Es noticia
Menú
Elizabeth Clapés, psicóloga: "Está todo bien, lo malo ya pasó y ahora estás a salvo"
  1. Vida saludable
Saber parar

Elizabeth Clapés, psicóloga: "Está todo bien, lo malo ya pasó y ahora estás a salvo"

Vivir con el piloto automático encendido y con la sensación constante de urgencia es cada vez más común. Sin embargo, aprender a frenar también forma parte del cuidado de la salud mental

Foto: Elizabeth Clapés ayuda a identificar el gaslighting. (Instagram / @esmipsicologa / Marta Claveria)
Elizabeth Clapés ayuda a identificar el gaslighting. (Instagram / @esmipsicologa / Marta Claveria)

Volver a la calma no siempre resulta sencillo. Muchas personas, incluso cuando ya han dejado atrás una situación difícil, sienten que su cuerpo sigue en tensión, como si aún existiera un peligro que afrontar. Es lo que los especialistas llaman un estado de hipervigilancia: el organismo permanece alerta aunque el motivo de preocupación haya desaparecido.

La psicóloga y divulgadora Elizabeth Clapés propone una forma de abordar este fenómeno desde lo cotidiano. La idea es que, igual que aprendemos a responder al estrés, también podemos enseñar al cuerpo a relajarse y a confiar en que ya no hay nada que temer.

placeholder La meditación es clave para un mayor bienestar. (Pexels)
La meditación es clave para un mayor bienestar. (Pexels)

Se trata de introducir espacios de calma en la vida diaria. Una caminata lenta, un desayuno sin prisas o cinco minutos de respiración consciente pueden ser suficientes para enviar al organismo un mensaje distinto al que recibe de manera habitual.

placeholder Desayunar con calma. (Unsplash/Heather Ford)
Desayunar con calma. (Unsplash/Heather Ford)

Incorporar momentos de descanso en el día a día es tan fácil como bajar el paso al caminar, preparar una comida con tranquilidad, permitir unos minutos de silencio. Al hacerlo, no solo se descansa, sino que se envía al cuerpo un mensaje tranquilizador: está todo bien, lo malo ya pasó y ahora es posible bajar la guardia.

Volver a la calma no siempre resulta sencillo. Muchas personas, incluso cuando ya han dejado atrás una situación difícil, sienten que su cuerpo sigue en tensión, como si aún existiera un peligro que afrontar. Es lo que los especialistas llaman un estado de hipervigilancia: el organismo permanece alerta aunque el motivo de preocupación haya desaparecido.

Vida saludable Bienestar Psicología
El redactor recomienda