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Pilar Sordo, psicóloga: "El exceso de pasado puede generar dos síntomas. Estas personas piensan que eran más felices antes que hoy"
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Pilar Sordo, psicóloga: "El exceso de pasado puede generar dos síntomas. Estas personas piensan que eran más felices antes que hoy"

Hay ciertos hábitos cotidianos influyen directamente en nuestro equilibrio emocional. La psicóloga invita a replantear la manera en que vivimos el día a día y a descubrir recursos sencillos para alcanzar mayor armonía

Foto: La psicóloga Pilar Sordo, en una publicación de sus redes sociales. (Instagram/@pilarsordooficial)
La psicóloga Pilar Sordo, en una publicación de sus redes sociales. (Instagram/@pilarsordooficial)

Vivir anclado en recuerdos puede convertirse en un obstáculo para el bienestar emocional, advierte la psicóloga Pilar Sordo. La especialista asegura que “el exceso de pasado tiende a generar dos síntomas: la melancolía y la tristeza”, sentimientos comunes en aquellas personas que creen que su vida anterior era mejor que la actual. Para ella, esta forma de relacionarse con el tiempo dificulta la armonía cotidiana y alimenta la idea de que la felicidad quedó en otro momento.

Su propuesta es entrenar la mente para habitar el presente. “La única posibilidad de transitar el día en armonía es estando en el presente la mayor cantidad de tiempo posible”, sostiene. Para lograrlo, recomienda incorporar la práctica de la lentitud consciente, una habilidad que ayuda a ampliar la percepción y a conectarse con lo que está sucediendo aquí y ahora. La psicóloga diferencia este ejercicio de simplemente moverse despacio, subrayando que la lentitud solo es útil cuando es deliberada y consciente, no cuando surge de la inercia.

Este enfoque tiene un punto central, y es que reconocer que “tu mundo interior define tu mundo exterior”. En otras palabras, lo que sentimos y pensamos determina nuestra experiencia y marca lo que nos ocurre. Sordo recuerda que la vida nunca se vive de forma objetiva, sino a través de la manera en que cada persona la interpreta. De ahí la importancia de fortalecer la conciencia y proteger la paz interior, evitando que los factores externos nos arrastren a estados de agitación o descontento.

Desde esta perspectiva, cultivar la atención plena abre un espacio para recorrer el día con mayor calma. Sordo explica que, al mantenerse consciente, uno puede sorprenderse con lo que ocurre, aprender incluso de experiencias desafiantes y vivir con mayor disposición a aceptar lo inesperado. Esta práctica convierte cada jornada en una oportunidad para crecer en lugar de en una repetición de lamentos por lo que ya pasó.

placeholder Pensar en el pasado nos deja sin vivir el presente (Pixabay)
Pensar en el pasado nos deja sin vivir el presente (Pixabay)

La psicóloga también señala que esta actitud se relaciona con la capacidad de aprender a observar sin juzgar y de extraer lecciones de los desafíos. Al hacerlo, se transforma la manera de enfrentarse a las dificultades cotidianas, pues dejan de verse como amenazas y se perciben como posibilidades de crecimiento personal.

El mensaje de Pilar Sordo conecta con un contexto en el que muchas personas buscan herramientas de equilibrio emocional frente al estrés y la incertidumbre. Su reflexión invita a revisar la relación con el pasado, a reconocer la influencia de los pensamientos en la calidad de vida y a practicar la presencia consciente como un recurso accesible. Al final, recuerda, “de lo único que se trata la vida es de tener conciencia”. Una llamada a recuperar el presente como espacio vital, dejando que el ayer ocupe su lugar sin condicionar el hoy.

Vivir anclado en recuerdos puede convertirse en un obstáculo para el bienestar emocional, advierte la psicóloga Pilar Sordo. La especialista asegura que “el exceso de pasado tiende a generar dos síntomas: la melancolía y la tristeza”, sentimientos comunes en aquellas personas que creen que su vida anterior era mejor que la actual. Para ella, esta forma de relacionarse con el tiempo dificulta la armonía cotidiana y alimenta la idea de que la felicidad quedó en otro momento.

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