La experta explica que puedes mezclar café y canela Ceilán. (Pexels / Tyler Nix)
Además del aspecto sensorial, el café recién molido también destaca por su perfil nutricional. El grano conserva en mayor medida antioxidantes como los polifenoles, relacionados con la protección celular y la reducción del estrés oxidativo. Al estar menos expuesto al aire y a la luz, estos compuestos se mantienen más estables, lo que convierte cada taza en una opción ligeramente más saludable.
Otro de los beneficios tiene que ver con el control de la cafeína y la digestión. Al moler el café en casa, se puede ajustar el grosor de la molienda según el método de preparación —cafetera italiana, filtro, prensa francesa o espresso—, lo que permite una extracción más precisa. Esto evita sabores amargos innecesarios y facilita una bebida más suave para el estómago, algo que muchas personas notan desde los primeros días.
Es importante no añadir azúcar al café, puedes tomarlo solo. (Pexels / Cup of Couple)
¿Y qué se necesita para hacerlo todos los días? Mucho menos de lo que parece. El elemento clave es un molinillo de café, que puede ser manual o eléctrico. Los manuales son económicos, silenciosos y perfectos para pequeñas cantidades, mientras que los eléctricos ofrecen rapidez y comodidad. A esto se suma la elección de café en grano de buena calidad y un recipiente hermético para conservarlo protegido del aire y la luz.