La llamada mochila austríaca es un sistema de indemnización por despido que se implantó en Austria en 2003 y que en los últimos años ha aparecido con frecuencia en el debate sobre el mercado laboral en distintos países. La economista Natalia de Santiago explica, en sus redes sociales, que se trata de un modelo diferente al sistema tradicional de indemnizaciones.
En el modelo actual, cuando un trabajador es despedido, la empresa debe pagar una indemnización calculada según los años trabajados y los días de salario por año de antigüedad que marca la ley. La mochila austríaca plantea un mecanismo distinto: en lugar de pagar esa indemnización solo en el momento del despido, la empresa realiza pequeñas aportaciones periódicas a un fondo individual del trabajador.
Este fondo se abre a nombre del empleado y se va alimentando con una contribución mensual de la empresa, normalmente calculada como un porcentaje del salario bruto. En el sistema austríaco original, esa aportación ronda aproximadamente el 1,53 % del sueldo bruto. El dinero se acumula durante toda la vida laboral y es gestionado por una entidad encargada de invertirlo para obtener rentabilidad.
La principal diferencia es que el trabajador mantiene ese fondo aunque cambie de empleo. Si es despedido, puede utilizar el dinero acumulado como compensación. Pero si decide marcharse voluntariamente a otro trabajo, no pierde ese derecho: el fondo le acompaña a lo largo de su carrera profesional, de ahí el nombre de “mochila”.
El modelo plantea que las empresas realicen aportaciones periódicas a un fondo individual del trabajador. (Freepik)
Otra característica del sistema es que el dinero que se ha acumulado puede utilizarse en distintos momentos de la vida laboral. Si el trabajador nunca llega a usarlo como indemnización por despido, el fondo puede mantenerse hasta la jubilación y servir como complemento al ahorro para el retiro.
Los defensores de este modelo señalan que puede favorecer la movilidad laboral, ya que el trabajador no pierde los derechos acumulados si cambia de empleo. También podría reducir la diferencia de protección entre distintos tipos de contrato, porque el sistema se aplica a todos los trabajadores desde el inicio de su relación laboral.
El fondo se va acumulando a lo largo de la vida laboral del trabajador. (Freepik)
En cualquier caso, la mochila austríaca es solo una forma alternativa de organizar las indemnizaciones por despido, y su aplicación concreta depende de cómo se diseñe cada sistema laboral. La experiencia de Austria muestra cómo funciona este modelo, que sigue siendo objeto de estudio en distintos países europeos.
La llamada mochila austríaca es un sistema de indemnización por despido que se implantó en Austria en 2003 y que en los últimos años ha aparecido con frecuencia en el debate sobre el mercado laboral en distintos países. La economista Natalia de Santiago explica, en sus redes sociales, que se trata de un modelo diferente al sistema tradicional de indemnizaciones.