El café nos acompaña las mañanas a millones de personas, y ha sido durante años objeto de debate entre quienes lo consideran un aliado del bienestar y quienes lo ven como un hábito poco saludable. El nutricionista Mario Ortiz aclara que no se trata de demonizarlo, sino de entender cómo aprovecharlo correctamente. “El café no es el problema, sino la dosis y cómo lo tomas”, explica, subrayando que el secreto está en la moderación y en los ingredientes que lo acompañan.
Ortiz recuerda que el café es rico en polifenoles y cafeína, dos compuestos que han demostrado tener efectos positivos sobre la salud. “Se ha visto en estudios recientes que tomar café se relaciona con un menor riesgo de padecer diabetes tipo 2, Alzheimer o Parkinson”, afirma. Además, su consumo moderado puede mejorar la concentración, el estado de alerta e incluso el rendimiento deportivo, gracias a su capacidad para activar el sistema nervioso central y reducir la percepción del esfuerzo.
Sin embargo, el experto advierte que no todo vale cuando se trata de café. Tomarlo muy tarde en el día puede afectar la calidad del sueño, ya que la cafeína interfiere con la producción de melatonina, la hormona que regula el descanso. “Por la tarde, café no”, aconseja, señalando que es mejor disfrutarlo por la mañana o a primera hora de la tarde. Además, un consumo excesivo puede provocar taquicardia, ansiedad o molestias digestivas, por lo que recomienda no superar las tres tazas diarias.
Tomar café muy tarde interviene en la producción de melatonina
Otro punto clave es la forma en la que se prepara. Ortiz destaca que muchos de los supuestos efectos negativos del café vienen del azúcar, los siropes o las natas que se le añaden. “Mucha gente toma el café con natas, siropes o azúcar, y esos beneficios ya se vienen contrarrestados por lo que le añades”, explica. Por eso, insiste en que la opción más saludable es tomarlo solo o con una buena leche, preferiblemente sin edulcorantes ni añadidos innecesarios.
De esta forma, el café puede convertirse en un aliado cotidiano del bienestar, ayudando a mantenerse activo, concentrado y con energía. La clave está en entender que, como en casi todo en nutrición, el equilibrio es fundamental. Ortiz lo resume de manera sencilla: “El café puede ser una herramienta para cuidarte, siempre que lo uses con cabeza y no como un parche para la falta de descanso o energía”.
El café nos acompaña las mañanas a millones de personas, y ha sido durante años objeto de debate entre quienes lo consideran un aliado del bienestar y quienes lo ven como un hábito poco saludable. El nutricionista Mario Ortiz aclara que no se trata de demonizarlo, sino de entender cómo aprovecharlo correctamente. “El café no es el problema, sino la dosis y cómo lo tomas”, explica, subrayando que el secreto está en la moderación y en los ingredientes que lo acompañan.