ansiedad y aporta una mayor sensación de calma.
El especialista también añadía que besar tiene un efecto analgésico natural, ya que el organismo libera endorfinas durante el proceso. Estas sustancias químicas disminuyen la percepción del dolor y producen una sensación de bienestar que repercute en todo el cuerpo. Algo tan cotidiano como un beso, por tanto, actúa sobre el sistema nervioso de manera positiva.
Otro de los aspectos que destacó Jorge Ángel en su vídeo es el papel de los besos en las relaciones. Explicaba que fortalecen el vínculo con la pareja porque refuerzan la intimidad y la confianza mutua. No se trata solo de un gesto romántico, sino también de un mecanismo biológico que contribuye a consolidar la unión emocional.
Los besos pueden ser medicina, según lo que explica el experto. (Freepik)
Al final, un beso no solo comunica afecto: también ayuda a liberar tensiones, a sentirse mejor y a reforzar la conexión con quien tenemos al lado. Un gesto pequeño que puede marcar la diferencia en el día a día.
El beso es, probablemente, una de las expresiones de afecto más extendidas en el mundo. Acompaña las relaciones humanas desde siempre y se ha cargado de simbolismo en distintos contextos culturales, sociales y personales. Pero más allá de lo emocional, besar también es un acto con efectos directos sobre la salud física y mental. En los últimos años distintos estudios han analizado este gesto desde la perspectiva científica, apuntando a que influye en el estado de ánimo, en la percepción del dolor e incluso en la manera en la que gestionamos el estrés.