Andrés Ferreira, cocinero: "Un chef tiene que cobrar de 2.500 euros para arriba"
El chef del restaurante Nàutic Can Picafort concede una entrevista al 'youtuber' Adrián G. Martín en la que analiza cuánto cobra un chef en España y qué implica realmente emprender en hostelería
El 'youtuber' Adrián G. Martín entrevista al chef Andrés Ferreira en el restaurante Nàutic de Mallorca. (YouTube/@AndresG.Martin)
El sueldo de un chef en España vuelve al centro del debate tras las declaraciones de Andrés Ferreira, propietario del restaurante Nàutic Can Picafort, quien defiende que el salario mínimo de un jefe de cocina debería superar los 2.500 euros por la exigencia real del oficio.
Detrás de los fogones, lejos del brillo televisivo y de las redes sociales, se esconde una realidad que pocos conocen con detalle. Jornadas intensas, decisiones constantes y una presión sostenida que rara vez se refleja en estabilidad económica o calidad de vida definen el día a día de quienes deciden emprender en la cocina.
La realidad del emprendimiento en la cocina
Montar un restaurante en España sigue siendo una apuesta arriesgada. Según un estudio de la Universidad de California Berkeley, alrededor de un 17 % de los negocios cierran durante su primer año, lo que evidencia la fragilidad del sector. En este contexto, la pasión se convierte en un requisito imprescindible, pero no suficiente.
Así lo refleja la experiencia de Andrés Ferreira, que lleva décadas vinculado a la hostelería. Durante una entrevista con el creador de contenido Adrián G. Martín, el chef expone sin filtros cómo es realmente la vida en los fogones, alejada de la imagen idealizada que a menudo proyectan los programas de televisión.
Una de las cuestiones más repetidas en el sector es el salario. Según explica Ferreira, el sueldo base de un jefe de cocina ronda los 2.200 euros según convenio. Sin embargo, considera que esta cifra se queda corta frente a la realidad del trabajo diario.
"Un jefe de cocina tiene que cobrar hoy por hoy de 2.500 para arriba", afirma, insistiendo en que la responsabilidad y la carga de trabajo justifican ese incremento. En su opinión, estos profesionales rinden como "una persona y media o dos", lo que eleva el valor real de su labor dentro del restaurante.
El valor del talento en la rentabilidad del negocio
Más allá del salario, Ferreira pone el foco en la importancia del talento para el éxito empresarial. Considera que invertir en un chef altamente cualificado puede marcar la diferencia entre el crecimiento o el fracaso de un negocio gastronómico.
De hecho, lo concreta con cifras: asegura que prefiere invertir 4.500 euros en un chef "muy top" capaz de sacar rendimiento a la cocina, antes que pagar 2.500 euros a un perfil menos preparado que no optimice el trabajo ni los resultados. "No veo que sea un sueldo caro con lo que dan y todo lo que devuelven al restaurante", sostiene.
El chef también advierte de que los márgenes en hostelería son cada vez más estrechos. Incluso cuando el negocio funciona bien, la rentabilidad rara vez supera el 20 %, lo que obliga a controlar al detalle cada gasto y cada decisión estratégica. Además, el encarecimiento de productos básicos —como el arroz, que ha pasado de unos 2 euros a más de 5 o 6 euros el kilo— o de elaboraciones como los fondos, que han llegado a duplicar su coste, complica aún más la gestión diaria.
A ello se suma el peso del personal, que supone entre un 30 % y un 35 % del gasto total, seguido del alquiler, lo que deja un margen muy limitado para obtener beneficios reales. Además, factores como el encarecimiento de las materias primas o el peso de los costes laborales complican aún más la ecuación.
Para quienes desean abrirse camino en la cocina, Ferreira lanza un mensaje claro: la formación es imprescindible, pero también lo es la experiencia práctica. "El consejo que les daría es que estudien, que se formen", señala, al tiempo que recomienda trabajar en distintos restaurantes para aprender diferentes ritmos, técnicas y formas de gestión antes de dar el salto a emprender por cuenta propia.
En un sector donde la vocación convive con la incertidumbre, Ferreira insiste en tres pilares concretos: formarse antes de emprender, adquirir experiencia real en cocina y exigir sueldos acordes a la responsabilidad del puesto. Solo así, insiste, se pueden sostener negocios viables y evitar el cierre prematuro de muchos restaurantes.
El sueldo de un chef en España vuelve al centro del debate tras las declaraciones de Andrés Ferreira, propietario del restaurante Nàutic Can Picafort, quien defiende que el salario mínimo de un jefe de cocina debería superar los 2.500 euros por la exigencia real del oficio.