Los expertos coinciden: "El café posee propiedades beneficiosas para la salud ampliamente reconocidas"
El café lleva años bajo la lupa de la ciencia por una paradoja interesante: aunque la cafeína es su componente más conocido, esta bebida contiene cientos
El café lleva años bajo la lupa de la ciencia por una paradoja interesante: aunque la cafeína es su componente más conocido, esta bebida contiene cientos de sustancias bioactivas y sus posibles efectos sobre el organismo parecen ir mucho más allá de mantenernos despiertos. Estudios epidemiológicos han relacionado su consumo con una menor mortalidad y con un menor riesgo de algunas enfermedades crónicas, aunque una asociación estadística por sí sola no demuestra que el café sea directamente responsable de esa protección.
Una investigación de la Universidad de Texas A&M aporta ahora una pieza nueva para comprender qué podría estar ocurriendo a escala celular. El trabajo, publicado en marzo de 2026 en la revista científica Nutrients, ha identificado la interacción de diferentes componentes del café con NR4A1, un receptor nuclear implicado en procesos relacionados con el estrés celular, el metabolismo y la inflamación.
El trabajo, publicado en marzo de 2026 en la revista científica Nutrients, ha identificado la interacción de diferentes componentes del café con NR4A1 (EFE)
¿Qué tiene el café además de cafeína?
“El café posee propiedades beneficiosas para la salud ampliamente reconocidas”, explica Stephen Safe, profesor de la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de Texas A&M y uno de los autores del estudio.
El interés de los investigadores se centró especialmente en NR4A1. Este receptor participa en la regulación de la actividad de determinados genes y trabajos anteriores lo han descrito como una especie de sensor de nutrientes, capaz de responder a sustancias procedentes de la alimentación. También interviene en procesos relacionados con la reparación tisular y la respuesta al daño.
Los expertos aconsejan elegir café filtrado y de tostado ligero, además de evitar esta bebida durante las últimas horas del día (Pexels)
Este hallazgo ofrece una posible explicación biológica a una observación que lleva tiempo llamando la atención de los investigadores: el café normal y el descafeinado han mostrado asociaciones con beneficios para la salud en estudios poblacionales. Si estos efectos no dependieran exclusivamente de la cafeína, otros componentes de la bebida podrían estar participando en ellos.
Esto requiere una precisión importante: el estudio no demuestra que beber café prevenga o trate el cáncer. Se trata fundamentalmente de investigación mecanística realizada con modelos experimentales. Los propios investigadores advierten de que todavía es necesario establecer qué relevancia tiene esta vía en seres humanos.
NR4A1 tampoco proporciona por sí solo una explicación completa. Safe reconoce que existen numerosos receptores y mecanismos involucrados en los efectos biológicos del café. Lo novedoso es haber identificado una vía concreta que permite avanzar desde las asociaciones observadas en grandes poblaciones hacia una explicación molecular plausible.
El café lleva años bajo la lupa de la ciencia por una paradoja interesante: aunque la cafeína es su componente más conocido, esta bebida contiene cientos de sustancias bioactivas y sus posibles efectos sobre el organismo parecen ir mucho más allá de mantenernos despiertos. Estudios epidemiológicos han relacionado su consumo con una menor mortalidad y con un menor riesgo de algunas enfermedades crónicas, aunque una asociación estadística por sí sola no demuestra que el café sea directamente responsable de esa protección.