En redes sociales abundan los trucos caseros que prometen resultados milagro con ingredientes de cocina. Uno de los más repetidos asegura que frotar el caucho de la lavadora con limón es la solución definitiva contra la suciedad y el mal olor. Sin embargo, el ingeniero químico especializado en mantenimiento doméstico Diego Fernández lanza una advertencia clara: no solo no es buena idea, sino que puede empeorar el problema.
“El limón se ha convertido en el remedio universal para todo”, explica el experto. Es cierto que huele bien y que contiene ácido cítrico, un compuesto con capacidad desincrustante. Pero también aporta azúcares y materia orgánica. Aplicarlo directamente sobre el caucho húmedo de la lavadora puede convertirse, según Fernández, en “un buffet libre para bacterias y moho”. Es decir, justo lo contrario de lo que se busca al limpiar.
Utilizar el centrifugado de la lavadora, otra de las recomendaciones. (Pexels)
El problema no es el ácido en sí, sino la fruta. El caucho de la lavadora acumula humedad y restos de detergente y suavizante, un entorno ya de por sí propenso a la proliferación de microorganismos. Si se añaden azúcares y residuos orgánicos, el resultado puede ser un aumento del mal olor y la aparición de manchas oscuras en los pliegues de la goma.
El procedimiento es sencillo: basta con mezclar una cucharada de ácido cítrico en polvo con 250 mililitros de agua en un atomizador. Se pulveriza sobre el caucho y la parte interior de la puerta del tambor, se deja actuar cinco minutos y se frota con un cepillo de dientes, insistiendo en los pliegues. Después, se retiran los restos con un paño limpio.
En redes sociales abundan los trucos caseros que prometen resultados milagro con ingredientes de cocina. Uno de los más repetidos asegura que frotar el caucho de la lavadora con limón es la solución definitiva contra la suciedad y el mal olor. Sin embargo, el ingeniero químico especializado en mantenimiento doméstico Diego Fernández lanza una advertencia clara: no solo no es buena idea, sino que puede empeorar el problema.