El lorazepam, más conocido en España bajo la marca Orfidal, esuno de los ansiolíticos más recetados para combatir la ansiedad y el insomnio. Sin embargo, su popularidad no significa que esté exento de riesgos. Así lo advierte la farmacéutica Uxoa Olaizola en un vídeo difundido en redes sociales, donde lanza un mensaje directo: “El lorazepam no es tan seguro como crees”.
Este medicamento pertenece a la familia de las benzodiacepinas y, aunque su metabolismo lo hace relativamente tolerable en pacientes de edad avanzada o polimedicados, Olaizola recuerda que sigue teniendo “efectos secundarios de peso”. Uno de los más relevantes afecta directamente a la calidad del descanso. El fármaco incrementa el sueño superficial, pero bloquea fases clave como el sueño profundo y la fase REM, imprescindibles para la recuperación física y el equilibrio emocional.
El lorazepam (💊 conocido como Orfidal) es uno de los ansiolíticos más recetados, sobre todo para tratar el insomnio 😴. Su metabolismo, más limpio que el de otras benzodiacepinas, hace que sea la más recetada de estas. Pero hay algo más: interfiere con el sueño profundo y la fase REM, justo las más importantes 🧠. Aunque facilita el inicio del sueño, impide que el cerebro acceda a las fases donde realmente se recupera y se equilibra. El resultado: descanso superficial, somnolencia al despertar, torpeza motora 🫨, fallos de memoria y, a largo plazo, mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia según recientes estudios. Además, su uso continuado genera tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia si se deja bruscamente 🚫. Y sin embargo, muchas personas lo toman durante meses o incluso años, cuando las recomendaciones oficiales son solo de unas semanas. Las guías oficiales solo recomiendan su uso durante unas semanas, pero muchas personas lo toman durante meses o años. 💡 Dormir con lorazepam no es descanso reparador #lorazepam #orfidal #benzodiacepinas #sueño #sueñoprofundo #sueñoreparador #insomnio #trastornodelsueño #dependencia #farmacia #saludcerebral #neurociencia #saludmental #ansiedad #salud #psiquiatría #medicamentos #efectossecundarios #memoria #demencia #alzheimer #GABA #depresionsistemacerebral #adictivo #farmacología #bienestarmental #cerebro #psicofármacos #tolerancia #síndromeabstinencia #medicación #naturalsleep #descansoprofundo #sueñosaludable #orfidalsueño #medicacioncronica
“Dormir con lorazepam es dormir, sí, pero saltándose lo más importante”, explica la experta. A esto se suman otros riesgos derivados del consumo prolongado: dependencia, tolerancia y un complejo síndrome de abstinencia si se interrumpe de forma brusca. Entre sus síntomas destacan ansiedad, irritabilidad, insomnio e incluso convulsiones en los casos más graves.
La Agencia Española de Medicamentos establece límites claros de uso: un máximo de 2 a 4 semanas en insomnio y hasta 12 semanas en ansiedad. Sin embargo, en la práctica, muchos pacientes mantienen el tratamiento durante meses o años. Los efectos adversos más frecuentes incluyen somnolencia diurna, problemas de memoria, torpeza motora y falta de concentración, un cóctel especialmente peligroso en personas mayores, donde el riesgo de caídas se dispara.
Pero quizá la advertencia más preocupante es la relación entre el bloqueo crónico de la fase REM y un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Ante este panorama, Olaizola insiste en la necesidad de explorar alternativas seguras. La terapia cognitivo-conductual para el insomnio, las técnicas de respiración consciente, los suplementos de magnesio bajo supervisión médica o algo tan básico como una buena higiene del sueño son opciones con evidencia que pueden ayudar sin generar dependencia.
De este modo, el mensaje de la farmacéutica es claro: el descanso reparador no es un lujo, sino un pilar esencial de la salud cerebral y emocional. Y aunque los fármacos pueden ser necesarios en momentos puntuales, no deberían convertirse en una muleta indefinida.
El lorazepam, más conocido en España bajo la marca Orfidal, esuno de los ansiolíticos más recetados para combatir la ansiedad y el insomnio. Sin embargo, su popularidad no significa que esté exento de riesgos. Así lo advierte la farmacéutica Uxoa Olaizola en un vídeo difundido en redes sociales, donde lanza un mensaje directo: “El lorazepam no es tan seguro como crees”.