Según los principales expertos en felicidad del siglo XXI, como Arthur Brooks, Tal Ben-Shahar y el filósofo José Carlos Ruiz, la rutina es la clave fundamental para construir una vida con sentido y mejorar el bienestar, especialmente a partir de los 50 años. Lejos de ser un símbolo de monotonía, la rutina nos ubica y nos da las bases para construir una vida plena. En este marco, los expertos coinciden en que la forma en que comenzamos y terminamos cada día define radicalmente nuestra felicidad, por lo que es crucial abandonar los malos hábitos y adquirir otros que sean transformadores. La felicidad, afirman, no es fruto de la casualidad, sino algo que debemos construir con esfuerzo y disciplina.
El primer hábito transformador, o lo que Brooks llama la “primera victoria” del día, es despertarse temprano. Para el experto de Harvard, madrugar es el primer acto de disciplina que nos permite comenzar la mañana sabiendo que hemos ganado la primera batalla del día. Este hábito no solo es un truco de productividad, sino que tiene profundos beneficios biológicos.
En los gestos cotidianos reside la mayor parte de nuestra felicidad. (Pexels)
Brooks aconseja iniciar el día con un paseo matutino libre de dispositivos inteligentes a primera hora. Este paseo, que mezcla luz matutina y movimiento, conecta con una necesidad ancestral, enviando una señal de calma al cerebro. A nivel físico, esta exposición a la luz y el ejercicio temprano ayuda a regular la melatonina, refuerza el reloj circadiano, facilita la liberación de serotonina y endorfinas, y reduce el nivel de cortisol, actuando como un antidepresivo natural.
Sin embargo, madrugar es solo la mitad de la ecuación. El segundo hábito fundamental, según Tal Ben-Shahar, es usar ese tiempo ganado de manera estratégica. De nada sirve el madrugón si no se utiliza en actividades que beneficien la mente o el cuerpo. Ben-Shahar aprovecha las mañanas para escribir, ya que la mente está más despejada, y para realizar ejercicio físico moderado. Además, sugiere establecer “rituales negativos”, es decir, identificar y evitar aquellas actividades que no aportan felicidad ni productividad en las mañanas (como leer las noticias), y dejarlas para la tarde.
Felicidad (iStock)
Finalmente, el tercer hábito se enfoca en el ritual nocturno, ya que una buena mañana comienza la noche anterior. Tal Ben-Shahar subraya la importancia de la gratitud al acostarse, sugiriendo anotar tres cosas por las que se siente agradecimiento. Esta práctica, avalada por estudios, incrementa la sensación de satisfacción y ayuda a dormir mejor.
El filósofo José Carlos Ruiz añade que la felicidad es “el agrado constante de una vida con virtud”, lo que implica acostarse con la satisfacción de haber hecho lo mejor posible. Brooks complementa esto con la necesidad de conectar con las personas que queremos antes de dormir, siendo su consejo más conocido el de mirar a los ojos de la persona amada antes de entregarse al sueño.
Según los principales expertos en felicidad del siglo XXI, como Arthur Brooks, Tal Ben-Shahar y el filósofo José Carlos Ruiz, la rutina es la clave fundamental para construir una vida con sentido y mejorar el bienestar, especialmente a partir de los 50 años. Lejos de ser un símbolo de monotonía, la rutina nos ubica y nos da las bases para construir una vida plena. En este marco, los expertos coinciden en que la forma en que comenzamos y terminamos cada día define radicalmente nuestra felicidad, por lo que es crucial abandonar los malos hábitos y adquirir otros que sean transformadores. La felicidad, afirman, no es fruto de la casualidad, sino algo que debemos construir con esfuerzo y disciplina.