Hay amistades que, sobre el papel, parecen improbables pero terminan resultando de lo más naturales. Ahí están los vínculos entre Hiba Abouk y Eugenia Martínez de Irujo, el príncipe Guillermo y Eddie Redmayne o el tándem que forman Margarita de Borbón y Alaska. En esa misma liga de relaciones inesperadas se ha colado, en los últimos tiempos, la que mantienen Rosauro Varo y Leiva. Discretos en sus apariciones conjuntas, este fin de semana han vuelto a dejarse ver compartiendo plan y complicidad en redes.
“De los planes que siempre funcionan: partido de pádel entre amigos… y alargarlo después alrededor de una mesa”, escribía el empresario junto a varias imágenes del encuentro. La jornada arrancó con un partido, sin marcador público ni vencedores declarado, y terminó, como mandan los cánones, entre cervezas, vino y sobremesa. Un plan nada improvisado si se tiene en cuenta la afición del músico por este deporte, que practica habitualmente incluso en enclaves exclusivos como clubes de Marbella.
Leiva y Rosauro Varo junto a unos amigos jugando al padel. (@rosaurovaro)
Lejos de cualquier competitividad impostada, el tono fue distendido y cómplice. “Competir un poco, reírnos bastante más, comentar cada punto como si fuera decisivo y terminar arreglando el mundo entre bromas y brindis”, resumía Varo, dejando entrever la química que define su relación con el artista. “De esos pequeños placeres que, casi sin darte cuenta, son los que más suman”, remataba, poniendo palabras a una amistad que, sin hacer ruido, sigue afianzándose.
La relación entre Rosauro Varo y Leiva se ha ido consolidando en los últimos años a partir de una combinación de admiración mutua, afinidades personales y coincidencias en el entorno profesional y cultural. Su vínculo se hace visible en momentos públicos como encuentros en festivales, por ejemplo, el Festival de San Sebastián, o reuniones informales, y también en gestos de apoyo y reconocimiento en redes sociales, donde Varo ha mostrado su cercanía y admiración por el músico tras conciertos y proyectos destacados.
Después del partido, disfrutaron de una comida. (@rosaurovaro)
Esta amistad se ha fortalecido además por su conexión con el mundo creativo ligado a Movistar Plus+ y otros proyectos culturales, así como por su círculo común de amistades, en el que también aparecen figuras como Joaquín Sabina. En conjunto, se describe como una relación que ha pasado de la admiración inicial a una complicidad más estable, alimentada por experiencias compartidas en lo profesional, lo artístico y también en lo personal.
Hay amistades que, sobre el papel, parecen improbables pero terminan resultando de lo más naturales. Ahí están los vínculos entre Hiba Abouk y Eugenia Martínez de Irujo, el príncipe Guillermo y Eddie Redmayne o el tándem que forman Margarita de Borbón y Alaska. En esa misma liga de relaciones inesperadas se ha colado, en los últimos tiempos, la que mantienen Rosauro Varo y Leiva. Discretos en sus apariciones conjuntas, este fin de semana han vuelto a dejarse ver compartiendo plan y complicidad en redes.