El relevo en Arzak ya es oficial: Elena toma el control del restaurante tras el paso atrás de Juan Mari
Juan Mari Arzak y su mujer dejan la administración de la sociedad que explota el mítico tres estrellas Michelin, con más de seis millones de ingresos anuales
El relevo en Arzak ya es oficial. Juan Mari Arzak y su mujer, María Teresa Espina Aguirre, han dejado sus cargos como administradores de la sociedad del mítico restaurante donostiarra, según consta en el BORME publicado el 17 de abril. La decisión certifica en el plano legal una transición que llevaba años produciéndose en la práctica: Elena Arzak, rostro de la nueva etapa, asume ya en solitario el control de una de las grandes casas de la gastronomía española.
Como decimos, este movimiento empresarial no hace más que oficializar una realidad que llevaba años produciéndose entre fogones. "Yo no me voy a retirar nunca", decía Juan Mari Arzak en una entrevista con ocasión de su 80 cumpleaños en 'El diario vasco', donde reconocía que era Elena quien llevaba "el timón". "Ahora me canso enseguida y vengo al restaurante solo al mediodía. Tengo la lotería de que mi hija Elena lleva el timón y sé que todo está en buenas manos. Pero sigo enredando en la cocina, probando los nuevos platos y opinando de todo, porque esto es mi vida". Hoy, a sus 83 años, el chef vasco, leyenda viva de la cocina, sigue vinculado al restaurante, pero es su hija quien lidera el día a día de un proyecto que ha sabido combinar tradición e innovación.
Juan Mari Arzak y su hija Elena, celebrando con familia y empleados el 50 aniversario de su primera estrella Michelin. (EFE / Sara Santos)
El restaurante Arzak, situado en el Alto de Miracruz de San Sebastián, es mucho más que un negocio: es una institución. Con tres estrellas Michelin desde 1989, se mantiene como uno de los grandes referentes de la alta cocina internacional. Su propuesta, basada en la investigación constante y el respeto al producto, ha convertido esta casa familiar en un destino imprescindible para los amantes de la gastronomía de todo el mundo.
Juan Mari Arzak, en 2022. (EFE / Sara Santos)
Los números acompañan ese prestigio. La sociedad Juan María Arzak S.L. cerró 2024 con una facturación superior a los seis millones de euros (6,0 millones) y un beneficio de más de 500.000 euros, consolidando una trayectoria sólida y estable. La empresa mantiene además una estructura financiera equilibrada, con cerca de dos millones de euros de patrimonio neto y una liquidez destacada, lo que refleja una gestión prudente y eficiente no siempre propia de los restaurantes de este nivel.
Elena Arzak representa a la cuarta generación. La historia de Arzak se remonta a finales del siglo XIX, cuando los abuelos del chef levantaron una casa de comidas que con el tiempo se convertiría en un templo gastronómico. Fue la madre de Juan Mari quien dio el impulso definitivo al negocio y quien, como él mismo ha recordado en más de una ocasión, le enseñó "los secretos de la gastronomía". A partir de ahí, la revolución llegó con la Nueva Cocina Vasca en los años 70, un movimiento que situó a Euskadi en el mapa culinario mundial y del que Arzak fue uno de sus grandes protagonistas.
Hoy, con Elena Arzak al frente, el restaurante mira al futuro sin perder de vista su esencia.
El relevo en Arzak ya es oficial. Juan Mari Arzak y su mujer, María Teresa Espina Aguirre, han dejado sus cargos como administradores de la sociedad del mítico restaurante donostiarra, según consta en el BORME publicado el 17 de abril. La decisión certifica en el plano legal una transición que llevaba años produciéndose en la práctica: Elena Arzak, rostro de la nueva etapa, asume ya en solitario el control de una de las grandes casas de la gastronomía española.