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VIAJARON A SEVILLA JUNTO A VARIOS AMIGOS

Polémica por el fin de semana de caza de Guillermo y Enrique en la finca La Garganta

En aviones separados, en compañía de varios amigos y escoltados por Scotland Yard. Así es como llegaron este jueves a la finca del duque de Westminster

Foto: El príncipe Guillermo y su padre en una imagen de archivo. (I.C.)
El príncipe Guillermo y su padre en una imagen de archivo. (I.C.)

En aviones separados, en compañía de varios amigos y escoltados por Scotland Yard. Así es como llegaron este jueves los príncipes Guillermo y Enrique de Inglaterra al aeropuerto de Sevilla para cazar jabalíes y ciervos en La Garganta, la finca de 15.000 hectáreas propiedad del duque de Westminster, Lord Gerald Cavendish Grosvenor, padrino del primer nieto de Isabel II.

Situada en la provincia de Ciudad Real, La Garganta es uno de los mayores y más exclusivos cotos de caza del continente europeo. En ella, los hijos de Carlos de Inglaterra fueron invitados a instalarse en uno de los tres pabellones de los que dispone el latifundio, con una decena de habitaciones, suficiente para ellos y sus acompañantes. En este viaje no les acompañaron ni Cressida Bonas, pareja del príncipe Enrique, ni Kate Middleton, que se habría quedado en Londres con su hijo, el príncipe Jorge, después de regresar de unas vacaciones en la isla caribeña de Mustique con sus padres y sus hermanos.

Finca La Garganta. (I.C.)
Finca La Garganta. (I.C.)

Esta no es la primera ocasión en la que los Windsor acuden a la finca de Lord Gerald Cavendish. Ya lo hicieron en 2007 y 2012 donde, según los lugareños del pueblo más cercano, Conquista (Córdoba), abatieron casi 800 perdices. Sin embargo, esta última visita no ha estado exenta de críticas por su falta de coherencia, ya que las dos jornadas de caza del duque de Cambridge coinciden con la difusión de un vídeo en el que él y su padre piden luchar contra la caza furtiva y el comercio ilegal de especies protegidas, como rinocerontes, elefantes o tigres. En los próximos días, el príncipe Guillermo será, además, uno de los principales reclamos de una conferencia de alto nivel organizada por el Gobierno británico para luchar contra el negocio existente en torno a los animales en peligro de extinción. Hechos que han motivado las críticas de los medios británicos.

Nobles cazadores

Gerald Cavendish Grosvenor (Reuters)
Gerald Cavendish Grosvenor (Reuters)

Sin embargo, éste no es el único punto polémico en la visita de los nietos de Isabel II a España. Considerada uno de los mayores tesoros de caza de Europa, La Garganta es propiedad del duque de Westminster desde 2001 tras desembolsar más de 100 millones de euros. Considerado por la revista Forbes como el mayor terrateniente de Reino Unido y la tercera fortuna mundial del sector inmobiliario, se dice que es mucho más rico que la reina de Inglaterra, Cavendish Grosvenor ha ‘cedido’ sus terrenos en Ciudad Real para que nombres destacados del mundo de la política, economía y la nobleza den rienda suelta a su pasión por la caza. Federico Trillo, Francisco Álvarez-Cascos, Esperanza Aguirre así como miembros de la realeza europea como el Rey Juan Carlos o la princesa Carolina de Mónaco han pasado por allí. Se dice que la mismísima Corinna también lo ha hecho.

Con unas instalaciones de auténtico lujo, quienes han podido acceder a ella aseguran que es una pequeña ciudad en mitad del monte manchego, ya que dispone de una gasolinera para los coches del duque de Westminster, una escuela para los hijos de sus trabajadores, una iglesia, un pequeño centro de primeros auxilios y un helipuerto. Sin embargo, la gestión de la finca deja mucho que desear.

Finca La Garganta (I.C.)
Finca La Garganta (I.C.)
Con un patrimonio cercano a los 8.000 millones de euros, Lord Gerald Cavendish hace uso y disfrute de todas sus tierras haciendo oídos sordos a las reivindicaciones de varios grupos ecologistas y vecinos de la zona que reclaman que abra la veintena de caminos públicos que atraviesan La Garganta. Además, denuncian que el padrino del príncipe Guillermo ha vallado todo el perímetro de su latifundio con vallas cinegéticas, lo que supone no sólo una manera de impedir el acceso de personas sino también de la fauna silvestre de la zona.

Este no es el único desaire del duque de Westminster. En junio del año pasado, la sociedad Villamagna, propietaria de la finca, cerró el acceso al histórico viaducto de Minas del Horcajo, considerado uno de los puntos más emblemáticos de la ruta del Camino Real de la Plata. Por el momento, las acciones legales emprendidas por Ecologistas en Acción no han llegado a buen puerto. Incluso, la petición de que el viaducto sea declarado Bien de Interés Cultural por su belleza y calado histórico ha quedado en agua de borrajas.

Casas Reales
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