El dinero ya no rinde como antes y muchos hogares lo comprueban cada mes al hacer la compra o revisar las facturas. Llenar la nevera cuesta más, encender la calefacción se piensa dos veces y cualquier imprevisto descoloca un presupuesto cada vez más ajustado. En este contexto de precios al alza, la sensación de ir siempre a contrarreloj con las finanzas se ha instalado en la vida cotidiana de miles de familias y jóvenes en España.
Frente a esta realidad, Natalia de Santiago, divulgadora y experta en finanzas personales, insiste en que ahorrar no es una cuestión de grandes sacrificios, sino de método y organización. En el podcast 'Tenía la duda', de Judith Tiral, explica que el control del dinero debe hacerse con una visión anual y no solo mes a mes, para anticipar gastos previsibles como impuestos, vacaciones o seguros. “Cuanto más planifiques, menos sustos te llevas”, resume, subrayando que el primer paso es tan básico como saber qué entra y qué sale cada mes.
Pequeños gestos nos pueden ayudar a ahorrar dinero. (Pexels / Karola G)
Para De Santiago, el ahorro debe tratarse como un compromiso con uno mismo y no como lo que sobra al final. “Esperar a ahorrar si queda algo es la fórmula para que no quede nunca”, advierte. Su recomendación pasa por automatizarlo: en cuanto llega la nómina, una transferencia a otra cuenta sin tarjeta. “Dinero que no ves, dinero que no gastas”. El objetivo mínimo, añade, debería ser ahorrar de media un 10% de los ingresos anuales, aunque sean cantidades pequeñas. “Da igual que sean 30 o 50 euros: lo importante es crear el hábito”.
Uno de los errores más comunes, según la experta, es empezar a recortar por lo que hace la vida más agradable. “Esto no es una dieta, no hay que quitarse el chocolate lo primero”, ironiza. En lugar de obsesionarse con los llamados gastos hormiga, recomienda revisar los gastos fijos: hipotecas demasiado altas, suscripciones olvidadas o comisiones bancarias. “Son los que reducen tu capacidad de ahorro todos los meses y te quitan flexibilidad”, explica.
Esta fórmula nos puede ayudar a ahorrar de una forma sencilla. (Pexels / cottonbro studio)
Más allá del ahorro, De Santiago alerta del gran enemigo silencioso del dinero parado: la inflación. “La criptonita del ahorro es la inflación”, afirma. Con el paso del tiempo, el dinero pierde valor si no se invierte. “Mil euros ahorrados hace veinte años hoy equivaldrían a unos quinientos”, ejemplifica. De ahí su insistencia en empezar a invertir cuanto antes, aunque sea con pequeñas cantidades, para aprovechar el interés compuesto. “Puedes ganar mucho dinero ahorrando poco, pero necesitas tiempo”.
Invertir, aclara, no es un casino ni algo reservado a expertos. La regla básica es no poner el dinero en productos que no se entienden, y recomienda especialmente los fondos de gestión pasiva por su sencillez, diversificación y bajas comisiones. “No vas a ir mejor que la bolsa, pero vas con la bolsa”, resume, recordando que hoy existen opciones accesibles desde 50 euros al mes.
El dinero ya no rinde como antes y muchos hogares lo comprueban cada mes al hacer la compra o revisar las facturas. Llenar la nevera cuesta más, encender la calefacción se piensa dos veces y cualquier imprevisto descoloca un presupuesto cada vez más ajustado. En este contexto de precios al alza, la sensación de ir siempre a contrarreloj con las finanzas se ha instalado en la vida cotidiana de miles de familias y jóvenes en España.