Elizabeth Clapés, psicóloga: “Hay que entender que habrá épocas en que tu pareja, feliz, feliz no te haga”
Las relaciones de pareja no siempre transitan por momentos de euforia y pasión, y recuerda que la convivencia implica aceptar etapas de mayor unión y otras en las que simplemente se comparte el día a día
La idealización del amor romántico suele chocar con la realidad cotidiana. Así lo explica la psicóloga Elizabeth Clapés, y es que la convivencia de pareja implica aceptar etapas de mayor unión, pero también otras en las que la conexión puede debilitarse.
“Hay que entender que habrá épocas en las que tu pareja, feliz, feliz no te haga”, afirma Clapés. Su reflexión ayuda a normalizar los altibajos propios de cualquier vínculo afectivo, recordando que compartir la vida con otra persona implica estar juntos “24 horas, 365 días al año”, con todo lo que ello conlleva.
@elpodcastdedruni En las relaciones de pareja hay épocas buenas, épocas malas y épocas de nada según @esmipsicologa y nos lo explica en profundidad en #elpodcastdedruni ya disponible en #spotify y #youtube ♬ sonido original - El Podcast de Druni
La especialista insiste en que en toda relación hay fases en las que uno de los dos puede resultar más difícil de llevar. “Hay días que el insoportable serás tú, días que el insoportable sea él y días en los que lo seáis los dos, o días que estéis genial”, describe con cercanía.
Los altibajos, explica, no siempre están ligados a la relación en sí, sino a factores externos como el trabajo, la salud, la familia o los propios procesos personales. Eso se refleja también en la intimidad: habrá momentos de mayor deseo sexual y etapas en las que esa faceta pase a un segundo plano.
Según Clapés, el secreto para mantener un vínculo duradero es aceptar la naturaleza cambiante de las relaciones. “Si queremos una relación a largo plazo vamos a tener que entender que hay épocas buenas, hay épocas malas y hay épocas nada”, señala, en referencia a esos periodos en los que la pareja simplemente comparte el día a día sin grandes momentos de entusiasmo.
La psicóloga considera que asumir estas fases forma parte de la madurez emocional. Reconocer que no siempre se puede estar en un estado de plenitud permite reducir la presión de la perfección romántica y abre espacio para una convivencia más realista y estable.
La idealización del amor romántico suele chocar con la realidad cotidiana. Así lo explica la psicóloga Elizabeth Clapés, y es que la convivencia de pareja implica aceptar etapas de mayor unión, pero también otras en las que la conexión puede debilitarse.